El valor estratégico de conocer la actitud del consumidor

Asimile la definición e importancia del concepto actitud de consumo, para poder dimensionar su aporte estratégico en la anticipación del comportamiento del consumidor.

que-quiere-el-consumidor-digital-de-hoyEl comportamiento de un consumidor es el resultado de la sumatoria de las múltiples actitudes que tiene cada persona hacia un producto y hacia las acciones de marketing que emprende la organización para seducirlo. Cuando un consumidor es cuestionado sobre su punto de vista de un producto o servicio, lo que expresa es precisamente sus actitudes hacia él. Por esta razón, conocer y cuantificar esas actitudes que prevalecen en los consumidores tiene un enorme valor estratégico para las empresas. Un buen ejemplo de la importancia de las actitudes del consumidor se está sintiendo actualmente en la categoría de productos alimenticios, donde se evidencia un crecimiento del consumo de productos orgánicos. Una tendencia motivada por la necesaria preocupación de los compradores por cuidar el planeta y promover un consumo responsable. Comprender dicha actitud a tiempo, y usarla, podría ser la diferencia en la lucha contra los competidores.

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Un experimento sencillo que ayuda a optimizar los sitios web

Aprenda a hacer un prueba casera de uso para encontrar los aspectos mejorables en un sitio web y dar un paso adelante en la estrategia digital.

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Cada que alguien nos cuestiona sobre cuáles son los componentes básicos y prioritarios de un ecosistema digital para un negocio decimos que el sitio web es imprescindible. El sitio web es el punto de partida y la pieza crítica de cualquier estrategia digital, nos cuesta concebir un plan sin esta importante herramienta. Esta línea de pensamiento, la refuerza otro argumento: creemos también que resulta difícil consolidar una presencia sólida en los escenarios digitales realizando acciones únicamente en plataformas de terceros. ¿Por qué? Simple, porque allí, en esas plataformas, no se tiene el control —algo que impide la planificación a largo plazo— y obliga a adaptar el accionar a las leyes y normas impuestas por ese tercero. Por lo tanto, basar la estabilidad y proyección de una estrategia digital en un lugar con limitaciones, así las reglas sean las mismas para todos, no es una buena idea.

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¿Qué es lo que quiere el consumidor digital en la actualidad?

Entienda algunas de las características trascendentales de los actuales usuarios digitales, para poder acercase a ellos de la forma correcta.

segmentacionLa clave, hoy y siempre, para construir una estrategia exitosa en el mundo digital es alcanzar una estrecha cercanía con los clientes. Dicho de otra manera, para triunfar en el actual mercado es necesario conocer profundamente las características, intereses y expectativas de las audiencias. No es posible lograr buenos resultados si no se conoce bien al interlocutor y, mucho menos, si no se le entiende. Es por esto que, el estudio y análisis del consumidor digital —que en el presente es el principal tipo de consumidor para los negocios— es una asignatura obligatoria para todos los profesionales del marketing.

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Datos y análisis del comercio electrónico en Colombia

Entérese del estado del comercio electrónico en Colombia, el avance y la evolución del mercado y de los compradores digitales en el país.

datos-y-analisis-del-comercio-electronico-en-colombiaPocos se atreven a cuestionar hoy los beneficios del comercio electrónico. Las cifras entregadas por organismos internacionales sobre los avances en la compra digital en Latinoamérica son contundentes, y Colombia no es la excepción a este comportamiento. El país viene experimentando una revolución digital en los últimos años, una realidad que está presionando y forzando a las empresas y líderes a lanzarse a este canal comercial. Sin embargo, aún existen organizaciones que ven con recelo las transacciones online, justificándose con mitos y percepciones equivocadas del mercado.

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La nociva obsesión de los empresarios por el benchmarking

Discutamos sobre el verdadero aporte del benchmarking, y analicemos cuanto suma o resta a cada una de las áreas de una organización.

benchmarkingLos negocios son organismos que habitan en un ecosistema, que tienen relaciones reciprocas con el entorno en el que conviven con sus usuarios o consumidores, proveedores, competidores, entes gubernamentales y de control, entre otros. Un ecosistema del cual se nutren y al cual alteran. No existe una empresa que no se vea afectada por el contexto; todas, sin excepción, por muy grandes que parezcan, dependen de él.

