Se aclara el partidor para la alcaldía de Medellín ( La Silla Vacía)

(Comparto este texto del portal La Silla Vacía.com con un interesante contexto del avance del proceso electoral por la Alcaldía de Medellín)

En cuestión de días, el abanico de aspirantes a la alcaldía de Medellín va a pasar de 13 a cinco nombres, lo que empieza a aclarar el panorama. Todo indica que la campaña va a arrancar en forma entre el ex senador uribista Juan Carlos Vélez, el ex alcalde Alonso Salazar, el ex concejal fajardista Federico Gutiérrez, el ex gobernador liberal Eugenio Prieto (o eventualmente el concejal Bernardo Alejandro Guerra) y el ex concejal Gabriel Jaime Rico. En el Centro Democrático, está a un pelo de cocinarse el acuerdo para que Vélez, el más conocido de los tres aspirantes, sea el candidato único. Anoche, en un foro en la zona de Castilla, el aspirante Juan Fernando Jaramillo anunció que entre ayer y hoy se iban a poner de acuerdo él, Vélez y Francisco Javier Galvis (el tercer interesado) para definir el candidato. La Silla supo que después de la reunión los tres cenaron juntos y que hoy están reunidos, definiendo el acuerdo que consiste en que que Jaramillo va a quedar en un buen puesto en la lista al Concejo (lo fijo es que estará entre los cinco primeros). Eso sacaría dos aspirantes de la carrera. El fajardismo sigue dividido: Federico Gutiérrez sigue armando campaña y el ex alcalde Alonso Salazar continúa en la suya. El concejal de la ASI Luis Bernardo Vélez renunció con evidente molestia a su aspiración hace dos semanas, después de que su partido decidió quitarle su apoyo para avalar a Salazar. Ahí salió otro aspirante. Y Claudia Restrepo, a quien Alonso había convencido de que se lanzara, también renunció cuando Salazar prefirió ir él mismo. Por el lado liberal, de los cuatro precandidatos (el ex senador y ex gobernador Eugenio Prieto, los concejales Aura Marleny Arcila y Bernardo Alejandro Guerra, y el ex concejal Libardo Álvarez) va a quedar solo uno en los próximos días. Ayer, los cuatro acordaron que el ungido se va a definir a través de un estudio de opinión que mida reconocimiento, favorabilidad e intención de voto. Solo falta que la Dirección Nacional Liberal, que está reunida hoy precisamente para definir ese tema por solicitud de los cuatro, le de la bendición a esa decisión. Si finalmente se concreta ese preacuerdo, las opciones quedan entre Prieto y Guerra, aunque con ventaja para el ex senador, que ha ido mejorando en las encuestas y en la más reciente tiene la misma imagen positiva y menos imagen negativa que la de Guerra, y empata con el concejal en intención de voto. En el resto de la Unidad Nacional, el concejal de La U Juan Felipe Campuzano mantiene su aspiración. Pero no parece fácil que obtenga el aval, no solo porque es visto por muchos como uribista (a pesar de que él no quiso irse al Centro Cemocrático, lo que molestó a algunos uribistas), sino porque hace dos semanas el también concejal de La U Jesús Aníbal Echeverri, el más votado en 2011, renunció a su aspiración para apoyar al ex gerente de Plaza Mayor Gabriel Jaime Rico, quien está recogiendo firmas a la vez que tiende puentes con todos los partidos de la Unidad Nacional. De hecho, esta semana circuló una foto que muestra la cercanía de Rico con la mayoría de la bancada de congresistas antioqueños de la Unidad Nacional (de izquierda a derecha, arriba: el representante de La U Juan Felipe Lemos, el representante conservador Nicolás Albeiro Echeverri, el representante liberal John Jairo Roldán, el representante liberal Óscar Hurtado, el estratega político Augusto Reyes, el senador liberal Luis Fernando Duque, el asesor político Ángel Becassino, el ex gerente de la campaña de Santos Roberto Prieto, el estratega Antonio Solá, el representante liberal Julián Bedoya, el representante conservador Horacio Gallón y el representante de Cambio Radical José Ignacio Mesa. Abajo: la esposa del aspirante, Rico, la senadora conservadora Olga Suárez Mira y la representante conservadora Nidia Marcela Osorio.) En la foto también aparecen Antonio Solá y Roberto Prieto, quienes como estratega y gerente fueron piezas claves de la campaña reeleccionista de Juan Manuel Santos en el país. Es decir, Rico está dando pruebas de que tiene un apoyo amplio en la Unidad Nacional y sintonía con la cúpula del santismo, lo que deja a Campuzano solo y plantea la duda de cómo se va a definir quién queda como candidato de la Unidad Nacional, si el liberal que gane la encuesta o él.

