Los 6 comportamientos que conducen al fracaso en el mundo digital

los-6-comportamientos-que-conducen-al-fracaso-en-el-mundo-digitalReconozca las actitudes o ideas que se implantan en los equipos de trabajo y que los alejan de conseguir objetivos de negocio en el mundo digital.

Acertar o fallar en el mundo digital no es una casualidad del destino ni un golpe de suerte, sino la consecuencia de una correcta apropiación de los conocimientos, el desarrollo interno de algunas competencias y la ejecución ordenada y planificada del trabajo. Sin embargo, son pocos los líderes que entienden esta premisa elemental. La mayoría, es tan fanática del hacer que termina empujando a los equipo a una vorágine de comportamientos o acciones sin sentido, que solo conducen al fracaso. Porque, vale la pena recalcar, que hacer más no es lo que se busca; lo que se espera es lograr objetivos con la menor inversión de recursos posible, para ser eficiente y darle margen a la posterior optimización.

La clave del mundo digital es lograr resultados a partir de una inversión controlada de recursos. Ahora bien, apegarse a un guión con vehemencia, que se enfrasque únicamente en lo que sucede al interior de la empresa, tampoco es garantía de éxito, puesto que hay muchas otras variables que son incontrolables y que afectan los resultados que se obtienen en los escenarios digitales. Eso sí, hacerlo lo acercará más al resultado, y dejar de hacerlo definitivamente lo alejará.

El secreto está entonces en asimilar la información disponible, reaccionar correctamente a los cambios intempestivos del entorno y promover algunos comportamientos que permitan un mejor desempeño. Eso precisamente es lo que nos proponemos en esta publicación.

¿Qué ideas o actitudes se deben evitar para poder conseguir objetivos en el mundo digital?

Las primeras ideas o actitudes que debemos combatir —de las que ya hablamos—, son: la improvisación y el desconocimiento. Nada bueno sale de este par. Ambas, en especial la segunda, nos hacen tomar malas decisiones y producen un desperdicio de tiempo y recursos irrecuperables. Para combatirlas, debemos alinear a la organización, entregarle información y definir procedimientos; pero, también, debemos empoderarla y llenarla de confianza. Es por esto que se hace primordial erradicar lo nocivo y fomentar lo positivo. En esta publicación, queremos presentar seis comportamientos comunes y peligrosos que debemos eliminar, porque hacen fracasar a las compañías en el mundo digital.

1. Preocuparse en exceso por la cantidad de seguidores que tiene la empresa en las redes sociales

Nunca dejaremos de insistir: el número de seguidores dice poco del esfuerzo y consume muchos recursos. Si usted no logra sacudirse de este comportamiento vanidoso —porque eso es lo que es, un deseo feroz de popularidad, que bajo la lupa de la eficiencia es inapropiado—, tomará malas decisiones de inversión, gastará más de la cuenta en aumentar la audiencia y forzará al equipo para que se concentre en la búsqueda de alcance, a cualquier precio. Y todo esto irá en detrimento del objetivo principal: mejorar la interacción, para ganar cercanía.

Crear una comunidad, de un tamaño acorde con el producto o servicio ofrecido, es la finalidad de cualquier presencia social. Con una comunidad bien construida se logra involucramiento y retroalimentación, dos activos muy valiosos para cualquier negocio. Es por esto que el tamaño pasa a un segundo plano y el relacionamiento absorbe la atención y los recursos.

2. Obsesionarse por lograr la primera posición en la página de resultados del buscador

Esta obsesión es otra de las actitudes nocivas que se enquistan en la cabeza de algunos gestores digitales. Una de las actividades que más consume recursos es la optimización para motores de búsqueda —SEO, sigla de search engine optimization—, porque requiere tres tipos de tareas: tecnológicas, de contenido y de popularidad. Las primeras tienen que ver con el desarrollo y diseño del sitio web; por lo tanto, necesitan de personas capacitadas para ejecutarlas. Las segundas son aquellas destinadas a la creación y perfeccionamiento de todo lo que se publica en el sitio web. Y las últimas, se hacen cargo del aumento y visibilidad del sitio web. Para mejorar la posición, se necesita de un gran esfuerzo en esas tres áreas, y eso solo significa una cosa: inversión desbordada de recursos.