En la actualidad, las compañías que mejor conocen a cada actor de su ecosistema son las que se anticipan y triunfan. Aquellas que buscan sacar ventaja de esto, generalmente empiezan por conocerse bien; por evaluar sus procesos, colaboradores, productos o servicios, acciones de marketing, etcétera. Cuando superan esta fase introspectiva, y para sacar un mayor provecho del contexto, se centran en el mercado; en entender a cada uno de los segmentos de prospectos y clientes abordados —analizando y documentando sus características, motivaciones y expectativas; para encontrar allí oportunidades y amenazas—. Finalmente, y solo hasta la tercera de las etapas sobre la comprensión del entorno, se fijan en los competidores y demás actores involucrados.

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El mapa de experiencia del cliente como herramienta empresarial

Asimile la importancia de la creación de un mapa de experiencia del cliente y convierta esta herramienta en un instrumento para potenciar una organización.

customer-journey-mapLa experiencia del cliente se convirtió en la muletilla de las reuniones de trabajo, en el comodín al que muchos apelan pero que pocos conocen. El diseño de la experiencia del cliente, con el pasar de los días, se ha posicionando como el nuevo reto favorito de las compañías y, su implementación, en la naciente esperanza para la obtención de una ventaja competitiva diferenciada y difícil de igualar.

La experiencia del cliente abarca todos los puntos de contacto entre una empresa y un usuario o consumidor. Desde el momento mismo en el que este último se entera de la existencia del primero, pasando por el proceso para la toma de la decisión, la transacción y, finalmente, la aparición de las actividades asociadas a la posventa.

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La segmentación como pilar estratégico del marketing

Reconocer el método correcto para dividir un mercado en pequeños segmentos de consumidores, ayuda a los negocios a establecer un posicionamiento claro y a obtener resultados positivos en su gestión.

b146Si todos los consumidores fueran idénticos —si todos tuvieran las mismas necesidades, deseos y expectativas— la segmentación de mercados no tendría ningún sentido y el marketing masivo sería la estrategia perfecta para todas las empresas. Pero esa no es la realidad que enfrentan las organizaciones hoy.

Hoy vivimos en un mercado heterogéneo, esto se debe a que este está compuesto por individuos y organizaciones con intereses, necesidades y objetivos particulares. Resulta evidente que no todas las personas o entidades que componen un mercado sean iguales y, como consecuencia de ello, no todas tengan las mismas aspiraciones. La consecuencia de esto es igualmente obvia, cada elemento del mercado trae consigo formas peculiares de comportamiento y elección durante cualquier acto de consumo. Es aquí donde cobra fuerza la segmentación, donde esta se convierte en un elemento estratégico clave, imposible de desestimar.

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La investigación como herramienta para construir vínculos con los consumidores

Investigar y explorar la mente del consumidor es determinante para las organizaciones que quieren complementar las capacidades para delinear su rumbo estratégico. Instrúyase sobre la importancia de la investigación de mercados, sus métodos y beneficios.

La investigación de mercados es un recurso que —sumado a la capacidad de interpretación del observador— se está transformando en una poderosa herramienta que ayuda a la creación de estrategias robustas y sostenibles para que las empresas perduren en el tiempo. Vivimos en la era de la anticipación, la era en la que las nuevas tecnologías modifican las necesidades y moldean los gustos con velocidad; esta realidad exige a las organizaciones sumergirse en una búsqueda constante de espacios de oportunidad que, al ser encontrados, posibiliten la construcción de ventajas competitivas.

Pero, ¿qué es la investigación de mercados? Es el proceso que abarca todas las actividades que permiten a una compañía obtener la información que requiere para tomar decisiones sobre su entorno, su mezcla de marketing y sus clientes actuales o potenciales. Más exactamente, la investigación de mercados es la obtención, interpretación y comunicación de información orientada a las decisiones (que se empleará en todas las fases del proceso estratégico). Y es que, en definitiva, la investigación nos ayudará a entender el consumo; y el consumo es la esencia de la planeación y —por defecto— de la estrategia. Mientras más se conoce, más se entiende a los consumidores y, por consiguiente, mayores probabilidades se tendrá de acercarse a ellos y seducirlos.

