Óscar Ivan Zuluaga, el pago para salir del anonimato

Facebook:  OscarIvanZuluaga 294.571 Me gusta

Twitter: @OIZuluaga 240,052 seguidores. Cuenta verificada

Youtube: Óscar Iván Zuluaga 1.852 suscriptores 2.251.771 visualizaciones

En su sitio oficial no referencian la existencia de más redes sociales.

La campaña del candidato del Centro Democrático le ha apostado, desde sus inicios en redes sociales, a la visibilidad. Óscar Iván, en general, es de esos candidatos que representan un reto comunicacional para generar recordación, pues su rostro no era muy conocido por los colombianos.

Su estrategia, al igual que la de otros aspirantes a la presidencia, cambió sobre la marcha. Se ser “Óscar Iván presidente” y asociarlo principalmente a la imagen del partido, pasó a ser “Zuluaga presidente”. Así, con la “Z” del Zorro, evocando un ícono heróico. Ahora, los esfuerzos de su imagen se han centrado en la recordación de una sola letra y la imagen de esa “Z” trazada con espada, que figura en todas sus publicaciones sin falta.

Podemos resumir la maratón de comunicación digital de esta campaña en tres aspectos:

1. El pago por figurar.

2. Los testimonios de seguidores

3. Las fotos con muchas personas, táctica conocida en el marketing político como símbolo de apoyo y poder de convocatoria.

La vida personal del candidato no es tan relevante en esta campaña. Son cuentas creadas por y para las elecciones. El epicentro de los mensajes: hablar de propuestas generales en diferentes ejes temáticos y mantenerse tibio ante temas de coyuntura nacional. Es decir, a pesar de verse involucrado en enfrentamientos con el candidato presidente, en sus redes sociales estos asuntos no se tratan a profundidad.

 

La imagen de campaña con la "Z" del Zorro.

La imagen de campaña con la “Z” del Zorro.

Comenzaremos con el análisis de su cuenta de Twitter: Fue la primera cuenta de un candidato presidencial en tomar la iniciativa de pagar por la promoción de trinos y tendencias en esa red social. Hay que tener en cuenta que esta pauta es bastante costosa para un mortal común y corriente. Las promociones de este tipo pueden costar entre 5 mil y 10 mil dólares (por publicación). Es decir unos 20 millones de pesos.

Dependiendo del alcance del trino y el precio variable de Twitter, podrían costar más de us $2.000

Dependiendo del alcance del trino y el precio variable de Twitter, podrían costar más de us $2.000

Precisamente por los altos costos, esta opción resulta efectiva cuando de buscar visibilidad se trata. Twitter asegura un alcance definido y un rango de posibles seguidores que se pueden ganar cuando se paga por los trinos. Sin embargo, al pagar tal cantidad de dinero, esperamos que el mensaje sea lo suficentemente fuerte y convincente para aprovechar el ‘empujoncito’. Algunos de esos mensajes, teniendo en cuenta el bajo número de retuits, fueron desaprovechados.

Trending topic promocionado. El producto más costoso de Twitter.

Trending topic promocionado. El producto más costoso de Twitter.

 

Otro es el panorama de la etiqueta #VotoporZuluaga, promocionada justo al día siguiente del gran debate presidencial transmitido por televisión, en busca de un foco de atención. Aunque las redes sociales no dieron precisamente a Zuluaga como ganador, esta etiqueta logró recoger más de 14 mil menciones.

Antes de pasar a la cuenta de Facebook, hay que decir que la campaña de Zuluaga se ha encargado de hacer de sus influenciadores, piezas fundamentales de reconocimiento. Los trinos del expresidente Álvaro Uribe, de militantes del partido y seguidores le dan impulso a la cuenta principal con retuits, mensajes y repetitivas frases de campaña.

Es imposible dejar pasar el pequeñito detalles de la existencia de la cuenta fake @OIZuiuaga, que en Twitter se visualiza como la oficial. Es un reto para quienes están tras bambalinas lidiar con mensajes contradictorios, parodias y sátiras sobre su campaña.

Cabe anotar que no es fake cualquiera, pues ya ha logrado superar los 4 mil seguidores en poco tiempo.

Parodia de la cuenta de Óscar Iván Zuluaga.

Parodia de la cuenta de Óscar Iván Zuluaga.

Zuluaga cuenta con seguidores “huevito”, esos influenciadores que ya mencionamos en la campaña de Juan Manuel Santos. Son arrobas creadas hace poco, tienen menos de 10 seguidores y hacen el papel de repetidores y emisores de mensajes.

Como anécdota, hace poco trinando sobre el lamentable accidente de Fundación, Magdalena, recibimos una mención de una de esas cuentas que a propósito de la paz invitaba a no votar por Santos.

Cuenta con 5 seguidores que responde aleatoriamente con mensajes de campaña.

Cuenta con 5 seguidores que responde aleatoriamente con mensajes de campaña.

Ahora sí, pasando a Facebook, no hay muchas diferencias con el manejo de Twitter. Esta red les permite el uso de más recursos audiovisuales como los videos de propuestas y fotos de gente, principalmente joven, apoyando su campaña.

Aunque hay muchos mensajes de apoyo de sus seguidores, pudimos leer críticas a él y al expresdidente Uribe. Contrario a la campaña del presidente Santos, parece haber poca revisión y censura de los comentarios detractores.

No es muy divertido dar likes a páginas políticas y ver todo el día sus publicaciones en el Facebook, pero se le abona a esta campaña que se encarga de difundir mucho material gráfico con el fin de que sus seguidores la compartan y generen una ola de ‘zetas’ tricolor.

OIZ, como se le conoce en redes sociales para hacer más corta la escritura, sí tiene canal de Youtube pero, al igual que otras campañas, no lo usa como red social sino como un medio para publicar los videos y viralizarlos en otras redes. Importante decir que sí tienen los comentarios activos.

Para resumir un poco los números de la vida digital del candidato del Centro Democrático, el pago le ha permitido un crecimiento rápido en poco tiempo, aunque sus mensajes no generan mucha polémica. En el más reciente debate afirmó que sus cuentas las maneja personalmente o le ‘tira línea’ a su equipo de comunicaciones. Si es así, el candidato que vemos en redes conciliador y tranquilo no parece ser el mismo que le habló ‘durito’ a Juan Manuel Santos en el debate.

¿Estrategia de doble personalidad? o ¿falta de consenso entre los responsables de las redes?