¿Qué pierde la política con la Guerra Sucia?

Cortesía: Angelescartoon.com

Cortesía: Angelescartoon.com

 

 

Los últimos comicios en varios países de Latinoamérica se han caracterizado por prácticas de propaganda en clave de guerra sucia y propaganda negra donde no se respetan las normas mínimas de competencia entre varios aspirantes a tomar decisiones trascendentales para nuestras naciones, y como diría Esquilo de Eleusis “la primera víctima es la verdad” en medio del fuego cruzado, o en este caso -diría yo- en medio del nubarrón de insultos y ataques rastreros, el tiempo se agota para dar una mirada más seria a los problemas y las propuestas y finalmente los electores llegan a las urnas más motivados por el odio o el miedo que por la conciencia.

Hablamos de propaganda cuando nos referimos a contenidos altamente emocionales que se roban el alma y emociones de un perceptor; hablamos de propaganda negra o campaña negra, cuando se sacan a la luz pública atributos reales pero no ponderables o inapropiados de una persona que está en la contienda política, con el objetivo de desacreditarla en imagen, reputación y por ende respuesta emocional de voto. Hablamos de propaganda sucia, cuando sale a la luz pública información falsa, tendenciosa o descontextualizada que hace tangible los delitos de injuria y-o calumnia sobre una persona, pero en todos los casos hay dificultades en la judicialización de posibles denuncias, pues estas herramientas se utilizan desde medios indeterminados, estafetas anónimos o por medio de canales no identificables.

Asesores políticos y consultores hoy trabajamos con los candidatos, sus campañas y fortalezas, pero también ejecutamos labores de bench marking que suponen conocer muy bien al o los rivales que se enfrentan y poder capitalizar sus vacíos y falencias en favor de los atributos y fortalezas del potencial servidor público que tratamos de impulsar en una decisión de voto individual y colectiva. Sería imposible asesorar a un candidato sin conocer a fondo y cómo fruto de una investigación juiciosa, metódica y sin intereses distintos – al menos en mi caso- al de lograr el objetivo para el que se es contratado: Ganar las elecciones!

Cosa bien distinta es acudir a la propaganda negra o a la propaganda sucia. La pregunta clave que deberíamos hacernos en caso de conocer detalles de una información REAL de nuestro rival es: ¿Qué tanta incidencia en la incompetencia de nuestro rival para ejercer el cargo público al cual aspira, tiene esa información que vamos a dar a conocer sobre éste? Se parte de que el filtro de la VERDAD ya está transpasado y desde un criterio de alerta para los ciudadanos, podríamos poner en las arenas de la opinión, una información que puede ser trascendental sobre ciertas debilidades de nuestro contendor, que – SIN VIOLAR SU INTEGRIDAD PERSONAL, FAMILIAR O PRIVADA- sean de vital importancia para la decisión del elector, pues finalmente la determinación ciudadana debería permitir la total claridad sobre la naturaleza, origen, decisiones, relaciones, intereses, objetivos y CIERTOS aspectos de la vida e idoneidad de quien se arriesga a lanzarse a esta lides.

