Cuentas políticas en Twitter mueren tras elecciones

Candidatos abrieron cuentas en redes sociales por moda o estrategia, pero las dejaron olvidadas

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Algunas cuentas en redes sociales, que con tanto entusiasmo promovieron las campañas políticas, se apagaron tan pronto se cerraron los puestos de votación.

Muchos candidatos comprendieron la importancia de usar Twitter y Facebook para acercarse a sus electores. Sin embargo, olvidaron que la comunicación no termina con el conteo de los votos.

“Estas elecciones confirmaron el mismo fenómeno de otras contiendas políticas en las que quedaron “cadáveres” virtuales. Esto hace sentir al ciudadano que fue usado y que solo es importante con fines proselitistas”, explica el promotor digital Víctor Solano.

Este fenómeno, que es más común en Twitter que en Facebook donde los partidos se mantienen actualizados, ya comienza a verse con cuentas de campaña que están “muertas” desde el 9 de marzo.

“Además de los tuiteros recurrentes, vemos dos tipos de candidatos: los que agradecen a sus electores y los que denuncian fraude. Los demás están mudos. La conversación debería continuar a pesar de los resultados”, afirmó Solano.

Este “cementerio” de cuentas no es nuevo. Restos de las pasadas elecciones presidenciales, perfiles antiguos y cuentas aisladas siguen confundiendo a los usuarios.

Un partido, muchas cuentas
En los perfiles de partidos y campañas se debe, principalmente, a la falta de centralización de la información de contraseñas. “Muchas veces termina el proceso, el colaborador se va y las claves se pierden. Falta orden y estrategia en los movimientos políticos”.

Candidatos cuyo último trino fue el 9 de marzo 

@Jaimeagarzon Jaime Garzón
Candidato Cámara por Antioquia.

@lsmorenolopez  Sebastián Moreno

Candidato Cámara por Antioquia

@Wilsoncordobame Wilson Córdoba
Candidato Cámara por Antioquia. Último trino: marzo 6

@PachoCamara Francisco Mejía
Candidato Cámara por Tolima

@CamarabogCD Lista Centro Democrático

Candidatos Cámara por Bogotá

@AngelicaPrensa Angélica Lozano Prensa
Candidata Cámara por Bogotá

@OlgaSuarezMira Olga Suárez Mira
Candidata Senado

@Ovelandia Orlando Velandia

Candidato Senado

Cuentas políticas abandonadas

La cuenta del reelegido senador Roberto Gerlein @RobertoGerlein fue creada el 28 de marzo de 2011. Tras 114 trinos, la cuenta permanece inactiva desde julio de 2013.

La cuenta @ConOIZ de la campaña del candidato presidencial Óscar Iván Zuluaga solo tuvo vida un mes. Está abandonada desde agosto de 2013.

El representante a la Cámara por Antioquia León Darío Ramírez creó su cuenta @LeonDarioRamrez en 2012, pero nunca escribió nada. Otra abandonada.

Enrique Peñalosa creó en 2011 la cuenta @E_Penalosa para su campaña a la Alcaldía de Bogotá. Luego de dos trinos, quedó en el olvido.

La cuenta @MartaLuciavote1 de Marta Lucía Ramírez, para promocionar su candidatura a la Consulta Conservadora de 2010, quedó abandonada cuando creó su actual perfil.

Cuentas de partidos que confunden

Partido Conservador
Su cuenta oficial es @SoyConservador. Sin embargo aún se encuentran otros perfiles del partido inactivos:
@PartConservador
@Pccyumbo 
@PrenConservador

Partido de la U
El partido de la U tiene su cuenta @PartidodelaUCol, pero en el camino han dejado varias cuentas inactivas que suman unos 10 mil seguidores:
@Elpartidodelau
@PartidodelaU
@Partidodela_u

Alianza Verde
Las cuentas oficiales del Partido Verde migraron consecuentemente con el cambio de nombre. Sin embargo, varias cuentas regionales que promovían la llamada “ola verde” nunca dejaron de existir y continúan inactivas:
@Pverdebello – Partido Verde Bello
@PVerde_Cali – Partido Verde Cali
@PartidoverdeAra – Partido Verde Arauca.

El reto está detrás de las urnas

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Al finalizar las campañas, algunos candidatos dan por terminada su estrategia digital de comunicación. ¿Por qué es importante seguir en la red? Expertos opinan.

