Comentarios con imágenes de campañas en redes sociales: no está bien invadir

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Como dice mi madre: de todo se ve en la viña del señor. Las elecciones políticas de cualquier país se configuran como momentos precisos para tal afirmación y, como es de esperarse, nuestra Colombia no es la excepción de ninguna de las viñas.

Invasivas por historia, las campañas políticas han logrado sacarnos de quicio en diferentes momentos de la vida cotidiana. Solo basta con mencionar los buzones de unidades residenciales llenos de volantes, los pasacalles que le quitan la visibilidad a los semáforos o las arengas que se gritan en las calles unos días previos a los cierres de campaña (incluso durante el día de votaciones).

No obstante, cuando pensábamos que no podía haber algo que fuera más allá de estos límites de privacidad, apareció la política en las redes sociales y con ella más invasión política con o sin consentimiento. La diferencia, en este caso, es que darle eliminar a una de estas publicidades no es sinónimo de vandalismo. Una de las muchas ventajas que tiene el ciberespacio si se le compara con las calles.

Fieles a un proceso que algunos hemos llamado memificación (creación de imágenes con valor informativo y viral) que se comparten en redes sociales e incluso en comentarios de posts desde que Facebook dejó abierta la opción de comentar con imágenes; los partidos políticos le están apostando a las campañas virales vía memes.

El proceso es sencillo. Toman la fotografía de un candidato, le superponen un texto (como creando un volante), le agregan el logo del partido y el número del tarjetón. En algunos casos, también llevan un mensaje de campaña.

Luego, un grupo de seguidores políticos se encarga de difundir en Fan Pages el mensaje, esta vez convertido en imagen. Algunas de las páginas favoritas son las de los medios de comunicación. Y en otros casos, menores, también aplican las páginas de partidos que podrían considerarse competencia.

La invasión viene de toda clase de partidos. Incluso, quienes promueven el voto en blanco como una opción en las votaciones, también figuran entre la no tan honrosa lista de invasores.

Al que considero un error también se le suma la falta de criterio para ubicar la imagen en los comentarios. Uno de los casos que detecté y al cual le hice seguimiento (puede verse en la imagen) fue puesto en entradas que hablan de la Cumbre de la Alianza Pacífico, el Plan vial de Envigado e incluso la de una nota que hablaba del presidente de Estados Unidos Barack Obama. Tan siquiera, la estrategia, debería de incluir un plan de acción en noticias relacionadas con la propuesta política de cada candidato.

Esta nueva técnica, que resulta bastante molesta, nos deja una enseñanza: todavía, en el nivel político, no logramos entender las redes sociales. Contrario a lo que pasa en las calles, estos mensajes pueden borrarse sin problema e incluso reportarse como spam. Y eso es precisamente lo que hacemos los ciudadanos. También deberían de hacerlo los medios de comunicación y las instituciones, en especial las gubernamentales. No están en la obligación de soportar la presencia de campañas políticas al interior de una comunidad que con dedicación se ha gestionado.

¿Qué están logrando en cambio quienes se plantean estrategias como esta en redes sociales? Altas dosis de desprecio traídas al corazón por cuenta del hostigamiento político.

Estos candidatos no será recordados por sus propuestas sino por “haber sido mi invasor de Facebook”, un espacio casi sagrado para la vitrinas contemporáneas del ego.

El ridículo y la provocación como herramientas de campaña

Lo que para unos es abundancia para otros es ausencia cuando se habla de creatividad en campañas políticas electorales. Piezas que incluyen elementos virales o provocadores son evaluadas, criticadas y burladas en las redes sociales.
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El candidato de Uribe Centro Democrático a la Cámara de Representantes del Norte de Santander, Jorge Acevedo, ha provocado una serie de burlas entre quienes navegan en internet. ¿Cómo lo hizo? Con elementos virales. Aunque su propuesta política poco tiene que ver en el asunto, haciendo referencia a un clásico viral en internet: el Gan Gan Style, Acevedo ha logrado poner a hablar, para bien o para mal, a los medios de comunicación colombianos.

Durante el mencionado video, que ha sido difundido en redes sociales como Facebook, Youtube y Twitter, el cucuteño de 38 años de edad combina su propuesta como representante con escenas del baile de PSY, uno de los videos más vistos en la historia de Youtube.

Con motivo de este proceso de viralidad, pregunté entre mis seguidores de Twitter y de Facebook por las campañas políticas más “creativas” que se han visto durante esta primera oleada electora de 2014. Los resultados no se hicieron esperar y aunque por ahora Acevedo sigue siendo el rey, también se destacan otras campañas y diferentes sentimientos de indignación entre lo que muchos consideran una temporada de “circo”, como bien lo expresa Claudia Vásquez, periodista y documentalista.

Carlos Uribe de los Ríos, periodista y escritor, destaca que en Colombia sería mejor buscar las campañas creativas y rigurosas. Muchos están de acuerdo con esta apreciación pues creen que más allá de las burlas y de la risa, las campañas en Colombia, no pasan de ser populistas y ordinarias.

Entre las más destacadas dentro de esta racha de creatividad o mal gusto, cómo quieran llamarlo, también se ubican otras como la del reconocido senador y candidato del Partido de la U, Roy Barreras, quien le pide votar a los electores solo “sí les da la gana”. Un candidato de la Alianza Verde en Caquetá, quien se desnudó para difundir su campaña, y una candidata que invita a comer pizza mientras habla con sus potentes electores, también hicieron parte de los reportes.