En un evento que estuve hace unas semanas en México un conocido consultor político internacional hacía una pregunta y él mismo la respondía, sin que nadie pudiera negar la validez de este juicio: ¿Quiere conocer sus más oscuros secretos? Pues conviértase en candidato, y se va a dar cuenta que se los van a sacar todos, incluso los que usted o sus amigos más íntimos no conocen.

El verdadero problema de la Guerra Sucia no puede ser la susceptibilidad del político, sino la irrelevancia de ciertos temas que se convierten en munición de las campañas sucias y dispersan la mirada, ocupan el tiempo de medios y debates, obnubilan la comunicación de las campañas y convierten el diálogo de los temas públicos de un territorio, en un simple juego de buenos y malos; negros y blancos; donde no cabe el discernimiento en tonos de gris, pues ni siquiera hay información suficiente para poderlo tener. Allí, en medio del lodazal, no cabe el sano abstencionismo o el voto en blanco, pues los bandos se convierten en hordas medievales que van a salvar, un país, una ciudad o una región con su voto, pero muy poco conocen la forma cómo ese caudillo emocional que es víctima y victimario a la vez, va a atender los problemas que al lunes siguiente seguirán siendo el talón de Aquiles de su vida cotidiana… y de nuevo se repite el ciclo ¿o el circo?.

¿Qué le queda a la clase política después de este tipo de confrontaciones? En América Latina solo un promedio del 28% de los ciudadanos consultados por el prestigioso estudio LatinBarómetro, expresa interés en la política y un 90% dice que nunca participaría con una firma, la presencia en un evento o incluso y trabajar para un partido, 3 prácticas tradicionales que no excluyen las demás, pero que constituyen frentes donde tradicionalmente se vincula el ciudadano de “a pie” con la política. Estas cifras hablan de un desinterés, a lo cual se suma que un 75% de los entrevistados latinoamericanos, casi nunca habla con familiares y-o amigos sobre política, comprendida esta desde la óptica electoral, aunque yo si creo que la política en tanto dinámica gubernamental o institucional, es motivo constante de conversación en muchos círculos de confianza en nuestros países, influenciados quizás por el bombardeo de información gubernamental en los medios masivos, debido a la publicidad de Estado que abunda en ellos.

Mis preguntas son: ¿Hasta dónde las prácticas de la propaganda sucia, atentan contra el deseo de los ciudadanos de hablar, participar o intervenir en política? ¿Qué porcentaje de la población siente fatiga y prefiere ceder a una mala negociación en procesos electorales por cuenta del abstencionismo o de un mal voto, debido al hartazgo con la clase política y sus dinámicas que ahora no solo se usan en elecciones, sino en el legislativo, en los medios de comunicación, en reuniones sociales, en debates públicos, en la discusión de temas centrales?

Al final de ciertas campañas, me parece ver a algunos candidatos como boxeadores ensangrentados que han recibido heridas que se prolongan a lo largo de los gobiernos, rencores irreconciliables que impiden construir las soluciones con aquellos que han sido vencidos en las urnas. También me parece que las manos y el voto de muchos ciudadanos llevan ese mismo tinto rojizo que impregna el voto de la ceguera típica de quien toma decisiones movido por el odio.

¿Qué tenemos que hacer los ciudadanos para que las próximas campañas pueden ser diferentes?

Creatividad que supera el dinero y el poder en marketing político: Caso del NO en Chile 1988

Estos son los 5 presidentes que han sido elegidos después del triunfo del NO a la dictadura en 1988 en Chile. Foto Cortesía

Estos son los 5 presidentes que han sido elegidos bajo un sistema democrático, después del triunfo del NO a la dictadura en 1988 en Chile. Foto Cortesía

Vencer una dictadura, derrotando a su vez uno de los mayores anticuerpos en materia de marketing y comunicación política; como es movilizar las emociones a partir de una palabra como el NO; fue posible con creatividad y desde una amedrantada orilla ciudadana, en octubre de 1988 en Chile.