Durante la campaña al Congreso los usuarios de redes sociales estuvieron expuestos a videos virales, memes cargados de promesas, infografías con propuestas, afiches de ataque a otros partidos, twitcams de debate, propaganda negra y otras “seducciones” políticas. ¿Qué pasa después del domingo 9 de marzo? ¿Desaparecieron?

La tradicional desazón de algunos ciudadanos que después de elegir a un candidato, no lo vuelven a ver nunca; también se vive en las campañas que usan estrategias de comunicación digital y se esfuman el día de la elección.

¿Por qué continuar en contacto con los electores?

Para Sarita Palacio, directora de Estrategia Digital de la Gobernación de Antioquia, el encanto no se puede acabar con el escrutinio.

“Las campañas están hechas para enamorar, para convencer. Si la gente le entrega su voto de confianza para que lo represente, usted debe seguir demostrando por qué resultó elegido. Aproveche esas redes para informar su gestión”.

Sin embargo, tener presencia en el mundo digital no solo implica hacer publicaciones. La coherencia y la interacción son importantes para administrar una cuenta de gobierno.

“Si el político no la maneja personalmente, su community manager debe conocer las prioridades de gestión, los temas, los programas para, posteriormente, definir el tono y el público al que se va a dirigir”, explicó Palacio, quien hizo énfasis en la responsabilidad de responder las preguntas de los electores.

Por otra parte el periodista y asesor digital Camilo García cree que muchas de las cuentas creadas para campaña no transcenderán al pasar las elecciones.

“Muchas cuentas serán abandonadas. También los miles de perfiles falsos y automáticos que se crearon para generar ruido en las campañas. Sumado a eso, los perfiles que fueron creados para trollear a rivales políticos”.

Las redes, según García, deberían servir además para fortalecer las instituciones.

“En nuestro sistema deberían ser más importantes que los mismos funcionarios”. Según él, las cuentas de corporaciones y partidos también deberían seguir en contacto con la comunidad después del 9 de marzo.

¿Qué deberían tener en cuenta los candidatos electos o no?

1. Constancia
Los ciudadanos, con el tiempo, olvidan a aquellos políticos que aparecen cada cuatro años. La constancia en redes conquista.

2. El tono
El ideal de las cuentas políticas es que sean manejadas por el mismo congresista. En caso de ser un tercero, debe conocer muy bien su estilo.

3. Interacción
Conversar es necesario y no solo en camapaña. Un político electo debe continuar respondiendo las inquietudes de los usarios. Que no se olvide que es un representante.

4. Responder
No solo los halagos hacen parte de una estrategia digital. Las críticas y cuestionamientos están ahí. Un congresista debe responder por sus actuaciones en el cargo.

5. Coherencia
Lo que se habla en redes sociales debe corresponder a la realidad, a los programas, proyectos y debates impulsados por el político.

6. Definir públicos
Si bien en campaña se sale a la “cacería” de votos. Es importante que el congresista elija el mejor canal para comunicarse con sus electores. ¿Cuáles son los medios que usan? Las redes no son receta mágica

El ridículo y la provocación como herramientas de campaña

Lo que para unos es abundancia para otros es ausencia cuando se habla de creatividad en campañas políticas electorales. Piezas que incluyen elementos virales o provocadores son evaluadas, criticadas y burladas en las redes sociales.
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El candidato de Uribe Centro Democrático a la Cámara de Representantes del Norte de Santander, Jorge Acevedo, ha provocado una serie de burlas entre quienes navegan en internet. ¿Cómo lo hizo? Con elementos virales. Aunque su propuesta política poco tiene que ver en el asunto, haciendo referencia a un clásico viral en internet: el Gan Gan Style, Acevedo ha logrado poner a hablar, para bien o para mal, a los medios de comunicación colombianos.

Durante el mencionado video, que ha sido difundido en redes sociales como Facebook, Youtube y Twitter, el cucuteño de 38 años de edad combina su propuesta como representante con escenas del baile de PSY, uno de los videos más vistos en la historia de Youtube.

Con motivo de este proceso de viralidad, pregunté entre mis seguidores de Twitter y de Facebook por las campañas políticas más “creativas” que se han visto durante esta primera oleada electora de 2014. Los resultados no se hicieron esperar y aunque por ahora Acevedo sigue siendo el rey, también se destacan otras campañas y diferentes sentimientos de indignación entre lo que muchos consideran una temporada de “circo”, como bien lo expresa Claudia Vásquez, periodista y documentalista.