Top 5 con las más destacadas por los usuarios.

1. Jorge Acevedo, a la Cámara

Ha sido el centro de las burlas en internet. Cientos de personas han compartido en su estado esta campaña que inicialmente fue difundida en la página de Facebook del candidato. Ya también circula en Twitter y en Youtube.

2. El candidato desnudo

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 Marlon Monsalve, quien aspira a la Cámara de Representantes de Caquetá desnudó su cuerpo como señal de transparencia. La campaña ha provocado indignación entre algunos y admiración entre otros. No obstante, la desnudez no es su única técnica. También tiene imágenes en las que anota frases como esta: “Le doy 10 mil por su voto… 10 mil razones y motivos sin comprar un solo voto”.

3. Roy Barreras: vote si le da la gana

Hay quienes dicen no saber si es una publicidad o una ironía. Pero, Roy Barreras, con pose de actor de Hollywood le sugiere a la gente “votar si le da la gana”… Luego, complementa que son las ganas de construir un mejor país.

4. La imitación de Uribe

Desde que es Expresidente, Álvaro Uribe Vélez ha tenido que escuchar como su voz es imitada en varias campañas políticas. En Medellín, lo vimos con Luis Pérez y ahora Daniel Quintero Calle, candidato del Partido Liberal. Así lo reseña El Espectador.

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 5. A comer pizza con Paloma

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La candidata al Senado, Paloma Valencia, invita a los electores a escuchar sus propuestas mientras se comparte un pedazo de pizza. Promociona su campaña con la imagen de una pizza mientras cocina. En Twtitter promueve la etiqueta #PizzaconPaloma.

Telarañas de opinión

Útiles o no estas campañas políticas generan recordación entre la gente, aspecto que en algún momento puede ser considerado útil para los candidatos, por lo menos desde el punto de vista de la viralidad.

Aunque no se traduzcan en votos, esta afanada publicidad y su difusión en las redes sociales sí pueden, al menos, salvar el pellejo de uno que otro comunicador al presentar sus resultados finales.

No obstante, puede afirmarse que vemos en estas unas campañas completamente intervenidas por la tecnología y el social media. Hashtags, videos virales e imágenes tipo memes nos muestran una modificación del discurso a la hora de subirse a redes sociales, siendo lo nuevo el mecanismo de interacción y no las campañas en sí mismas.

La campañas, como en otros momentos de nuestra historia política, se caracterizan por ser diversas y, entre muchas de ellas, por tener pinceladas de mal gusto. ¿Qué es lo que cambia ahora? Que la reacción de las audiencias es mucho más rápidas, espontanea, vigilada y criticada.

Si ustedes tienen alguna otra campaña política que esté siendo difundida en redes sociales y que merezca estar en este blog, lo invito a escribir a perla.toro@gmail.com con la referencia y el por qué.

¿Qué vamos a hacer con tantos huevitos?

En épocas electorales abundan las gallinas en Twitter. No dan la cara; pero, sí cacarean. Ponen huevos y desaparecen antes de que se quiebren.

De cada cinco seguidores que han llegado a mi cuenta esta semana, uno o dos de ellos han sido huevitos de Twitter. La gran mayoría tienen cosas en común: siguen a mucha gente, tienen pocos seguidores y sus alias terminan en números. Algunos de ellos, como es el caso de @Toro2525Toro  tienen el perfil bloqueado. Anotación importante: muy pocos de esos huevitos hablan.

La cuenta de El Colombiano en esta misma red social tampoco ha sido la excepción. En un transcurrir de una hora (promedio) le pueden aparecer 10 seguidores en forma de huevo. Todos tienen las mismas características que los anteriores. En esta ocasión se le suman aspectos interesantes, algunas descripciones han atravesado viajes galácticos para llegar hasta el medio regional.

Medios como El Tiempo tampoco fueron ignorados. Seguidores como @brendallaver, @yarrmer, @Petlikatessen y @AvellaNidia van apareciendo con recurrencia. Lo mismo: siguen a algunas personas (pocas), nunca han trinado o tienen un solo trino y no tienen seguidores.

Algunos de estos huevitos tienen características comunes. Entre sus seguidores hay candidatos políticos que aspiran a un cargo de elección pública en Colombia. Pero, ¿qué pasa al interior de las cuentas de algunos de estos candidatos? Realizamos una observación (sigue la tarea) y encontramos que entre 10 candidatos, al menos ocho de ellos, tienen entre sus cuentas 10 seguidores huevitos por cada 20 que fueron contados.

¿Están de moda los huevos en Twitter? Para quienes no saben, la primera imagen que esta red social pone cuando una persona es novata en una cuenta es un huevo. No haber cambiado la imagen es una de las señales que se emiten para catalogar una cuenta como spam.

Quienes navegan en la red social de los 140 caracteres no han sido indiferentes a la lluvia de huevos y con mensajes que van desde el humor hasta la ironía han señalado que esta clase de fenómenos son cercanos a los momentos políticos electorales y esconden detrás de tanta “huevonada” compras de listas de seguidores para “manipular a la opinión pública”.

¿Tanto huevito que no trina pero sigue, ¿qué significado tendrá? Qué respondan los expertos”. “Y qué justo sea en previo de elecciones. ¿Te dice algo la palabra monitoreo?” “Son trollers que por gallinas tienen es huevo”. Son algunos de los comentarios que han circulado.