El dictador Augusto Pinochet Ugarte completaba 15 años como máxima autoridad nacional de Chile, luego de haber derrocado en golpe militar al presidente Salvador Allende, provocando una de las más difíciles épocas para los derechos humanos en el país austral.

Presiones internacionales presionaron a la dictadura de Pinochet a convocar una consulta para que los ciudadanos dijeran SÍ a la continuidad o NO a una transición hacia un modelo democrático. Tradicionalmente el uso de palabras negativas y más de la palabra NO, genera desde el ámbito psicológico, una gran resistencia en las personas e incluso la decisión de buscar otras alternativas o la infracción de la prohibición, cuando se trata de normas. Los movimientos socialistas con sus líderes, afectados por el dolor de tantos años, empezaron a buscar herramientas de comunicación para promover el NO con base en el horror de los abusos de la dictadura, sin embargo aparece una propuesta realmente creativa que rompe con todos los recursos, tiempo en medios, poder e incluso las presiones a las que este movimiento ciudadano era sometido por parte del oficialismo, con el fin de impedir su avance.

Durante 15 minutos cada noche en 27 días previos a las elecciones, el movimiento del NO propuso mensajes disruptivos que estimularon una mirada positiva del elector, sintonizaron la causa de la democracia con los ciudadanos y permitieron que en la memoria y emociones de los votantes se alentara que a pesar de decir NO, estaban abriendo las puertas a un futuro esperanzador, colorido y donde el desarrollo colectivo era posible darle continuidad bajo un modelo de estado democrático. Este es un caso que merece todo el análisis y responde una pregunta que ahora se hacen muchos:

¿Cómo es posible hacer una campaña con menos recursos?

Para comprender el proceso vale la pena observar esta buena película que lleva el nombre de NO, protogonizada por Gael García

 

Pobre cubrimiento de medios nacionales a elecciones regionales

 

Los medios nacionales están llamados a dar cuenta de la agenda pública nacional y la forma cómo se debate en las regiones, para permitir una mirada más amplia del ciudadano que permita versiòn integral y holística de la realidad.

Los medios nacionales están llamados a dar cuenta de la agenda pública nacional, conectada a la global y la forma cómo se debate en las regiones, para permitir una mirada más amplia del ciudadano que permita una versión integral, integradora y holística de la realidad. Imagen: Ccrtesía

Se queda uno de una pieza con la pobreza de los informes de ciertos medios bogotanos que se hacen llamar nacionales, frente al proceso electoral en las otras regiones del país e incluso en el mismo Bogotá; donde resulta más atractivo vender un juego de blanco y negro sin muchos tonos de gris, ventilar una lucha de dos o tres partidos, cual juego de Batalla Naval; que investigar un poco más y presentar de manera clara y también periodísticamente atractiva la puja entre los pre candidatos y candidatos por los más importantes cargos públicos de municipios y departamentos a 9 meses de las elecciones locales y regionales en Colombia.

Dirán los puristas de la política que hay que incluirlo todo y por otro lado los defensores de un periodismo sencillo y de fácil comprensión para el ciudadano, que se deben incluir solo los más opcionados. Ambas posturas defienden intereses particulares; los primeros a sus partidos y tensiones y los segundos el raiting y sus pautantes. Pero: ¿Quién defiende al ciudadano de a pie que quiere y necesita empezar a informarse para tomar tan importante decisión? E incluso para creer un poco más en la política y lograr con esto una mayor y mejor participación en los procesos de decisión pública.

Quizá en la recta final del proceso electoral ya se configure un escenario mucho menos voluminoso en candidatos y ello será más sencillo de cubrir en cuanto a tiempos y espacio para medios nacionales, pero mientras pasa eso, quiero llamar la atención de los directores y editores en las regionales, sobre la urgencia de estudiar y profundizar más en una lectura juiciosa de la agenda pública, de los actores, de las tensiones, de las propuestas e incluso de los mismos partidos y dirigente; para poder brindar un verdadero servicio de información, orientación y decisión para el ciudadano, lejos de las campañas de propaganda sucia, los intereses sesgados y la desinformación que suele caracterizar la cobertura de estos procesos desde el ámbito nacional.