Carlos Uribe de los Ríos, periodista y escritor, destaca que en Colombia sería mejor buscar las campañas creativas y rigurosas. Muchos están de acuerdo con esta apreciación pues creen que más allá de las burlas y de la risa, las campañas en Colombia, no pasan de ser populistas y ordinarias.

Entre las más destacadas dentro de esta racha de creatividad o mal gusto, cómo quieran llamarlo, también se ubican otras como la del reconocido senador y candidato del Partido de la U, Roy Barreras, quien le pide votar a los electores solo “sí les da la gana”. Un candidato de la Alianza Verde en Caquetá, quien se desnudó para difundir su campaña, y una candidata que invita a comer pizza mientras habla con sus potentes electores, también hicieron parte de los reportes.

Top 5 con las más destacadas por los usuarios.

1. Jorge Acevedo, a la Cámara

Ha sido el centro de las burlas en internet. Cientos de personas han compartido en su estado esta campaña que inicialmente fue difundida en la página de Facebook del candidato. Ya también circula en Twitter y en Youtube.

2. El candidato desnudo

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 Marlon Monsalve, quien aspira a la Cámara de Representantes de Caquetá desnudó su cuerpo como señal de transparencia. La campaña ha provocado indignación entre algunos y admiración entre otros. No obstante, la desnudez no es su única técnica. También tiene imágenes en las que anota frases como esta: “Le doy 10 mil por su voto… 10 mil razones y motivos sin comprar un solo voto”.

3. Roy Barreras: vote si le da la gana

Hay quienes dicen no saber si es una publicidad o una ironía. Pero, Roy Barreras, con pose de actor de Hollywood le sugiere a la gente “votar si le da la gana”… Luego, complementa que son las ganas de construir un mejor país.

4. La imitación de Uribe

Desde que es Expresidente, Álvaro Uribe Vélez ha tenido que escuchar como su voz es imitada en varias campañas políticas. En Medellín, lo vimos con Luis Pérez y ahora Daniel Quintero Calle, candidato del Partido Liberal. Así lo reseña El Espectador.

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 5. A comer pizza con Paloma

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La candidata al Senado, Paloma Valencia, invita a los electores a escuchar sus propuestas mientras se comparte un pedazo de pizza. Promociona su campaña con la imagen de una pizza mientras cocina. En Twtitter promueve la etiqueta #PizzaconPaloma.

Telarañas de opinión

Útiles o no estas campañas políticas generan recordación entre la gente, aspecto que en algún momento puede ser considerado útil para los candidatos, por lo menos desde el punto de vista de la viralidad.

Aunque no se traduzcan en votos, esta afanada publicidad y su difusión en las redes sociales sí pueden, al menos, salvar el pellejo de uno que otro comunicador al presentar sus resultados finales.

No obstante, puede afirmarse que vemos en estas unas campañas completamente intervenidas por la tecnología y el social media. Hashtags, videos virales e imágenes tipo memes nos muestran una modificación del discurso a la hora de subirse a redes sociales, siendo lo nuevo el mecanismo de interacción y no las campañas en sí mismas.

La campañas, como en otros momentos de nuestra historia política, se caracterizan por ser diversas y, entre muchas de ellas, por tener pinceladas de mal gusto. ¿Qué es lo que cambia ahora? Que la reacción de las audiencias es mucho más rápidas, espontanea, vigilada y criticada.

Si ustedes tienen alguna otra campaña política que esté siendo difundida en redes sociales y que merezca estar en este blog, lo invito a escribir a perla.toro@gmail.com con la referencia y el por qué.

¿Qué vamos a hacer con tantos huevitos?

En épocas electorales abundan las gallinas en Twitter. No dan la cara; pero, sí cacarean. Ponen huevos y desaparecen antes de que se quiebren.

De cada cinco seguidores que han llegado a mi cuenta esta semana, uno o dos de ellos han sido huevitos de Twitter. La gran mayoría tienen cosas en común: siguen a mucha gente, tienen pocos seguidores y sus alias terminan en números. Algunos de ellos, como es el caso de @Toro2525Toro  tienen el perfil bloqueado. Anotación importante: muy pocos de esos huevitos hablan.