Pero la relación entre elecciones, campañas políticas y redes sociales no es nueva. En el año 2011, cuando se realizaron las elecciones regionales y locales de nuestro país, El Colombiano denunció compra de seguidores por parte de algunas campañas políticas.

En 2010, cuando se realizaron las últimas elecciones al Senado y a la Presidencia de la República, La Silla Vacía también reportó algo similar. En este caso señalaba que la estrategia digital de Juan Manuel Santos tenía seguidores fantasmas.

Aunque ninguno de los partidos que han sido señalados ha reconocido la compra de seguidores, esta tarea de comunicadores y community managers es una verdad gritada a los cuatro vientos. Asimismo, la compra de listas de seguidores y de páginas de Facebook con cantidades considerables de “Me gusta” también son prácticas de vieja data en el ciberespacio.

Vale la pena anotar que estos seguidores fantasmas pueden dividirse en dos. Los primeros son simples huevitos que aumentan números e influencia. Pero, hay una especie más avanzada: “los homo-sapiens-huevos”, es decir aquellas cuentas, también falsas, a las que les crean vida propia. Defienden, pelean, hablan de los candidatos pero no existen. Un trabajo recurrente al interior de estas campañas es administrar cinco o 10 cuentas con estas características.

Aunque está visto que estas cuentas y perfiles no sirven para nada, que se reconocen con facilidad y que ala hora de la verdad terminan siendo basura ciberespacial, la tendencia a comprarlas sigue creciendo. ¿Cómo leer el fenómeno? Primero, hay que señalar a los candidatos desesperados que no saben cómo más llamar la atención.

Pero, segundo, y en este caso lo más importante, los electores tenemos otra rama de monitoreo. Si nos mienten con una simple cuenta de Twitter, ¿qué creen ustedes que podrían hacerle al país? El valor del pajarito por el valor de la nada.

Óscar Iván, sin vida propia en las redes sociales

A la falta de protagonismo en los escenario presenciales, se le suma una falta de visibilidad en plataformas sociales. En Twitter y Facebook, Uribe también es Óscar Iván.

Mucho se ha dicho de la relación entre Álvaro Uribe Vélez y el candidato a la Presidencia de Colombia Óscar Iván Zuluaga. Uno de los comentarios más reiterativos obedece a la falta de credibilidad y de visibilidad que tiene Zuluaga en Colombia y a la importancia, porque no decir vitalidad, que tiene la figura de Uribe Vélez para el naciente candidato en las próximas elecciones presidenciales.

Lejos de ser una mera impresión ciudadana, el comportamiento en redes sociales y los números en esta clase de plataformas, cada vez más políticas, también lo demuestran. Asimismo, señalan que en materia de redes sociales el Uribe Centro Democrático tiene muchas cosas que aprender.

El 30 de enero, un sencillo mensaje de 140 caracteres dejó en evidencia uno de esos comportamientos que señalan que la figura de Álvaro Uribe jamás podrá ser reemplazada por la de Óscar Iván . En un trino, que incluía una URL de TwitLonger para ampliar información, Uribe Vélez señalaba:

“Óscar Iván Zuluaga exige al Presidente Santos decir la verdad sobre el proceso con las Farc”.

La pregunta, sencilla, que suscitó después el mencionado trino fue, ¿por qué el mensaje no era expresado por Óscar Iván?

Para quienes piensan que no, el candidato uribista también lo hizo. Desde su cuenta expresó: “Exigimos que el presidente Santos diga la verdad de lo que se negocia en La Habana”.

Lo curioso del asunto fue que el golpe de opinión se dio a conocer desde la cuenta de Uribe y no desde la de Zuluaga. Y, mientras que el trino del expresidente logró acumular 138 retuits y 37 favoritos, el del candidato presidencial solo logró una suma de 50 retuits y 10 favoritos. Los medios de comunicación que difundieron esta información, en su gran mayoría, señalaron y citaron el trino de Uribe Vélez.

Pero las estadísticas van más allá. Si miramos el Klout (herramienta para medir influencia) de ambos candidatos, Álvaro Uribe Vélez nos señala 79 puntos de popularidad y Óscar Iván Zuluaga 70.

Se entiende que Uribe Vélez sea más antiguo en la red social, más activo y que por sus características polémicas sume mayor cantidad de logros en el ábaco. No obstante, ¿puede vivir Zuluaga en un ciberespacio en el que Uribe no tenga presencia?

Si seguimos con los números, también siguen las sorpresas. Mientras que Uribe Vélez suma cerca de 3 millones de seguidores, Óscar Iván tan solo llega a los 57 mil. Mientras que el primero sigue a más de 700, el segundo, escasamente llega a los 200.

También hay un más allá de las cifras. Mientras que la cuenta de Álvaro Uribe solo incluye en su perfil una foto propia y el logo de su partido, la imagen de portada de Óscar Iván tiene a Uribe. El protagonismo solo se corona en su foto de perfil. Por último (aunque en estos asuntos manda Twitter) mientras que Álvaro Uribe tiene una cuenta verificada, la de Óscar Iván ni siquiera identifica al candidato con su nombre completo.

Casualidades o no, descuidos o desatinos, estrategia o propósito, parece quedar claro que ese sentir ciudadano se evidencia con creces en las redes sociales.

¿Qué tal si nos dejan ver, solo por un rato, un Óscar Iván capaz de opinar? Aunque no sea en tribuna pública, montarse en el “pajarito” de la transparencia, podría ser un ejercicio interesantes para estas elecciones.