 

 

 

 

 

 

 

¿Tiempos de crisis en la comunicación Pública en América Latina?

Hablamos de un tema relativamente nuevo y con escasas referencias en materia bibliográfica en América Latina, pero es real que la comunicación gubernamental en tanto herramienta de impacto y con credibilidad en el ámbito colectivo pasa por una profunda crisis. Los 50 marcaron la llegada de los PR a los ámbitos de la política: Seres finos, con clase y sobretodo con muy buen hígado para validar en los cócteles las opiniones de los políticos y hacerles creer que de sus opiniones dependía el afecto masivo, popular y aquel focalizado en ámbitos de decisión. Luego en los 70 aparecen los jefes de prensa, plenamente concentrados en producir texto y fotografías para enviar a los medios. Recién en los 90 se introduce el concepto del dircom a los equipos de gobierno de América Latina y se inicia una fase de especialización del oficio, con factores coyunturales donde la comunicación estratégica y científica jugó un papel decisivo, principalmente en Estados Unidos e Inglaterra.

Hoy los gabinetes de comunicación pública en Colombia – con algunas excepciones- se siguen midiendo por acciones y no por impacto, parecen el brazo armado de los intentos del propio gobernante que se cree comunicador, fungen como aúlicos del poder o solo se dedican a producir papel y firmar ordenes de publicidad en medios.

¿Afrontamos tiempos de crisis para la Comunicación Pública de Gobierno en América Latina?

En Silencio sos menos carga

La verborrea es la peor de las epidemias que padece hoy nuestra sociedad. El exceso de palabras generalmente viene acompañado de las adulaciones, la pobreza en materia de gestos, la poca hondura en los conceptos, la flaqueza cuando urge la reflexión, la necesidad de rellenar el sin sentido de saborearse o saborear un buen silencio.

La inteligencia se comunica con muy pocas palabras y la riqueza del espíritu también. El silencio no es solo ausencia de voz, es introspección, es escucha, es ir a lo profundo antes que todo.

“En el reino de las palabras todo es posible, de infierno se pasa al cielo sin pestañar. Las promesas se multiplican y solo sirven, para darle un poco de alivio a la enfermedad” Jorge Terren.

Por Un Desarrollo sin apellidos

Muchos apellidos tiene el desarrollo como término de nuestro tiempo y pululan las propuestas de campaña y los planes de gobierno con miles de “desarrollos” que portan el apellido de padres que no responden por ellos. Al final, entre tantos tipos de desarrollo parecemos enloquecer y sólo guiarnos por indicadores para comprender si logramos o no obtener desarrollo.

¿Será válido el abordaje del Desarrollo desde un solo aspecto de la realidad?

La mirada excesivamente económica ( ver tercera definición de RAE) de occidente en los últimos 100 años hacia el desarrollo, ha sido una promesa tan incumplida como el ejercicio cotidiano en pensamiento y acción de la llamada modernidad.

¿Podemos hoy hablar de un Desarrollo a nivel de los seres humanos, de los ciudadanos, hecho con carne y hueso “de a pie” o seguiremos proponiendo esquemas o reglas de cálculo aritmético para poder seguir poniendo líneas de base y midiendo el desarrollo?

Esa Maldita Pared (A 25 años de la Caida de un Muro en Berlín)

En septiembre conocí este pedazo original del Muro de Berlín en un museo de Washington dedicado al periodismo y a través del cual se pueden recorrer muchos momentos de la historia que nuestra bella profesión ha relatado en medio de las limitaciones internas y externas que se suelen suscitar.