Lamentablemente, en la actualidad, las empresas están centrando sus esfuerzos de investigación y analítica únicamente en la revisión de datos de facturación, rentabilidad, participación de mercado, entre otros; enfrascándose en el análisis cuantitativo de resultados e ignorando la búsqueda de las razones que los produjeron. Es importante entonces que se entienda que esos datos representan el pasado lo cual conducirá a la comprensión del desempeño administrativo, pero entregará poca información de lo acertado de las estrategia (es decir, conoceremos los resultados pero no las causas que los provocaron). Aquí cobra valor la investigación como mecanismo para la evaluación del desempeño de la marca en el mercado y como fuente complementaria de información (para entender la globalidad del negocio y definir la ruta de orientación de las decisiones, estrategias y tácticas). Los procesos de investigación trabajarán entonces en función del entendimiento de la interrelación entre segmento-posicionamiento-marca como insumo estratégico para impulsar un negocio.

¿Cómo hacer una investigación de mercados?

Ya está claro que el desafío de investigar es contribuir a los procesos estratégicos a partir del conocimiento y análisis del comportamiento humano (desde las causas mas que desde los efectos); es decir que, la investigación debe ser vista como un sistema de apoyo a las decisiones y no como un mecanismo para la recolección de datos. Entendido esto, se procede al diseño de la investigación usando el ciclo de las 5 etapas:

1. El problema

Una cita celebre de Albert Einstein dice que «La formulación de un problema es más importante que su solución» y en eso estamos absolutamente de acuerdo; plantear el problema es un paso crítico. Tomarse el tiempo para entender que se necesita investigar y cuales son las respuestas que se deben encontrar es la esencia de esta primera etapa. Enunciar sus hipótesis y redactar las preguntas son el punto de partida ideal de cualquier proceso de investigación de mercados.

2. El diseño

Una vez identificado el problema a resolver, debemos tener claros los objetivos de la investigación y las especificaciones de la información requerida, las fuentes de donde la extraeremos y los mecanismos para almacenarla. Diseñar una investigación tiene que ver con la creación de procesos que se ejecutan antes, durante y después de la captura de datos (con el fin de evitar reprocesos y perdida de información crítica o captura de datos inútiles).

3. La búsqueda de la información

La tercera etapa del ciclo se encarga de la escogencia de la forma de extracción y absorción de la información. Básicamente existen dos métodos:

  • Observación: En la cual un observador independiente analiza situaciones de consumo sin intervenir en los acontecimientos (el origen de los datos será la percepción e interpretación de quien observa).
  • Contacto: En donde las investigaciones se realizan interactuando con individuos o grupos de dos posibles formas: cuantitativa (recolectando cifras concretas) y/o cualitativa (resumiendo sensaciones, sentimientos y percepciones).

4. El procesamiento de los datos

Aquí se clasifican, codifican, compaginan y tabulan los datos. La intención de esta cuarta etapa es preparar la información para ser interpretada —fácilmente— por los analistas. Es muy importante que quien ejecuta esta parte del proceso respete y entienda la naturaleza de los datos en bruto para evitar la contaminación de la investigación. La(s) persona(s) que ejecuta(n) esta tarea debe(n) ser consciente(s) que su función no es analizar, sino procesar (sin tergiversar el contenido informativo).

5. El análisis

Una vez se reciben los resultados del estudio se inicia el análisis, la última etapa del proceso investigativo. Extraer las conclusiones, validar el cumplimiento de los objetivos y reconocer las respuestas a las preguntas formuladas en la identificación del problema son las actividades a ejecutar (de la quinta etapa deben salir los insumos que enriquecerán la planeación estratégica de la organización).

¿Qué aporta la investigación de mercados?

Obviamente la primera respuesta a esta pregunta es: los objetivos planteados y las preguntas formuladas en la primera etapa del diseño de la investigación. Pero además de esta respuesta obvia, lo datos recogidos en una investigación de mercados deberían facilitar las respuestas para 4 preguntas críticas en cualquier negocio: ¿qué hace que nuestro producto sea preferido o desechado por un segmento de consumidores?, ¿por qué nos compran o por qué no nos compran?, ¿cuándo nos compran? y ¿qué nos compran cuando compran?. Finalmente, la información recopilada también nos debe ayudar a encontrar los elementos para la construcción de los vínculos que conducirán a que las personas nos elijan por encima de los competidores. Es decir, el proceso investigativo debe entregar la información necesaria y suficiente para emprender el trabajo de creación de vínculos con los consumidores. Estos vínculos se clasifican en 4 frentes específicos:

1. De pertenencia

Este tipo de vínculos tienen que ver con el entorno más íntimo de las personas. Hacen referencia a las lealtades, las tradiciones familiares, las continuidades generacionales y las identidades ideológicas. Son el tipo de vínculo más complejo de conseguir, pero el más duradero y difícil de romper. Si una marca, producto o servicio identifica los mecanismos para crear vínculos de pertenencia con los consumidores estará asegurando su lealtad en el tiempo y solo un error podría romper esa relación. Un buen ejemplo de marca que ataca los vínculos de pertenencia es Coca-Cola, que apela a la tradición en muchos de sus esfuerzos promocionales y publicitarios.