El Colombiano promueve un ejercicio de política 2.0 y visibilidad electoral

Con la plataforma #CandidatosTransparentes el medio de comunicación antioqueño le brinda a la ciudadanía la posibilidad de conocer las hojas de vida de quienes aspiran al Senado y a la Cámara de Representantes. Los candidatos, por su parte, tienen en sus bolsillos la posibilidad de ser transparentes e intentar sostener un discurso en un momento político en el que muchos están siendo cuestionados.

Las primeras elecciones de 2014, que serán el 16 de marzo, plantean para las plataformas digitales un debate convertido en experimento político. El escenario que se vive en la actualidad no se había presentado con tanta fuerza en Colombia y por cuenta de las redes sociales la ciudadanía está cada vez más preocupada por las decisiones de la rama legislativa, una parte de las tablas políticas que estuvo abandonada por los ojos veedores durante varios años.

Congresistas que malgastaron el dinero, manejaron borrachos y no supieron ponerle cierre a sus palabras. Hojas de vida delatadas, proyectos que fueron frenados y leyes que tras ser aprobadas tuvieron que anularse, como el caso de la Reforma a la Justicia, incentivan en este 2014 a la ciudadanía a estar atenta a las elecciones del Congreso.

Un refuerzo interesante para este fenómeno fue presentado hace un par de semanas por El Colombiano. Se trata del proyecto Candidatos Transparentes, el cual recuerda otros casos de participación política en la web en los que los medios de comunicación le abrieron, años atrás, blogs a candidatos presidenciales o a alcaldías locales para ir compartiendo los detalles de sus campañas.

La plataforma del medio antioqueño quiere brindarle a los candidatos a la Cámara de Representantes y al Senado, la posibilidad de tener sus hojas de vida en línea, para que luego, los ciudadanos, puedan consultarlas. Seguramente, una vez superada esta primera etapa del período electoral también lo harán con candidatos a la Presidencia de la República y en 2015 le pondrán el ojo a las elecciones locales. O por lo menos, eso esperamos.

Sin ningún costo, solo el de la transparencia, los candidatos deben completar campos básicos como el nombre del partido y el número del tarjetón. También hacen parte de la hoja de vida los logros, las propuestas y las redes sociales; además, de otros datos que para algunos pueden ser considerados más delicados: especificar de dónde obtienen el dinero para financiar las campañas políticas, investigaciones pendientes y sanciones.

Para garantizar que la información que se ingresa es correcta y veraz, un grupo de periodistas de El Colombiano realiza control y verificación de fuentes de información.

Aunque la respuesta de los candidatos ha sido buena, faltan todavía un número importante de hojas de vida. Por el momento se ven nombres como el de Iván Cepeda y Víctor Javier Correa, del Polo. Jaime Alberto Garzón Araque y Óscar de Jesús Hurtado Pérez, del Partido Liberal Colombiano. Juan Jiménez Lara, del Partido Conservador Colombiano. Federico Hoyos Salazar de Uribe Centro Democrático. Y Faustina Manríque Ramírez, de Alianza Verde. Algunos de los que ya han ingresado su currículum.

La información también está siendo compartida por El Colombiano en redes sociales como Twitter y Facebook, lo cual fortalece la iniciativa en otras plataformas digitales.

Esperamos, como electores, el ingreso de la historia de los demás candidatos. Como parte de nuestros derechos como electores, queremos ver sus caras y votar por #CandidatosTransparentes.

Desde las redes: un pajarito preguntón

En tiempos pre-electorales es importante empezar a preguntarse, ¿cómo controlará la Procuraduría General de la Nación las redes sociales a la hora de hacer política? Un pequeño recorrido histórico para aterrizar en lo importante de esta pregunta.

Quienes dicen que Mockus solo fue un ganador en las redes sociales y que por eso estas plataformas no sirven para hacer política están equivocados. Una segunda opción podría ser que jamás han tenido una cuenta en Facebook y que Twitter todavía es lenguaje chino para ellos. Analistas de lo imposible y no de lo práctico.

Hablar de redes sociales y de política también es hablar de crecimiento. Detengámonos un momento para pensar en el escenario de estas plataformas en el año 2010. Twitter era apenas un joven naciente que se estaba dando a conocer en Colombia y Facebook tenía apenas dos años de haberse empezado a implementar en nuestro país.

Revisemos las cifras. En 2010 Twitter tenía 75 mil usuarios en el mundo, con una proyección de ingresos por 28 millones de dólares. Para 2013 esta cifra ha cambiado y en la actualidad la red social de los 140 caracteres cuenta con más de 218 millones de usuarios activos y una proyección de ingresos de más de 253 millones de dólares, solamente en el primer semestre de 2013. ¿Seguimos siendo los mismos?

Ahora vamos con Facebook. En el año 2010, cuando Mockus era apenas un candidato atrevido que le hizo cambiar todo su plan político a Juan Manuel Santos (quien hasta encerró jóvenes a crear cuentas ficticias de Twitter), Facebook contaba con 600 millones de usuarios activos al mes. En 2013 esta población ha llegado a los 1.190 millones. Repito, ¿seguimos siendo los mismos?