En la primera planta del Newseum, un museo en Washington dedicado a hitos históricos cubiertos por la prensa, reposa estos pedazos originales del Muro de Berlín, en una experiencia sobrecogedora para el visitante que va acompañada de todo un contexto histórico sobre esta "Maldita Pared" Foto: Miguel Jaramillo Luján

En la primera planta del Newseum, un museo en Washington dedicado a hitos históricos cubiertos por la prensa, reposa estos pedazos originales del Muro de Berlín, en una experiencia sobrecogedora para el visitante que va acompañada de todo un contexto histórico sobre esta "Maldita Pared" Foto: Miguel Jaramillo Luján

Mientras caía el muro en Berlín, un noviembre de 1989, Colombia estaba de rodillas al narcotráfico. Acababan de asesinar al más opcionado nuevo presidente que iba a tener mi país, Luis Carlos Galán y faltaban solo unos meses para que otros dos candidatos a la Presidencia del país; Bernardo Jaramillo y Carlos Pizarro Leongómez también fueran acribillados por la violencia del narcotráfico y las alianzas con la extrema derecha colombiana.

Inevitable palpar en aquel pedazo de muro el frío, el bloqueo y el dolor que sintieron durante tantos años miles de personas, al sentir lejana, distante y hasta amenazante a cualquiera que estuviera del otro lado del muro, aún sin conocerse.

Este esperpento histórico de la Guerra Fría se vino al piso y vinieron vientos de cambio en Alemania, pero aún persisten en muchos sitios del planeta, cientos de muros mentales, ideológicos, religiosos, sexistas, sociales, políticos; que se han convertido en barreras generadoras del desconocimiento y detonantes el miedo.

Mi papá solía escuchar a un artista cubano Roberto Ledesma, cuyo clásico musical me sirve para terminar este post:

“Esa maldita pared, yo la voy a romper algún día, para que no pueda más, interrumpir nuestras vidas” ( escucha canción completa)

 

¿La Justicia indígena opera mejor que la del Estado en Colombia?

La violenta muerte de  Daniel Coicué y Manuel Tumiñá; dos miembros de la casta de los Nasa, fue investigada y – a la manera de este grupo indígena colombiano- castigados los responsables del crimen, según reseñan hoy los más importantes medios colombianos de prensa, radio y televisión. ( ver nota de Elcolombiano.com)

Los autores del crimen, integrantes de las FARC, el más antiguo grupo insurgente de izquierda hoy en diálogos de paz con el gobierno en Cuba; recibieron castigos que suman 100 años de cárcel, en medio de un acto donde también se incineraron uniformes, se destruyeron armas y se dieron latigazos como una muestra de escarnio público que ya es tradicional en este grupo indígena que habita en varios sectores del sur del país.

18 de julio de 2012 el país vio con asombro cómo un grupo de paeces expulsaban de su territorio a un centenar de miembros del Ejército colombiano quienes querían intervenir en su territorio. Foto EFE

El 18 de julio de 2012 el país vio con asombro cómo un grupo de paeces expulsaban a un centenar de miembros del Ejército colombiano quienes querían intervenir en su territorio. Foto EFE

Desde la colonia, algunos grupos indígenas colombianos se han establecido en organizaciones sociopolíticas denominadas como resguardos, espacios regidos por una cultura, cosmovisión y leyes propias, con relativa independencia de las leyes que rigen el Estado colombiano, ante lo cual, son autónomos para el ejercicio de ciertos procedimientos de justicia con sanciones como la impuesta a estos 3 integrantes de las FARC. (Ver texto sobre los resguardos y su autonomía)

No ha sido poco el dolor que ha provocado la violencia en la tribu Nasa o paeces, como algunos historiadores han denominado este grupo ancentral  que hoy habita principalmente los municipios de Paez, Toribío y Caldono; aunque también tienen presencia en departamentos como Caquetá, Putumayo y Tolima, para un total de 126.545 habitantes según censo del DANE en 2010.