2. De identidad

Son los vínculos relacionados con la proyección de identidad de quien consume. Representan el estatus social y resaltan la imagen de las personas frente a los demás. Este tipo de vínculos se encarga de transferir —a los consumidores— valores de la marca como: prestigio, estética, sensualidad, innovación, entre otros. Identificar y potenciar los vínculos de identidad ayudará a que los productos o servicios se conviertan en aspiracionales. Una compañía que busca constantemente la creación de estos vínculos de identidad es Apple.

3. De protección

Estos vínculos están ligados a la satisfacción de necesidades elementales de los seres humanos. Se refieren al bienestar personal. No todas las compañías estarán en capacidad de establecer este tipo de vínculos, pero cuando se pueden potenciar resultarán muy poderosos porque tocan necesidades prioritarias de los individuos. Sus valores representativos son la nutrición, la seguridad, la salud, la gratificación, entre otros. Un ejemplo de apropiación de estos vínculos de protección con fines comerciales son las marcas de cereales, que publicitan constantemente los beneficios que trae para la salud consumir sus productos.

4. De funcionalidad

Son los vínculos más racionales porque están atados a la funcionalidad y el beneficio intrínseco del producto o servicio. Expresan la relación lógica de las personas con las marcas, a través de valores como el rendimiento, conveniencia, economía, practicidad, entre otros. Las compañías cuyos productos o servicios son de compra poco frecuente y no impulsiva apelan mucho a este tipo de vínculos porque les garantizará estar presente en el cerebro de la gente en los momentos de consumo. La industria automotriz es una de las más orientadas a la generación de este tipo de vínculos, llevando gran parte de su comunicación a la exposición de aspectos técnicos de sus productos.

Bibliografía

ETZEL, Michael, WALKER, Bruce, STANTON, William. Fundamentos de Marketing. Edición 11. McGraw-Hill / Interamericana Editores. México, 2000.

BILANCIO, Guillermo. Marketing: Las ideas, el conocimiento y la acción. Primera Edición. Pearson Educación. México, 2008.

POLIZZI, Patricio. El vínculo: Esencia del consumo. Documento publicado en Slideshare en octubre de 2009.

El valor estratégico de conocer la actitud del consumidor

El comportamiento del consumidor es una sumatoria de una diversidad de actitudes hacia los productos y servicios (y hacia cada una de sus acciones de marketing). Cuando un consumidor es cuestionado sobre su punto de vista frente a un producto o servicio lo que expresa es precisamente sus actitudes frente a este. Conocer y cuantificar las actitudes que prevalecen en los consumidores tiene un enorme valor estratégico; un ejemplo de esto es lo que se vive en la categoría de productos alimenticios, donde se evidencia un creciente aumento del consumo de productos orgánicos, tendencia motivada por la popular actitud de cuidar el planeta. Comprender dicha actitud a tiempo y usarla a su favor podría ser la diferencia en la lucha de marketing con sus competidores.

Lo anterior es una simple muestra de la importancia estratégica de investigar constantemente las actitudes que impulsan los comportamientos de los consumidores, para diseñar y ejecutar acciones acertadas que conduzcan a la consecución de objetivos de mercado.

Hoy es una obligación para las organizaciones investigar las actitudes de los consumidores; bien sea para prever la posible reacción frente al lanzamiento de nuevos productos o para entender las razones que motivaron el rechazo de una acción de marketing específica.

¿Qué son las actitudes?

En el contexto del comportamiento del consumidor, la actitud es una predisposición aprendida que impulsa a comportarse de una manera consistentemente favorable o desfavorable en relación con un objeto determinado. Para entender mejor esta definición, aclaremos:

  • Cuando se habla de «objeto» se debe interpretar con la suficiente amplitud para incluir conceptos específicos relacionados con el consumidor o el marketing. Es decir, un objeto puede ser un producto, una marca, un servicio, una acción publicitaria, un evento promocional u otros.
  • Cuando se dice «aprendida» se refiere a que las actitudes se forman como resultado de la experiencia directa del individuo con el objeto, la información suministrada por el entorno social y por la exposición a los medios de comunicación.