La cuenta de El Colombiano en esta misma red social tampoco ha sido la excepción. En un transcurrir de una hora (promedio) le pueden aparecer 10 seguidores en forma de huevo. Todos tienen las mismas características que los anteriores. En esta ocasión se le suman aspectos interesantes, algunas descripciones han atravesado viajes galácticos para llegar hasta el medio regional.

Medios como El Tiempo tampoco fueron ignorados. Seguidores como @brendallaver, @yarrmer, @Petlikatessen y @AvellaNidia van apareciendo con recurrencia. Lo mismo: siguen a algunas personas (pocas), nunca han trinado o tienen un solo trino y no tienen seguidores.

Algunos de estos huevitos tienen características comunes. Entre sus seguidores hay candidatos políticos que aspiran a un cargo de elección pública en Colombia. Pero, ¿qué pasa al interior de las cuentas de algunos de estos candidatos? Realizamos una observación (sigue la tarea) y encontramos que entre 10 candidatos, al menos ocho de ellos, tienen entre sus cuentas 10 seguidores huevitos por cada 20 que fueron contados.

¿Están de moda los huevos en Twitter? Para quienes no saben, la primera imagen que esta red social pone cuando una persona es novata en una cuenta es un huevo. No haber cambiado la imagen es una de las señales que se emiten para catalogar una cuenta como spam.

Quienes navegan en la red social de los 140 caracteres no han sido indiferentes a la lluvia de huevos y con mensajes que van desde el humor hasta la ironía han señalado que esta clase de fenómenos son cercanos a los momentos políticos electorales y esconden detrás de tanta “huevonada” compras de listas de seguidores para “manipular a la opinión pública”.

¿Tanto huevito que no trina pero sigue, ¿qué significado tendrá? Qué respondan los expertos”. “Y qué justo sea en previo de elecciones. ¿Te dice algo la palabra monitoreo?” “Son trollers que por gallinas tienen es huevo”. Son algunos de los comentarios que han circulado.

Pero la relación entre elecciones, campañas políticas y redes sociales no es nueva. En el año 2011, cuando se realizaron las elecciones regionales y locales de nuestro país, El Colombiano denunció compra de seguidores por parte de algunas campañas políticas.

En 2010, cuando se realizaron las últimas elecciones al Senado y a la Presidencia de la República, La Silla Vacía también reportó algo similar. En este caso señalaba que la estrategia digital de Juan Manuel Santos tenía seguidores fantasmas.

Aunque ninguno de los partidos que han sido señalados ha reconocido la compra de seguidores, esta tarea de comunicadores y community managers es una verdad gritada a los cuatro vientos. Asimismo, la compra de listas de seguidores y de páginas de Facebook con cantidades considerables de “Me gusta” también son prácticas de vieja data en el ciberespacio.

Vale la pena anotar que estos seguidores fantasmas pueden dividirse en dos. Los primeros son simples huevitos que aumentan números e influencia. Pero, hay una especie más avanzada: “los homo-sapiens-huevos”, es decir aquellas cuentas, también falsas, a las que les crean vida propia. Defienden, pelean, hablan de los candidatos pero no existen. Un trabajo recurrente al interior de estas campañas es administrar cinco o 10 cuentas con estas características.

Aunque está visto que estas cuentas y perfiles no sirven para nada, que se reconocen con facilidad y que ala hora de la verdad terminan siendo basura ciberespacial, la tendencia a comprarlas sigue creciendo. ¿Cómo leer el fenómeno? Primero, hay que señalar a los candidatos desesperados que no saben cómo más llamar la atención.

Pero, segundo, y en este caso lo más importante, los electores tenemos otra rama de monitoreo. Si nos mienten con una simple cuenta de Twitter, ¿qué creen ustedes que podrían hacerle al país? El valor del pajarito por el valor de la nada.

Desde las redes: un pajarito preguntón

En tiempos pre-electorales es importante empezar a preguntarse, ¿cómo controlará la Procuraduría General de la Nación las redes sociales a la hora de hacer política? Un pequeño recorrido histórico para aterrizar en lo importante de esta pregunta.

Quienes dicen que Mockus solo fue un ganador en las redes sociales y que por eso estas plataformas no sirven para hacer política están equivocados. Una segunda opción podría ser que jamás han tenido una cuenta en Facebook y que Twitter todavía es lenguaje chino para ellos. Analistas de lo imposible y no de lo práctico.