Adicional a estos datos hay un toque con sabor a pimienta. Podría ser roja. En los últimos tres años Colombia se ha convertido en uno de los mercados más estratégicos para ambas compañías. Según los últimos datos entregados por Comscore, el 96 por ciento de la población activa de internet en Colombia usa redes sociales. Facebook es la más importante de estas redes. Argentina, Perú y Colombia son sus tres mercados más estratégicos. Twitter no se queda atrás y ocupa el tercer puesto en crecimiento siendo Venezuela, Brasil y Colombia los tres mercados latinoamericanos más activos del mundo, en un contador de 15 países.

Lejos de lo cuantitativo en estos tres años las redes sociales también le han dejado claro a Colombia que puede pasarse del trino al hecho. Mientras que en el año 2010 solo se contaba con una experiencia exitosa de movilización en redes sociales: 4 de febrero de 2008 (con un alto índice de manipulación política), en el año 2013 ya pueden contarse varias historias en las que las redes sociales han sido participes. Recordemos algunas:

2011 Corzotón: Luego de las polémicas declaraciones del senador Juan Manuel Corzo, en las que afirmaba que su salario no le alcanzaba para la gasolina, el movimiento ciudadano Manos Limpias, convocó a un plantón, el 27 de septiembre, para recoger billetes ficticios de 190 mil pesos, salario con el que según entes gubernamentales podía sobrevivir un colombiano.

2011 Ley Lleras: En abril se dio a conocer el Proyecto de Ley 241 que fue llamado “Ley Lleras” y que buscaba regular las infracciones por derechos de autor en internet. El tema agitó diferentes sectores sociales que se organizaron en comisiones de estudio. En noviembre de 2011 la primera fase de este proyecto fue archivada. Luego, la que se llamó Ley Lleras 2 fue aprobada.

2011 Reforma a la Educación Superior: Las comunidades universitarias de Colombia se convocaron para defender el derecho a la educación y protestar en contra de la Ley 30, que buscaba una reforma a la educación superior. En noviembre, el Gobierno retiró el proyecto.

2012 Reforma a la Justicia: el 28 de junio, cuando se hundió la reforma a la justicia, los movimiento sociales de Colombia consignaron en su memoria un logro histórico. Más de 95 mil voces de protesta se unieron en las redes sociales en un movimiento llamado contrarreforma.

2012 Rosa Elvira Cely: el asesinato de Rosa Elvira Cely en el Parque Nacional de Bogotá logró movilizar a toda Colombia entorno a la defensa de la equidad de género y el respeto por las mujeres.

2013 Paro agrario: las redes sociales fueron un escenario ideal para el apoyo del paro campesino que se registró en octubre en Colombia. Por primera vez el sector campesino logró ingresar en la esfera de los píxeles y revolucionar la mente de los colombianos.

2013 Proceso de Paz: algunos de los momentos más candentes del Proceso de Paz han germinado en las redes sociales. Las fotografías de Iván Márquez en Harley Davidson y las fotos de miembros del grupo negociador de las Farc en un catamarán en Cuba son apenas un ejemplo.

Hoy Colombia está sensibilizada y cree que las redes sociales pueden servir para algo. Que apoyan causas políticas, que tumban decretos y que tienen vos y voto. Comparar este entorno con el que vivió Antanas Mockus en 2010 es un error que puede pagarse con corrupción, trampas, amenazas y compra de votos en las próximas elecciones. Solo por contar algunos de los aspectos más obvios.

¿Qué va a pasar con la regulación de estas plataformas?

Está claro que en Colombia, por norma, los candidatos deben realizar cierre de campañas una semana antes de las elecciones populares.

Mas poético que práctico, esto suele ponerse en acción solo en los entornos presenciales, dejando a la red de redes como el escenario perfecto para la intriga, la publicidad negra y otras prácticas políticas no sanas.

Ya lo vivimos en Medellín durante las elecciones locales en 2011. Candidatos que compraron listas de seguidores en redes sociales, que ofrecieron dinero y que, incluso, según algunos reportes entregados por la misma ciudadanía, le pagaron a “cuentas de humanos (muchas de ellas fakes)”, por amenazar a los contradictores políticos. Eliminar competencia usando el miedo y los mensajes directos.

No creer en las redes sociales y dejar a la deriva estas normas, nos llevan a hacernos una serie de preguntas que, tal vez, algún día el Procurador General de la Nación tendrá que responder. Presento algunas frente a los cuales los medios de comunicación deberían de actuar. ¿Cuáles son las suyas?

  • ¿Cómo controlará la Procuraduría General de la Nación las redes sociales a la hora de hacer política?
  • ¿Qué procesos establecerá el organismo de control político para prevenir la publicidad negra?
  • ¿Qué sanciones recibirán los candidatos que sigan haciendo propaganda en redes sociales y en internet luego de cerradas las campañas?
  • ¿Cómo deberán los políticos garantizarle a la ciudadanía que sus estrategias en redes sociales son transparentes? ¿Qué garantías nos ofrecerá la Procuraduría a los ciudadanos de a pie frente a algunos comportamientos sucios?
  • ¿Cómo nos protegerán a los ciudadanos de las amenazas de otros candidatos vía redes sociales?

Hay que quitarse la venda. Entender que el presente político es otro, que internet en un cambio disruptor y que lejos de las teorías conservadoras empotradas en el pasado político, hoy existe un poder autónomo que tiene su centro de control en una realidad que, aunque no es palpable, sí mata, hiere y roba.

