La ética de J.J.Rendón

Imposible no detenerse, pensar que se ha leído mal e incluso escandalizarse con las declaraciones del asesor político de moda en el mundo, en referencia a la ética. En Revista Semana el experto venezolano Juan José Rendón asegura que la ética es un asunto de filósofos y deja entrever en su publicitario estilo y falaz universo, donde prima sólo la percepción pero no la esencia humana, que el pragmatismo riñe con el deber ser de las cosas: la ética.

En su portal corporativo JJ Rendón afirma que tiene un método denominado Clínica del Rumor, por medio del cual puede distorsionar la verdad.

Siendo la política un verdadero arte que se ejerce desde el servicio a las comunidades, la concertación con ellas, la preocupación por los problemas públicos vistos al más alto nivel y el interés por la persona humana desde sus necesidades colectivas; resulta profundamente contradictorio recibir una asesoría para enfrentar un debate electoral en ausencia de la ética, núcleo de cualquier pensamiento y comportamiento humano que precisamente nos permite ser tan humanos como el mundo nos clama serlo y más en medio de esta dolorosa realidad llena de inequidad, desigualdad, discriminación, corrupción y miedo.

Imposible para un político generar confianzas, cuando éste acepta recibir una asesoría de una persona que relativiza la más elemental y universal de las bases del pensamiento y el comportamiento humano.

A propósito de esta referencia a la ética recomiendo esta entrevista de Semana al asesor político Carlos Andrés Pérez, sobre su último libro. Así mismo este texto de Jorge Mejía Martínez en El Mundo que hace referencia a lo mismo con una interesante reflexión.

¿Es confiable un político asesorado sin ética?

Se abre la Plaza Pública

¿Aval o firmas hacia el 25 de octubre?

Por estos días los candidatos  se apuran en la búsqueda de un camino lógico por llegar primeros a la meta. Todo se inicia con la búsqueda del aval de un partido con la legitimidad suficiente para luego trabajar intensamente en la gestación de alianzas con diversos sectores, colectividades, matices, empresarios, dirigentes, líderes de opinión y – por supuesto-  los ciudadanos “de a pie” quienes son los aliados definitivos.

A 7 meses y 20 días de las elecciones regionales muchos candidatos deshojan la margarita de lograr un aval político, que es cobijarse bajo un requisito de la autoridad electoral colombiana, por medio del cual un Partido con personería Jurídica debe respaldar una aspiración y con ello arriesgar su reputación y capacidad de movilizar electores a las urnas con un candidato que tenga opción de triunfo o al menos la prolongación de su vigencia jurídica como partido.

Y si no hay un aval de partido, la ley permite que sean miles de ciudadanos los que brinden legitimidad con sus firmas, y lo que se denomina como un Grupo Significativo de ciudadanos que brindan un mecanismo para la inscripción de personas sin respaldo oficial de un partido, si logran juntar, en caso de una Alcaldía de una ciudad como Medellín, 50.001 firmas válidas desde la validación de grafología que hace la Registraduría.

Sin duda la recolección de firmas permite anticipar la campaña antes de lo que la Ley permite y da cierta sensación de asfalto y toque popular a la campaña, sin embargo para nadie es que  secreto que las maquinarias de los partidos siguen haciendo de las suyas en medio de las altas tasas de abstencionismo y el modelo de Estado y procesos electorales que hay hoy en Colombia.

¿Qué piensa de la inscripción por firmas y la inscripción por partidos? ¿A cuál le da mayor validez?

Se abre la Plaza Pública

Por Alcaldía de Medellín se perfila una tercería

Las últimas encuestas de favorabilidad e intención de voto para la Alcaldía de Medellín marcan una clara pauta. Los aspirantes: Aníbal Gaviria Correa, quien sería candidato único del liberalismo y sumaría otros partidos a su interés y el ex alcalde de la ciudad, Luis Pérez Gutiérrez, quien espera un aval o inscribirse antes del 10 de agosto ante la Registraduría por firmas; son (en el papel) los dos más opcionados candidatos que debatirían por el primer cargo ejecutivo de la ciudad.

(En la galería de izquierda a derecha: Aníbal Gaviria Correa, Gabriel Jaime Rico y Luis Pérez Gutiérrez. Fotos:Cortesía Campañas )


Sin embargo desde mi concepto y a 5 meses y medio de las elecciones territoriales, éste será un debate con tercería y la protagonizará el virtual aspirante de la U, el empresario y periodista Gabriel Jaime Rico, quien es candidato por segunda vez al mandato local y cuyo porcentaje promedio de favorabilidad alcanza el 15%.

Generalmente el cerebro humano prefiere elegir entre las dicotomías, tomar decisiones al estilo “batalla naval” y en clave de marketing político, como también pasa en la guerra, es fácil llevar un proceso electoral a una “confrontación” de dos bandos, entre blanco y negro, entre bueno y malo. La polarización –quizá- hace más sencillo comprender éste y cualquier debate político para los ciudadanos ajenos a los grises de la política. Sin embargo en el caso de estas elecciones, tendremos tres aspirantes con una corta diferencia en las encuestas hasta el final y muy pocas probabilidades de que dos de ellos se unan contra del que puntee, pues nunca vamos a tener una “escapada” con gran margen de diferencia, ni un tercero relegado.

Este será un debate donde los temas de seguridad, movilidad y pobreza serán aspectos recurrentes en los foros y espacios donde se discuta la mejor propuesta programática y el perfil de gobernante más indicado para regir el gobierno de Medellín hasta el 2015. Tanto el ex gobernador Gaviria, el ex alcalde Pérez, como el ex concejal Rico; tienen mucha experiencia y formación para enfrentarlo y brindarle a la ciudad una recta final electoral, que –esperamos- le deje muchos frutos valiosos al gobierno que asume en el Palacio Municipal desde el 1 de enero del 2012.