Hablar de redes sociales y de política también es hablar de crecimiento. Detengámonos un momento para pensar en el escenario de estas plataformas en el año 2010. Twitter era apenas un joven naciente que se estaba dando a conocer en Colombia y Facebook tenía apenas dos años de haberse empezado a implementar en nuestro país.

Revisemos las cifras. En 2010 Twitter tenía 75 mil usuarios en el mundo, con una proyección de ingresos por 28 millones de dólares. Para 2013 esta cifra ha cambiado y en la actualidad la red social de los 140 caracteres cuenta con más de 218 millones de usuarios activos y una proyección de ingresos de más de 253 millones de dólares, solamente en el primer semestre de 2013. ¿Seguimos siendo los mismos?

Ahora vamos con Facebook. En el año 2010, cuando Mockus era apenas un candidato atrevido que le hizo cambiar todo su plan político a Juan Manuel Santos (quien hasta encerró jóvenes a crear cuentas ficticias de Twitter), Facebook contaba con 600 millones de usuarios activos al mes. En 2013 esta población ha llegado a los 1.190 millones. Repito, ¿seguimos siendo los mismos?

Adicional a estos datos hay un toque con sabor a pimienta. Podría ser roja. En los últimos tres años Colombia se ha convertido en uno de los mercados más estratégicos para ambas compañías. Según los últimos datos entregados por Comscore, el 96 por ciento de la población activa de internet en Colombia usa redes sociales. Facebook es la más importante de estas redes. Argentina, Perú y Colombia son sus tres mercados más estratégicos. Twitter no se queda atrás y ocupa el tercer puesto en crecimiento siendo Venezuela, Brasil y Colombia los tres mercados latinoamericanos más activos del mundo, en un contador de 15 países.

Lejos de lo cuantitativo en estos tres años las redes sociales también le han dejado claro a Colombia que puede pasarse del trino al hecho. Mientras que en el año 2010 solo se contaba con una experiencia exitosa de movilización en redes sociales: 4 de febrero de 2008 (con un alto índice de manipulación política), en el año 2013 ya pueden contarse varias historias en las que las redes sociales han sido participes. Recordemos algunas:

2011 Corzotón: Luego de las polémicas declaraciones del senador Juan Manuel Corzo, en las que afirmaba que su salario no le alcanzaba para la gasolina, el movimiento ciudadano Manos Limpias, convocó a un plantón, el 27 de septiembre, para recoger billetes ficticios de 190 mil pesos, salario con el que según entes gubernamentales podía sobrevivir un colombiano.

2011 Ley Lleras: En abril se dio a conocer el Proyecto de Ley 241 que fue llamado “Ley Lleras” y que buscaba regular las infracciones por derechos de autor en internet. El tema agitó diferentes sectores sociales que se organizaron en comisiones de estudio. En noviembre de 2011 la primera fase de este proyecto fue archivada. Luego, la que se llamó Ley Lleras 2 fue aprobada.

2011 Reforma a la Educación Superior: Las comunidades universitarias de Colombia se convocaron para defender el derecho a la educación y protestar en contra de la Ley 30, que buscaba una reforma a la educación superior. En noviembre, el Gobierno retiró el proyecto.

2012 Reforma a la Justicia: el 28 de junio, cuando se hundió la reforma a la justicia, los movimiento sociales de Colombia consignaron en su memoria un logro histórico. Más de 95 mil voces de protesta se unieron en las redes sociales en un movimiento llamado contrarreforma.

2012 Rosa Elvira Cely: el asesinato de Rosa Elvira Cely en el Parque Nacional de Bogotá logró movilizar a toda Colombia entorno a la defensa de la equidad de género y el respeto por las mujeres.

2013 Paro agrario: las redes sociales fueron un escenario ideal para el apoyo del paro campesino que se registró en octubre en Colombia. Por primera vez el sector campesino logró ingresar en la esfera de los píxeles y revolucionar la mente de los colombianos.

2013 Proceso de Paz: algunos de los momentos más candentes del Proceso de Paz han germinado en las redes sociales. Las fotografías de Iván Márquez en Harley Davidson y las fotos de miembros del grupo negociador de las Farc en un catamarán en Cuba son apenas un ejemplo.

Hoy Colombia está sensibilizada y cree que las redes sociales pueden servir para algo. Que apoyan causas políticas, que tumban decretos y que tienen vos y voto. Comparar este entorno con el que vivió Antanas Mockus en 2010 es un error que puede pagarse con corrupción, trampas, amenazas y compra de votos en las próximas elecciones. Solo por contar algunos de los aspectos más obvios.

