Once claves para una poderosa estrategia política

chess-603624_1920

El estratega uruguayo Daniel Esquivel, escribe un valioso texto que no solo aplica para quienes planean hacer una estrategia política, sino para quienes lo quieren gestar en cualquier ámbito de su vida cotidiana. Muy recomendado.

Continuar leyendo

Los 7 ingredientes claves de un buen Cuarto de Guerra

A mi juicio, un buen cuarto de guerra en Marketing Polìtico y Gobierno, debe contar con 7 características esenciales:

 

Uno de los más reconocidos cuartos de guerra de Gobierno es el que integran el Presidente de los EEUU con su cúpula militar y la línea de fuego de su gabinete. Foto:  DRA

Uno de los más reconocidos cuartos de guerra de Gobierno es el que integran el Presidente de los EEUU con su cúpula militar y la línea de fuego de su gabinete. Foto: DRA

Multidisciplinar:     Se conforma por personas con diversas profesiones, formación, pensamiento e incluso experiencia. Solo debe unirnos la lealtad con el candidato, líder o interés político que los reúne.

No Áulico:   Los lambones y los áulicos del líder o candidato sobran en los buenos cuartos de guerra. Allí se discute de manera descarnada la estrategia y por ende se debe tener apertura y franqueza para debatir sobre virtudes y defectos sin generar heridas, susceptibilidades o daños en la relación de equipo.

Eficiente:   El Cuarto de Guerra debe tener una reunión periódica con objetivos precisos, medibles y verificables, emplear bien el tiempo, actuar con prontitud, disponibilidad a ejercer participación y consejo, incluso vía virtualidad.

Variable:     Desde mi experiencia no recomiendo un Cuarto de Guerra permanente para todas las etapas de una campaña o un gobierno. Hay momentos en que las posturas se vician, las tensiones aumentan o hay desgastes que obligan a la rotación de los integrantes.

Cercanía:     Con el gobernante o el candidato, quien debería liderarlo periódicamente o delegarlo en el gerente de la campaña y verificar que el flujo de consulta-recomendaciòn y la escucha de doble vía es eficiente.

Capacidad de lectura y análisis:       Los principales escenarios donde se libran las tensiones públicas de un gobierno o una campaña son los medios o los actos públicos y un buen cuarto de guerra debe contar con información veraz y –sobretodo- capacidad para interpretar los discursos, los actores, las arenas y los mensajes no verbales de cada hecho político.

Prospectivo:   Debe analizar las fisuras de discurso y tensión que se generan en el terreno político y que podrían ser aprovechadas por sus rivales. Anticiparse en la planeación no es actuar, es observar en prospectiva y preparar las armas y la munición ( díria Sun Tzu) para el momento de la defensa o proactivamente a necesidad.

Generar táctica, revaluarla y volverla a generarla:   El principal producto del War Room no son palabras, análisis u opiniones. El ritmo vertiginoso de las campañas y los gobiernos, matizado por la velocidad con la cual la comunicación 3.0 hizo horizontal la relación con los ciudadanos; obliga a que estos comités generen productos tácticos y decisiones que deben implementarse, evaluarse y si es necesario: reforzarse, replantearse o acabarse.