Comprender esta predisposición abre oportunidades y detecta amenazas para diseñar estrategias orientadas a potenciar lo favorable y mitigar lo desfavorable.

No sobra recalcar que una actitud es muy diferente a un comportamiento. Las actitudes, en su calidad de predisposiciones aprendidas, tienen cualidades motivacionales y los comportamientos son acciones o desiciones fácilmente observables. En pocas palabras, la actitud es la encargada de empujar o desanimar a un consumidor hacia un comportamiento particular.

¿Cómo afecta una situación las actitudes?

Las actitudes son relativamente consistentes con respecto al comportamiento que reflejan. Sin embargo, a pesar de su consistencia, las actitudes no necesariamente son de carácter permanente, pues pueden cambiar con acciones colectivas, situaciones específicas o experiencias individuales.

Siempre existirá una congruencia entre las actitudes y el comportamiento; es decir, cuando un consumidores esté en entera libertad de actuar, lo normal es que sus acciones sean consistentes con sus actitudes; dicha consistencia entre actitudes y comportamiento solo se podrá ver alterada por la accesibilidad o la factibilidad, que son aspectos situacionales (puedo hacerlo o tengo con que hacerlo). Esto significa que es necesario considerar la fuerte influencia que tienen las situaciones sobre las actitudes y el comportamiento.

En la definición no es evidente que las actitudes se vean afectadas por las situaciones, pero así sucede; por situaciones nos referimos a los acontecimientos o circunstancias que, en un momento particular, influyen en la relación actitud y comportamiento. Un ejemplo simple que explica este hecho: tengo una actitud favorable hacia Apple, esto me empuja a comprar un iPhone pero mi situación económica me lo impide (la actitud motiva el comportamiento, pero la situación lo impide).

Lo anterior significa que una situación especifica podría hacer que los consumidores adopten un comportamiento incongruente con sus actitudes.

Pero las situaciones no son únicamente de tipo económico. Existen muchas, algunos ejemplos:

  • De lugar y tiempo: me gusta un restaurante para almorzar, pero no pensaría en él para comer.
  • De compañía: me gusta mucho un producto o servicio, pero si a quien me acompaña no le gusta no lo compro.
  • De previsión de futuro: si espero un tiempo, podría obtener una mejor oferta.

El comportamiento en sí es un juicio de valor repetitivo en el que el consumidor evalúa las situaciones desde su actitud (las personas deciden rápidamente si algo es lo suficientemente bueno para pagar por ello en ese momento).

En conclusión, cuando se quiere medir las actitudes es clave evaluar las situaciones en las cuales tendrá lugar el comportamiento, de lo contrario se podría interpretar de forma errónea.

¿Como se forman las actitudes?

La construcción de una actitud se refiere al proceso de cambio que existe entre no tener ninguna a tener alguna. Los principales mecanismos de formación de actitudes son:

  • Transferencia: los consumidores pasan las actitudes entre productos de la misma marca. Es decir, las personas asignan actitudes a nuevos productos basándose en las que ya tienen de otro producto de la misma marca o empresa productora.
  • Experiencia: los consumidores asignan actitudes de acuerdo a su experiencia personal con el producto o servicio.
  • Recomendación: Los consumidores fijas las actitudes por comentarios o recomendaciones de su entorno social cercano.
  • Referencia: Los consumidores establecen las actitudes basándose en las referencias de su entorno social lejano o de influenciadores y legitimadores.
  • Marketing: Los consumidores se ven influenciados en la construcción de actitudes por las estrategias de marketing que desarrolle la empresa y su competencia.
  • Comunicación: Los consumidores reciben el impacto de los medios de comunicación en el proceso de aprendizaje de las actitudes hacia un producto o servicio.

¿Como cambiar una actitud?