5 recomendaciones para hablar de política 2.0

Trabajos colaborativos, errores en la administración de redes sociales, páginas para seguir los movimientos de los líderes internacionales y otras informaciones tecnológicas, para entender mejor la política en las redes sociales.

Durante el último mes he podido visualizar una serie de páginas web que, desde diferentes puntos de vista, involucran al espectador (ciudadano) en una experiencia de política 2.0.

En un escenario donde las redes sociales ya no operan como opción, sino como obligación, empezaré a dejar, periódicamente, una serie de URL recomendadas. Hoy arranco con la primera entrega:

1. La diplomacia llega a Twitter

Esta URL compila una investigación internacional que estudia el comportamiento de los líderes mundiales. Revela datos de interés público, por ejemplo, que el 77.7 por ciento de los gobiernos del globo terráqueo tienen una cuenta en la red social de los 140 caracteres. ¿Qué hacen con estas cuentas? ¿Cuál es su red de contactos? Estas y otras respuestas pueden encontrarse en Twiplomacy.

2. Los 10 errores de la comunicación política pública

Colega y bloguero de El Colombiano, Miguel Jaramillo Luján, se aventura en una tarea no sencilla: recopilar los errores más frecuentes entre los community manager de las cuentas políticas de América Latina. Asimismo, se propone seguir construyendo la lista con sus audiencias. ¿Qué podrá salir de esto? Seguimos atentos al blog de Miguel: Plaza Pública.

3. Twitter le pone freno a los trolls

Aunque no parezca, la decisión de Twitter de frenar el comportamiento de los trolls en su red social, es un acto de decisiones políticas 2.0. Primero, vale la pena aclarar que la decisión de la compañía se basó, en gran medida, en una petición ciudadana de usuarios de Reino Unido, cuyas quejas fueron centralizadas en el portal Change.org.

Segundo, es necesario preguntarse, ¿qué pasará con dicha decisión y bajó que criterios (diferentes a los de reportar como spam) Twitter bloqueará los comentarios de X ó Y audiencias. Para nadie es un misterio que muchos gobiernos no están interesados en seguidores molestos que ocasionen problemas en su red, ¿qué será tenido en cuenta como troll y cuál será su diferencia con el ciudadano molesto?
Amanecerá y veremos.

4. Facebook ahora tendra Trending Topics

Más vale tarde que nunca, suelen decir las abuelas. En un reciente anuncio, Facebook confirmó que su plataforma ahora podrá leer tendencias. La noticia, que complementa, enriquece y solidifica la implementación de los hasgtags en junio, pone a prueba a los CM de los gobiernos. Ahora, no solo tendrán que preocuparse por cuántos temas populares ubican en las listas tuiteras, sino que también tendrán que ubicarlos en las listas de Facebook.

5. Un tomate que tiene hablando a Colombia

Empezaron con un ejercicio similar a un club de la pelea político. Con carteles y tomates, promovieron entre los ciudadanos la opción de “atomatar” las malas decisiones de los políticos en Colombia.

Desde hace poco están dando la cara y, haciendo uso de las redes sociales y de comunicados de prensa que están siendo duplicados en los medios informativos. Son el Partido del Tomate, una expresión ciudadana que se vale de internet para cumplir sus objetivos.

La polémica de Londoño: lecciones y aprendizajes

Fernando Londoño y Carlos Castaño lograron convertirse en Trending Topic nacional por cuenta de una columna de opinión que fue publicada en el diario El Colombiano en el año 2006. Aprendizajes, veeduría y los disparates de la red.

Una columna publicada por Fernando Londoño durante el año 2006 revivió en las redes sociales el 29 de abril del año 2013. Siete años después, las desacertadas letras de quien fuera Ministro del Interior y de Justicia, durante el primer período del gobierno de Álvaro Uribe Vélez, volvieron a ser tendencia en Colombia.

En la columna titulada “Lo que murió con Carlos Castaño”, el ex ministro rendía un homenaje, según él malinterpretado, al fallecido paramilitar Carlos Castaño Gil, uno de los hombres más sanguinarios que ha tenido Colombia. Lo llamaba: “Intelectual hecho a pulso”.

No obstante, lo más grave entre las explosivas palabras era el final de la columna. En un desastroso desenlace, Londoño afirmaba: “Castaño murió. Ya lo sabíamos. Es hora de que resucite su elemental pero preciso ideario”.

Entre la ira y la indignación, los comentarios de las redes sociales lograron sumar más de 10 mil menciones para Fernando Londoño y cerca de 5 mil para Carlos Castaño, según Analytics Topsy.

Del viaje al pasado, patrocinado por la periodista Vicky Dávila, quedaron varios aprendizajes, los cuales vale la pena resaltar.

Aprendizaje número uno: el pasado no perdona

El 27 de abril, dos días antes del incidente que comprometió tanto el nombre de Londoño como la marca de El Colombiano, Juanita Kremer  echaba mano del humor en Twitter al sostener que “Internet es como la memoria de las mujeres, creemos que las cosas se han borrado; pero, estarán ahí para siempre”.

La columna de Londoño, tal vez olvidada por el diario El Colombiano, es una muestra evidente de esta buena memoria de la red. Una ironía en una sociedad que todavía desconfía de todo lo que no está escrito en el papel.

Minutos después de que el tema se convirtiera en tendencia nacional, el diario antioqueño publicó un artículo en el que aclaraba que la columna era de 2006 y que desde 2009 Londoño no hacía parte de su lista de columnistas.