¿Qué va a pasar con la regulación de estas plataformas?

Está claro que en Colombia, por norma, los candidatos deben realizar cierre de campañas una semana antes de las elecciones populares.

Mas poético que práctico, esto suele ponerse en acción solo en los entornos presenciales, dejando a la red de redes como el escenario perfecto para la intriga, la publicidad negra y otras prácticas políticas no sanas.

Ya lo vivimos en Medellín durante las elecciones locales en 2011. Candidatos que compraron listas de seguidores en redes sociales, que ofrecieron dinero y que, incluso, según algunos reportes entregados por la misma ciudadanía, le pagaron a “cuentas de humanos (muchas de ellas fakes)”, por amenazar a los contradictores políticos. Eliminar competencia usando el miedo y los mensajes directos.

No creer en las redes sociales y dejar a la deriva estas normas, nos llevan a hacernos una serie de preguntas que, tal vez, algún día el Procurador General de la Nación tendrá que responder. Presento algunas frente a los cuales los medios de comunicación deberían de actuar. ¿Cuáles son las suyas?

  • ¿Cómo controlará la Procuraduría General de la Nación las redes sociales a la hora de hacer política?
  • ¿Qué procesos establecerá el organismo de control político para prevenir la publicidad negra?
  • ¿Qué sanciones recibirán los candidatos que sigan haciendo propaganda en redes sociales y en internet luego de cerradas las campañas?
  • ¿Cómo deberán los políticos garantizarle a la ciudadanía que sus estrategias en redes sociales son transparentes? ¿Qué garantías nos ofrecerá la Procuraduría a los ciudadanos de a pie frente a algunos comportamientos sucios?
  • ¿Cómo nos protegerán a los ciudadanos de las amenazas de otros candidatos vía redes sociales?

Hay que quitarse la venda. Entender que el presente político es otro, que internet en un cambio disruptor y que lejos de las teorías conservadoras empotradas en el pasado político, hoy existe un poder autónomo que tiene su centro de control en una realidad que, aunque no es palpable, sí mata, hiere y roba.

La polémica de Londoño: lecciones y aprendizajes

Fernando Londoño y Carlos Castaño lograron convertirse en Trending Topic nacional por cuenta de una columna de opinión que fue publicada en el diario El Colombiano en el año 2006. Aprendizajes, veeduría y los disparates de la red.

Una columna publicada por Fernando Londoño durante el año 2006 revivió en las redes sociales el 29 de abril del año 2013. Siete años después, las desacertadas letras de quien fuera Ministro del Interior y de Justicia, durante el primer período del gobierno de Álvaro Uribe Vélez, volvieron a ser tendencia en Colombia.

En la columna titulada “Lo que murió con Carlos Castaño”, el ex ministro rendía un homenaje, según él malinterpretado, al fallecido paramilitar Carlos Castaño Gil, uno de los hombres más sanguinarios que ha tenido Colombia. Lo llamaba: “Intelectual hecho a pulso”.

No obstante, lo más grave entre las explosivas palabras era el final de la columna. En un desastroso desenlace, Londoño afirmaba: “Castaño murió. Ya lo sabíamos. Es hora de que resucite su elemental pero preciso ideario”.

Entre la ira y la indignación, los comentarios de las redes sociales lograron sumar más de 10 mil menciones para Fernando Londoño y cerca de 5 mil para Carlos Castaño, según Analytics Topsy.

Del viaje al pasado, patrocinado por la periodista Vicky Dávila, quedaron varios aprendizajes, los cuales vale la pena resaltar.

Aprendizaje número uno: el pasado no perdona

El 27 de abril, dos días antes del incidente que comprometió tanto el nombre de Londoño como la marca de El Colombiano, Juanita Kremer  echaba mano del humor en Twitter al sostener que “Internet es como la memoria de las mujeres, creemos que las cosas se han borrado; pero, estarán ahí para siempre”.

La columna de Londoño, tal vez olvidada por el diario El Colombiano, es una muestra evidente de esta buena memoria de la red. Una ironía en una sociedad que todavía desconfía de todo lo que no está escrito en el papel.

Minutos después de que el tema se convirtiera en tendencia nacional, el diario antioqueño publicó un artículo en el que aclaraba que la columna era de 2006 y que desde 2009 Londoño no hacía parte de su lista de columnistas.

