¿Tendremos una Reforma Política seria en Colombia?

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Es complejo lograr que el Congreso de Colombia pueda tomar decisiones en la marco de la urgente reforma al sistema político colombiano, sin alterar sus propios intereses cuando estamos a pocos meses de las elecciones al Congreso. Es complejo pensar que van a decidir sobre variar un sistema encima del cual han cabalgado para hacerse elegir y controlar la forma cómo se vota en sus regiones a partir de sus intereses e incluso con una negligente y despreocupada postura en relación con el momento débil de los partidos políticos.
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La responsabilidad social, una burla 

Hace tiempo quiero construir un texto que refleje la burda caricatura que es dentro de la mayoría de empresas, instituciones e incluso fundaciones de América Latina la llamada Responsabilidad Social Empresarial, y esta buena columna del Padre Hernando Restrepo publicada el 06.08.15 en El Colombiano es un perfecto resumen que va a lo más profundo.

La responsabilidad social, una burla. La voz de la conciencia es infalible en decirle al corazón cuándo miente o dice la verdad.

Responsabilidad viene de responder, que es satisfacer una pregunta, contestar, cumplir un compromiso. Responder requiere atención a la llamada. Quién llama, por qué llama, cómo llama, cuándo llama y para qué llama. Solo así hay acierto en responder.

Hay una llamada de las llamadas, la llamada a existir, que viene del Creador. Él me llama por mi nombre, con un acento, un tono, un estilo. Necesito prestar atención a ese acento, tono, estilo cultivando mi relación de amor con Él para acertar en la respuesta.

Todo ser viene a la existencia con una misión, que es su objetivo, su causa final, su razón de ser, su identidad. En cumplir esa misión consiste la responsabilidad social. Mi respuesta es mi misión, que implica la totalidad de mi ser, pues soy social por mi condición de vivir en relación conmigo mismo, con los demás, con el cosmos y con Dios. Relación que debe ser de amor.

La codicia, que es una idolatría, de astucia soberana, es el gran enemigo de la responsabilidad social. Por codicia, el emprendedor olvida su misión, pues el dios dinero determina toda decisión.

Con el dinero vivimos equivocándonos. Se burla de nosotros. Por ser muy importante, cometemos el error de convertirlo de medio en fin. La esclavitud del dinero, la codicia, la corrupción, la violencia, la indignidad humana convertida en norma de vida, todo esto ignora la responsabilidad social.

La corrupción hace de la democracia una comedia de pasmosas coincidencias. Te compro tu voto–te vendo mi voto. El dios dinero lo mueve todo, sin dejar espacio a la responsabilidad social, reducida a beneficencia o filantropía. Una fundación, una escuela, una clínica, un polideportivo, unos mercados. Migajas que caen de la mesa.

El antiguo juglar cantaba: “El señor don Juan de Robles / con caridad sin igual / hizo este santo hospital / pero primero hizo los pobres”. La riqueza de los ricos depende de la pobreza de los pobres.

Según la parábola de los talentos (Mateo 25), la responsabilidad social abarca la existencia entera. Soy responsable en la medida que produzco el ciento por ciento de lo recibido. Los talentos son para servir, que es atender necesidades para sacar de ellas. Y quien genera abundancia se siente útil, el secreto de la felicidad.

Responsabilidad social, secundar al Creador en su obra creadora.

¿Es posible la Prosperidad para la base de la pirámide?

Dice un autor de un buen libro que me leo por estos días llamado Por qué Fracasan los Países? que la mejor definición de prosperidad es la oportunidad que dan los buenos gobernantes, para que haya un margen mayor de utilidades en un país, con miras a que los ciudadanos de los estratos medio y bajo tengan la capacidad de satisfacer sus necesidades básicas y además consumir algunos bienes y servicios, que a su vez favorecen el sistema económico y amplían la prosperidad a quienes conforman el sector productivo de un estado.

Desde las épocas de la conquista y la colonia, mantener ahogada a las clases inferiores es una estrategia de acumulación de riqueza que ha generado debacle y siempre es mucho más costosa para quienes ejercen el poder político, generalmente integrantes de familias con enormes riquezas y tierras.

Hoy en nuestros países del llamado tercer mundo ( ver esta interesante presentación que me encontré sobre el concepto), la delgadez de la pirámide que se sigue elevando y deja a sus pies una gigante brecha de pobreza y miseria, hace que nos debamos una o muchas reflexiones sobre quiénes realmente componen esa tan cacaraqueada base de la pirámide y si realmente estas personas pueden acceder a la prometida y anhelada prosperidad.

 

¿Es posible la prosperidad para quienes integran la base de la pirámide? Se abre la Plaza Pública