La Constitución colombiana faculta a los Nasa a decidir este tipo de sanciones, que no dejan de sorprender por la celeridad, simbología, ejemplo, valentía y sentido colectivo de justicia; aunque algunos la cuestionan por tratarse de un ejercicio paralelo de justicia o como expresó ayer Carlos Iván Silva Yatacué, alias “Fercho” en presencia de miles de paeces que presenciaban su juicio como presunto responsable del crimen: Yo prefiero responderle a mi organización, a la que pertenezco y no responderle a otra autoridad”  ¿Es opcional que un ciudadano elija el tipo de normas legales a la luz de su propia conveniencia?

Sin duda hechos como estos deben leerse a la luz de la historia indígena, su tradición y normas; pero llama la atención que la justicia allí pueda actuar con tanta agilidad e incluso con visos de reparación y mientras tanto en Colombia sigamos padeciendo por tener que dejar en libertad a los delincuentes, ante un sistema jurídico muy lento, politizado, unos códigos repletos de fisuras y una reforma que no llega o cuando llega, ya las organizaciones delincuenciales van dos pasos adelante.

Por eso me hago muchas preguntas pero sobretodo esta: ¿La Justicia indígena opera mejor que la del Estado en Colombia?

 

 

 

4 Claves para saberse Candidato

Si usted o alguien cercano aún está deshojando la margarita y preguntándose: ¿Debo aspirar a un cargo público por elección popular? este texto podría ayudarle a discernir.

En su productiva y pedagógica participación como contertulio matinal de la radio, el ex ministro colombiano Armando Estrada Villa, explicó en el programa En Tertulia que dirige el periodista César Pérez Berrío; las 4 características básicas que debe tener un candidato con opción, a partir de las cuales me permito entregar un breve análisis desde mi óptica y recapitulando algunos de los aspectos que señala el doctor Estrada Villa en clave de comunicación.

CONTAR CON UN DISCURSO:                                        Debe definirse una matriz programática inicial que determine también cómo debe comunicarse “a prueba de tontos” una propuesta de gobierno. La densidad es enemiga de la practicidad en términos de divulgación. Se debe construir una definición del producto de manera sencilla, clara y ojalá con base en una historia. Un buen discurso en lo público es recordado por todos, se explica y se replica de manera natural y además debe incluir elementos que lo hagan muy emotivo y por tanto conduzca a los afectos y luego a la decisión de quien lo consume.

TENER UN BUEN EQUIPO:                                             La imagen y la reputación de las personas, grupos, organizaciones, empresarios que llegan a respaldar una causa y la forma cómo se construye, fortalece y  generan acuerdos con estos; determina muchos aspectos del estilo y la percepción que tengan las audiencias sobre la forma como se realizará el ejercicio público a posteriori y la disponibilidad de un dirigente a escuchar y construir desde la concertación.

NO TENER ENEMIGOS:                               Un dirigente o candidato debe transmitir honestidad, firmeza y en oportunidades ser vehemente en expresar desacuerdos con personas, grupos, organizaciones, empresarios que en un momento determinado no compaginan con sus ideas, sin embargo no es más sincero ni más transparente el que le canta la tabla a todo el mundo. Un candidato debe elegir cuándo, cómo y con quien caza peleas y si realmente debe hacerlo él directamente o buscar alfiles e incluso peones de su partida para atacar, contraatacar o evitar el choque directo.

TENER RECURSOS                                         Aparte de las sanas finanzas en procedencia, manejo y destinación de acuerdo con lo que indica la Ley;  un buen dirigente y-o candidato debe estar muy atento a los mensajes que envía a través del manejo de los recursos en aspectos como: Austeridad, eficiencia y manejo de capitales alternativos. Austero en el gasto que se realiza y que se refleja, eficiente en el uso de los recursos y su máximo aprovechamiento e inteligente en darle un lugar importante a personas o activos que portan muchos valores más allá de lo tangible o visible.