El objetivo de cualquier estratega de marketing debe ser reforzar las actitudes favorables y alterar las desfavorables. Para las dos actividades se cuenta con alternativas de acción, que bien mezcladas y usadas pueden transformar la realidad de mercado de una marca, producto o servicio. Algunos ejemplos:

  • Prueba de producto: creando la posibilidad de que un potencial consumidor o uno que vivió una mala experiencia vuelva a evaluar el producto.
  • Validación de influenciadores: poniéndose en contacto con quienes tienen buenos niveles de influencia en su audiencia objetivo para que apoyen la transmisión de su mensaje.
  • Asociar el producto con eventos: haciendo presencia y/o participando en eventos de alto impacto para su audiencia objetivo.
  • Evidenciar funcionalidad: mostrando las características especiales de los productos (para maximizar la comunicación de su propuesta de valor) y en el caso de productos existentes comunicando nuevas funcionalidades.
  • Alimentando el ego del consumidor: haciendo visible la posibilidad de satisfacción de un deseo profundo del cliente (estrategia publicitaria muy utilizada por la marca Axe).
  • Comunicando un estilo de vida apetecido por el consumidor: mostrando el acoplamiento de su producto o servicio con un estilo de vida que atraiga a las personas.

Bibliografía

SCHIFFMAN, Leon G. / KANUK, Leslie Lazar. Comportamiento del Consumidor. Séptima edición. Pearson Educación. México, 2001.

¿por qué la investigación de mercados es el pilar fundamental de una estrategia digital?

Crear una estrategia digital sin entender su mercado es como buscar un tesoro sin mapa.

Hace algún tiempo tuve una entretenida discusión con algunos empresarios sobre cual era el reto más complejo que vivirían las organizaciones para enfrentar el mundo digital.

La mayoría de ellos centraban su atención en la tecnología, argumentando que para los directivos (quienes habían nacido en otra era) sería realmente difícil entender y apropiarse de muchas de esas nuevas herramientas.

Otros se orientaron hacia los recursos y los presupuestos. Argumentaban que con la gran cantidad de herramientas y de tareas, sería muy complejo para las empresas controlar y optimizar los recursos necesarios para tener buenos resultados en el mundo digital.

Finalmente, habíamos unos pocos que pensábamos que lo realmente complejo sería asimilar la perdida de poder de las organizaciones frente a los clientes o consumidores; y sobre todo la perdida de control sobre los mensajes y la reputación de la marca. El nuevo mundo digital obligaría a las empresas a entender, acercarse y ganarse la confianza y la atención de las audiencias.

Hoy, varios años después de haber vivido aquella discusión, sigo pensando que la clave de cualquier estrategia digital está allí. El entendimiento y la cercanía con la audiencia determina el éxito o fracaso de una empresa en el mundo digital.

Dicho lo anterior, la investigación de mercados asume un papel protagónico dentro del trabajo de marketing en las empresas.

¿Es posible triunfar en el mundo digital sin investigar el mercado o entender la audiencia? Yo pienso que no. Ahora, el proceso puede ser previo o experimental. Yo puedo hacer un estudio juicioso del mercado antes o durante la construcción de la estrategia digital o puedo crear la estrategia e irla optimizando cuando la ejecuto (retroalimentándose con el comportamiento de la audiencia).

Hacerlo previamente requiere más recursos en el corto plazo, pero mejores resultados en el mediano.

¿Para qué se debe investigar?

Nosotros identificamos 4 objetivos específicos que usted le puede entregar a una investigación de mercados.

Cumpliendo alguno de ellos, le dará a su compañía una ventaja competitiva y una fuente abundante de información que le servirá para tomar decisiones que mejorarán la presencia digital:

  1. Para entender a su audiencia objetivo. Sus motivaciones, intereses, expectativas y características. Las clásicas segmentaciones demográficas le dan, hoy, pocos elementos para acercarse a las personas.
  2. Para encontrar necesidades NO satisfechas en su audiencia. Si bien su producto o servicio está orientado a una necesidad especifica, no sobra entender las nuevas necesidades para anticiparse a sus competidores o para agregar beneficios adicionales a sus productos o servicios.
  3. Para aportar información a la empresa direccionada al perfeccionamiento de sus productos y servicios. Conocer el pensamiento de los consumidores frente a sus productos o servicios le ayudará a potenciar los atributos críticos y a ignorar los intrascendentes.
  4. Para detectar los factores claves para que un prospecto se convierta en cliente. Elevar los índices de conversión debe ser una obsesión para cualquier organización con actividad digital, y la mejor forma de hacerlo es entendiendo los racionales de su audiencia a la hora de decidir.

Las empresas pueden perder dinero, pero nunca pueden darse el lujo de perder tiempo.

La investigación de mercados puede hacerle gastar dinero hoy, pero le ahorrará tiempo a la obtención de resultados en el mundo digital.

En el mundo digital ser bueno NO es suficiente.