El diario hizo lo que tenía que hacer: aclarar. En especial, en un momento de confusión en el que en las redes sociales ocurrían tres cosas: se creía que la columna era reciente, se afirmaba que Londoño aún hacía parte de la lista de columnistas del periódico y se gestaba un movimiento para promover la “no pauta” en El Colombiano si seguían publicándose columnas como esta.

Sin embargo, la aclaración mediática del medio paisa no bastó para calmar los agitados ánimos de los cibernautas. La memoria estaba atenta y como ellos mismos lo sostuvieron: “es lo mismo admirar a Carlos Castaño en 2006 que en 2013”.

Aprendizaje número dos: la veeduría ciudadana

Ya no es nuevo hablar de las audiencias participantes. No obstante, el caso Londoño deja en evidencia la importancia que han tenido redes sociales como Twitter y Facebook a la hora de mediatizar las visiones de los ciudadanos.

Aunque en 2006 Facebook ya existía, pocas personas tienen recuerdos claros alrededor de la indignación que pudo producir en aquel entonces la columna del director del programa de radio La hora de la verdad.

Es probable que el malestar hubiera sido igual o incluso superior; no obstante, no logró alcanzar los altos escaños mediáticos, pocas veces conquistados por la ciudadanía. Pero, en esta segunda ocasión, los usuarios impusieron un tema de conversación entre las agendas mediáticas.

En la madrugada del 30 de abril, diferentes emisoras radiales abrieron sus programas con un análisis del tema, los diarios impresos y los portales de internet hicieron curaduría de la información que circuló en la red y Londoño, tuvo que enfrentar un pasado del cual, seguramente, ya se había olvidado.

Aprendizaje número tres: siempre dudar

La columna publicada por Fernando Londoño en 2006 coincide con una época en la que Vicky Dávila era reconocida públicamente como una “Uribista” pura y dura. Incluso, a RCN llegó a llamársele Radio Casa de Nariño, por cuenta de las posiciones de la periodista, presentadora y ahora conductora informativa.

Tras la elección de Juan Manuel Santos como presidente, muchas de estas cosas cambiaron y progresivamente, de un momento a otro, Vicky Dávila comenzó a aparecer en revistas acompañando al actual presidente de la República.

El cambio de Dávila no es diferente al de muchos otros medios de comunicación colombianos. Varios tendrían que dejar que les tiren la piedra. No obstante, si hablamos de criterios independientes en las redes sociales, es necesario formarse un criterio que permita opinar con conocimiento.

Otro dato para recordar: Vicky Dávila pertenece a la casa RCN, el mismo canal que se llena los bolsillos con la transmisión de una novela, según ellos biográfica, según otros alegórica de Carlos Castaño Gil. ¿Víctimas de cortinas de humo?

Aprendizaje número cuatro: formación de criterio

En un ejercicio personal que buscó reunir en una palabra la definición de lo que para los colombianos era la personalidad de una red social pueden leerse diferentes palabras que apuntan, entre otras cosas, a un aspecto que hace que la credibilidad en Twitter y Facebook sea refutada constantemente: falta de criterio en las redes sociales. Podría sumársele desconocimiento.

Según los cibernautas consultados, quienes navegan en las redes sociales son: egocéntricos, opinadores, imposibles, violentos, ilusos, mentirosos, viscerales, borregos, enfermos, desocupados y bipolares.

Aunque también hay cosas buenas: inquietos, humanos y autónomos; la que podríamos llamar #IndignaciónLondoño no buscó ir más allá de un alegato desesperado que llegó a los medios de comunicación para acallarse en las redes sociales. No trascendió, no fue más allá.

Necesaria y vital, esta discusión tenía todo el potencial para ir más allá e incluso evaluar las propuestas políticas que tiene el movimiento Puro Centro Democrático que desde ya tiene aspiraciones políticas.

Al 30 de abril, en las horas de la tarde, un partido de fútbol entre el Real Madrid y Borussia había hecho descender el tema de las honorables listas de independencia tuitera. Sin criterio, no se construye una consistencia, agoniza la constancia.

Qué tal si cambiamos los insultos, los impulsos acelerados y los señalamientos, por verdaderos ejercicios de memoria que permitan hacer un verdadero control a quienes le hacen daño al país.

Aprendizaje número cinco: estamos en campañas

¿Queda alguna duda?

La política 2.0 va de las redes a las calles

Existe una relación constante entre la política y los Trending Topics de Twitter. Podría decirse que todos los temas políticos de Colombia tienen ahora un reflejo inmediato en las redes sociales.

Incluso, en algunas ocasiones, solemos conocer primero las opiniones ciudadanas que las noticias publicadas en los medios de comunicación.

Los casos de Alonso Salazar, ex Alcalde de Medellín que fue destituido e inhabilitado durante 12 años para el ejercicio político, y el de la declaración de nulidad del proceso de elección de la Fiscal General de la Nación, Viviane Morales, por parte del Consejo de Estado, así demuestran y ratifican esta hipótesis. Incluso, le añaden un nuevo movimiento a las historias: aquellas que van de las redes sociales hasta las calles.

En el caso de Alonso Salazar pudo verse cómo la etiqueta #ApoyoaAlonso logró trascender, desde el miércoles 29 de febrero y hasta el viernes 2 de marzo, los píxeles, llegando hasta las calles en forma de mensajes publicados en carteles y en una lona que fue ubicada en las afueras de la Procuraduría General de la Nación, sede Medellín.