El diario hizo lo que tenía que hacer: aclarar. En especial, en un momento de confusión en el que en las redes sociales ocurrían tres cosas: se creía que la columna era reciente, se afirmaba que Londoño aún hacía parte de la lista de columnistas del periódico y se gestaba un movimiento para promover la “no pauta” en El Colombiano si seguían publicándose columnas como esta.

Sin embargo, la aclaración mediática del medio paisa no bastó para calmar los agitados ánimos de los cibernautas. La memoria estaba atenta y como ellos mismos lo sostuvieron: “es lo mismo admirar a Carlos Castaño en 2006 que en 2013”.

Aprendizaje número dos: la veeduría ciudadana

Ya no es nuevo hablar de las audiencias participantes. No obstante, el caso Londoño deja en evidencia la importancia que han tenido redes sociales como Twitter y Facebook a la hora de mediatizar las visiones de los ciudadanos.

Aunque en 2006 Facebook ya existía, pocas personas tienen recuerdos claros alrededor de la indignación que pudo producir en aquel entonces la columna del director del programa de radio La hora de la verdad.

Es probable que el malestar hubiera sido igual o incluso superior; no obstante, no logró alcanzar los altos escaños mediáticos, pocas veces conquistados por la ciudadanía. Pero, en esta segunda ocasión, los usuarios impusieron un tema de conversación entre las agendas mediáticas.

En la madrugada del 30 de abril, diferentes emisoras radiales abrieron sus programas con un análisis del tema, los diarios impresos y los portales de internet hicieron curaduría de la información que circuló en la red y Londoño, tuvo que enfrentar un pasado del cual, seguramente, ya se había olvidado.

Aprendizaje número tres: siempre dudar

La columna publicada por Fernando Londoño en 2006 coincide con una época en la que Vicky Dávila era reconocida públicamente como una “Uribista” pura y dura. Incluso, a RCN llegó a llamársele Radio Casa de Nariño, por cuenta de las posiciones de la periodista, presentadora y ahora conductora informativa.

Tras la elección de Juan Manuel Santos como presidente, muchas de estas cosas cambiaron y progresivamente, de un momento a otro, Vicky Dávila comenzó a aparecer en revistas acompañando al actual presidente de la República.

El cambio de Dávila no es diferente al de muchos otros medios de comunicación colombianos. Varios tendrían que dejar que les tiren la piedra. No obstante, si hablamos de criterios independientes en las redes sociales, es necesario formarse un criterio que permita opinar con conocimiento.

Otro dato para recordar: Vicky Dávila pertenece a la casa RCN, el mismo canal que se llena los bolsillos con la transmisión de una novela, según ellos biográfica, según otros alegórica de Carlos Castaño Gil. ¿Víctimas de cortinas de humo?

Aprendizaje número cuatro: formación de criterio

En un ejercicio personal que buscó reunir en una palabra la definición de lo que para los colombianos era la personalidad de una red social pueden leerse diferentes palabras que apuntan, entre otras cosas, a un aspecto que hace que la credibilidad en Twitter y Facebook sea refutada constantemente: falta de criterio en las redes sociales. Podría sumársele desconocimiento.

Según los cibernautas consultados, quienes navegan en las redes sociales son: egocéntricos, opinadores, imposibles, violentos, ilusos, mentirosos, viscerales, borregos, enfermos, desocupados y bipolares.

Aunque también hay cosas buenas: inquietos, humanos y autónomos; la que podríamos llamar #IndignaciónLondoño no buscó ir más allá de un alegato desesperado que llegó a los medios de comunicación para acallarse en las redes sociales. No trascendió, no fue más allá.

Necesaria y vital, esta discusión tenía todo el potencial para ir más allá e incluso evaluar las propuestas políticas que tiene el movimiento Puro Centro Democrático que desde ya tiene aspiraciones políticas.

Al 30 de abril, en las horas de la tarde, un partido de fútbol entre el Real Madrid y Borussia había hecho descender el tema de las honorables listas de independencia tuitera. Sin criterio, no se construye una consistencia, agoniza la constancia.

Qué tal si cambiamos los insultos, los impulsos acelerados y los señalamientos, por verdaderos ejercicios de memoria que permitan hacer un verdadero control a quienes le hacen daño al país.

Aprendizaje número cinco: estamos en campañas

¿Queda alguna duda?