Pero, hasta aquí no queda claro: ¿por qué es nociva esa obsesión? Pues bien, es nociva porque, en la actualidad, lograr la posición no garantiza el clic —que es el objetivo final de ese esfuerzo—. Son muchos los casos de organizaciones que con posiciones inferiores consiguen una mejor tasa de clic, lo que significa que con una inversión menor lograron un mayor tráfico desde una palabra clave en particular. Por ende, están logrando el resultado y comprometiendo menos recursos. Dejar de enfocarse en la posición, para centrarse en el clic, debe ser la actitud predominante en el equipo de trabajo.

3. Publicar de forma excesiva en las redes sociales

Comencemos a desmontar ese mito que afirma que: para ser más visible en las redes sociales se deben publicar mucho contenido. Eso es falso. Las redes sociales más populares del planeta —Facebook, Instagram y Twitter— implementaron algoritmos de ordenamiento en su línea de tiempo desde hace mucho tiempo. Esos algoritmos se basan en los niveles de interacción de cada publicación para determinar qué tan relevante es el contenido de la compañía para el consumidor. En palabras simples, aparecer en la línea de tiempo de un usuario es un resultado, que será favorable si ese usuario se relaciona con los contenidos que publico. Al aclarar este punto, salta a la vista que publicar más lo único que hace es dificultarnos el sostenimiento de las tasas de interacción; en consecuencia, nos resta visibilidad.

Los community manager exitosos han entendido que es mejor publicar menos contenidos de mayor calidad, que atrapen a los seguidores y que motiven la interacción, que publicar muchos contenidos de baja calidad. Es más fácil crear cuatro contenidos irresistibles en una semana, que siete. Es más probable lograr altas tasas de interacción, que aumenten la visibilidad del negocio, con cuatro contenidos, que con siete.

4. Crear procesos tediosos y extensos para la aprobación de cualquier acción

Si tenemos que elegir el peor de los comportamientos, ese que más daño le hace a una presencia digital, definitivamente elegiríamos este. Los escenarios digitales necesitan versatilidad y capacidad de reacción para poder alcanzar el éxito. Al saturar los procesos con trabas, con talanqueras que entorpezcan el trabajo del equipo, lo único que obtendremos es la reducción de la capacidad de acción y reacción.

Cualquier procesos de preaprobación de las acciones o de validación de los contenidos y respuestas antes de ser emitidas, atentan contra la eficiencia del equipo y la actividad digital de la empresa. No estamos diciendo con esto que no deben existir procesos, claro que sí deben existir. En lo que insistimos, es en que estos deben ser simples.

5. Limitar la experimentación en el equipo digital

Una de las consecuencias que deja el tener procesos tediosos y extensos que describimos en el punto anterior es precisamente la que enunciamos en este punto: limita la creatividad, las libertades y la experimentación. La actividad digital de una organización, para ser exitosa, necesita de una alta dosis de prueba-error. El camino de la experimentación es una buena ruta que deja enseñanzas, oportunidades y fortalezas.

Permitirle al equipo probar cosas nuevas es muy nutritivo para sus integrantes y la compañía. Patrocinar la experimentación motiva la optimización, el desarrollo de competencias y habilidades y la innovación. Permitirse iniciar proyectos novedosos o alterar las acciones rutinarias, perderle el miedo al error y arriesgarse es bueno. Lo prudente pocas veces es revolucionario.

6. Apegarse a las acciones que funcionaron en el pasado, impidiendo la evolución

Las buenas estrategias digitales son aquellas que maduran con el pasar de los días. Las sobresalientes son esas que evolucionan a la par de la audiencia. Mantenerse en la zona de confort —apegándose a las acciones a las que se acostumbraron los miembros del equipo y la audiencia—, no le traerá mejores resultados. Por el contrario, al volverse cotidianas dejarán de ser sorpresivas y seductoras para la comunidad.

Abrir la puerta a la creatividad e innovación, liberar al equipo y darle herramientas para que se reinvente todos los días, es lo que se espera de un líder digital. Para impactar positivamente a la audiencia con una estrategia digital se necesita atrevimiento.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>