En esta, sus antiguos trabajadores y sus simpatizantes políticos, dejaron sus mensajes de apoyo por la decisión que tanto en la virtualidad como en la presencialidad han considerado injusta.

Se fue 2011 y se asoman las primeras luces de la política 2.0 en 2012


Aunque la Alcaldía de Alonso Salazar no cerró su administración en redes sociales con la misma altura que supo mantenerse en algún momento, sí creó una pequeña semilla para que los gobernantes antioqueños tuvieran una nueva meta a seguir: la política 2.0.

Perla Toro Castaño
perlt@elcolombiano.com.co

Para empezar siendo claros: la mejor estrategia de redes sociales que nació en la Alcaldía de Alonso Salazar Jaramillo fue la gestada en la Secretaría de Tránsito de Medellín bajo el alias @Sttmed.

Varias personas de las que navegan en el ciberespacio son testigos de que siendo la movilidad un tema tan complicado para una ciudad como Medellín, las ideas, momentos para brindar respuestas e interacción del equipo que hizo parte de este mundo social, fue, por no exagerar, excelente.

Y no era para esperar algo menos. La Alcaldía de Salazar se caracterizó por ser pionera en el uso de redes sociales en Antioquia, imponiendo una marca para los futuros gobernantes, no solo del Valle del Aburrá, sino también en otros municipios de Antioquia. Inspirados en el gobierno estadounidense, los funcionarios de la Alcaldía de Medellín demostraron que era posible mantener un diálogo entre ciudadanos y dirigentes haciendo uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (Tic).

No obstante, también hay que reconocer que el equipo de social media de Salazar no pudo sostener toda la estrategia de interacción en el tiempo y que justo después de que el entonces Alcalde fuera acusado por la Procuraduría, por una supuesta participación en política, los ánimos 2.0 empezaron a decaer.

Fue así como Alonso Salazar dejó de hacer anuncios importantes desde su cuenta de Twitter, incluso, se quedó callado frente a la detención de alias “Valenciano” en Venezuela, cuando en meses anteriores había lanzado una “chiva” en la que lo daba por detenido, “chiva” que resultó siendo falsa.

En resumidas cuentas, solo por mencionar el caso de “Valenciano”, el equipo que asesoraba en social media a Salazar, perdió la oportunidad de verlo reivindicado y fuerte frente a su público tuitero.

Pero 2011 se acabó, los gabinetes municipal y departamental se trinaron, y de este año que quedaron retos y aprendizajes, también quedó la curiosidad. Es así como en lo que va corrido de este mes de enero muchos hemos estado atentos a lo que ocurre con la política 2.0, encontrando dos cosas que son evidentes: a uno de los dos lados de la Alianza por Medellín y Antioquia, le está yendo mejor con el manejo de las redes sociales.

Para ser más claros, la Gobernación ya agarró el toro por los cuernos e incluso algunos municipios pequeños, antes no tuiteros, ya hacen parte de la web colaborativa. Mientras tanto, la Alcaldía camina con pasos medio tímidos, sin arriesgarse por completo a construir una comunidad de ciberciudadanos.

Evidenciar esto es sencillo. Una de las primeras cosas que hizo la Gobernación de Antioquia fue empoderarse de la cuenta @GobAntioquia, que fue creada en 2010 pero que era subutilizada. Desde que llegaron, ya es visible para muchos que pueden interactuar con las posiciones de Sergio Fajardo Valderrama haciendo uso de esta herramienta. Además, planeado o improvisado, supieron resolver con inteligencia el punto donde los ciudadanos nos preguntamos, ¿será que el Gobernado si maneja su cuenta de Twitter? Ahora, sabemos que Fajardo tiene su cuenta, pero que desde el perfil de la Gobernación puede respondernos cualquier persona que haga parte del equipo de comunicaciones del Partido Verde en Antioquia, en una voz coral y participativa.

Asimismo, puede observarse como otros secretarios y dirigentes de entidades descentralizadas, también han ingresado a la tuitosfera. EL COLOMBIANO, por ejemplo, ya tiene su propia lista de la Gobernación de Antioquia. Actualmente, también se construye una lista de alcaldes municipales, con el fin de poner a Antioquia a interactuar vía Twitter, desde el punto de vista de la política.

Lo último que se supo fue que Fajardo había creado un blog desde donde contará de su gestión como un ejercicio de transparencia.

Mientras tanto, a la Alcaldía de Medellín le ha constado un poco más adaptarse a este mundo. Pese a que @anibalgaviria trinó todo su gabinete desde esta cuenta y aún lo sigue haciendo con algunos cargos, esto no es suficiente. La gran mayoría de los tuiteros que consultamos para este post se quejan de algo: “el Alcalde no responde en Twitter”.

La Secretaría de Gobierno @secregobmed también creó su cuenta y los seguidores, la gran mayoría interesados en el tema de seguridad, comienzan a subir.

Sin embargo, no puede desconocerse que en la política 2.0 el tema de dar y recibir, preguntar y responder, es fundamental, un llamado de atención para la construcción de una ciberciudadanía.

Desde EC BLOGUER y EL COLOMBIANO realizaremos en unos días, les informaremos con previo aviso, una Twticam con los encargados de comunicación digital en la Alcaldía de Medellín y en la Gobernación de Antioquia, un espacio para conocer propuestas, responder preguntas y saber cómo han madurado estas estrategias con el tiempo.