“La lectura no es un hábito, es una forma de vida” Yolanda López.

Yolanda López recibiendo el Premio Compartir al Maestro

Imagen tomada de: http://www.revistacofradia.com/articulo/maestra-ilustre-por-vocacion/sec/noticias

Por: Daniela Agudelo Berrío
Aprendiz de Comunicaciones
Prensa Escuela EL COLOMBIANO

Las letras no son la única forma de leer el mundo, cuando vemos y escuchamos también leemos lo que nos rodea.

Prensa Escuela EL COLOMBIANO desea compartir con ustedes la emisión del martes 2 de julio del programa radial Página en blanco, en el cual la periodista Ana Cristina Restrepo, directora del programa, entrevistó a Yolanda López.

Yolanda es docente de Lengua Castellana en el colegio de la Policía Nuestra Señora de Fátima de Ibagué, y ha sido reconocida en el ámbito nacional por su fomento de la lectura y la escritura a través de la crónica, trabajo que en 2010 la hizo acreedora del Premio Compartir al Maestro.

En el programa ella cuenta su experiencia con los estudiantes y entrega sabios consejos para el ejercicio docente, así que los invitamos a escucharla pues su testimonio ha sido referente, en varias ocasiones, de nuestros talleres y capacitaciones.

Sobre Página en blanco

Página en blanco es un programa de la Emisora de la Camara de Comercio de Medellín dirigido por la periodista Ana Cristina Restrepo, quien también publica su Columna “Juego de ojos” todos los miércoles en EL COLOMBIANO. Puedes escuchar Página en blanco  todos los martes de 8:30 p.m a 9:00 p.m por los 95.9 FM.

Enlaces de interés:

Página en Blanco. Programa Yolanda López completo. 

Yolanda López – Colombia Aprende

 Emisora Camara de Comercio de Medellín

 

“La lectura es un asunto que transforma el pensamiento”: Fabio Jurado Valencia.

Imagen tomada de http://fabiojuradovalencia.blogspot.com/

Por: Daniela Agudelo Berrío
Aprendiz de Comunicaciones
Prensa Escuela EL COLOMBIANO

En Prensa Escuela EL COLOMBIANO reconocemos la importancia de docentes lectores de prensa capacitados para formar alumnos con criterio. Por eso, como programa de apoyo a la educación que fomenta la lectura y la escritura mediante el uso del periódico, leemos y compartimos lo leído.

Para esta ocasión traemos la entrevista a Fabio Jurado, publicada el pasado 9 de junio por El Espectador. En ella, el doctor en literatura de la Universidad Nacional Autónoma de México (Unam) y profesor de la Universidad Nacional de Colombia, aborda los niveles de comprensión lectora en nuestro país, tomando como referencia el contexto nacional y algunas prácticas educativas.

Tema de gran interés para nosotros y que surge tras los resultados de las últimas pruebas Pirls (Progress in International Reading Literacy Study), según las cuales Colombia se encuentra en los últimos lugares en comprensión lectora.

En sus respuestas, el profesor Jurado define la lectura como un asunto que transforma el pensamiento, el cual no debe imponerse. Así mismo resalta la importancia de que los docentes acompañen, orienten y entreguen un horizonte a los estudiantes en sus prácticas de lectura.

Para él, el problema no es que los niños y jóvenes no sepan leer, sino qué se les está ofreciendo para leer. Debemos formar lectores críticos y no alfabetizados, afirma el profesor Fabio.

Los invitamos para que lean el artículo completo, y para que visiten el blog del profesor Fabio Jurado Valencia

Nota:imagen de vitrina tomada de: http://fabiojuradovalencia.blogspot.com/

El sueño de leer el mundo

Estudiantes CER La Chuscala

Por: Andrés Felipe Salgado Céspedes
Aprendiz Área de Comunicaciones y Relaciones Públicas EL COLOMBIANO

Dicen que todo empieza por el hogar y de esa expresión no se escapan los hábitos de lectura y escritura los cuales, según la docente María Cristina Gómez de Gaviria, son reflejo de la educación que recibieron las personas desde pequeñas por parte de sus padres y maestros.

Estudiantes CER La Chuscala

Estudiantes del CER La Chuscala, en Caldas, disfrutaron del cine como una forma de leer el mundo durante el taller de apoyo a medios escolares de 2012.

“Es muy difícil que un maestro motive si nunca lee; lo mismo los padres de familia. Si no es así, no podrán impactar a los hijos”, afirma Gómez.

Por esto es importante la implementación de planes y programas de fomento de la lectura para personas de todas las edades, incluso para las que están estudiando una carrera profesional.

Ejemplos de ello son el programa de fomento de la Universidad de Antioquia (U. de A.) y “Vive el Español” de la Universidad Pontificia Bolivariana.

“La promoción de la lectura es esencial porque no hay un conocimiento sólido de lo que es, una inquietud por ella. Ahí se vuelve necesaria”, dice Selnich Vivas Hurtado, escritor, investigador y docente de la U. de A.

Hay que crear una conciencia colectiva que fortalezca el diálogo, el encuentro y la construcción de tejido social alrededor de la lectura con el fin de que se aprovechen los elementos de cada contexto para la promoción y la constancia de sus procesos. Carlos Brañez, formador boliviano de maestros, lo ratifica: “La escritura y la lectura son más que rayar y fonetizar; hay que crear ambientes de educación”.

Encuentro Prensa Escuela 2012

Encuentro Prensa Escuela 2012

Leer el mundo, esa es la clave

No sólo se leen libros, sino que también se leen la naturaleza, el cine, los dibujos y la música. El universo completo es un texto abierto para las personas.

Esta idea es soporte para que en los programas de promoción de lectura de Medellín se dicten talleres de artes plásticas, danza, audiovisuales y otras manifestaciones culturales con el objetivo de acercar a pequeños y a grandes a comprender el mundo.

Selnich Vivas afirma que se debe pensar en una educación integral, especialmente para los jóvenes, y eso incluye educar los sentidos en igualdad de condiciones. “No solamente hay que enseñar a leer textos escritos sino la realidad misma”.

Si se tiene la concepción de que sólo se lee literatura entonces el proceso se queda corto, dice Clara Tamayo, coordinadora de Prensa Escuela EL COLOMBIANO.

“Se desperdician muchas opciones y textos para hacer fomento de la lectura, como una canción o un juego”. Frente a esto, plantea que se debe trabajar con estrategias que lleven a mostrar las diferentes tipologías y que debe ser el docente quien se comprometa por completo con la labor de ayudar a los estudiantes a descubrir su entorno.

De voz de Natalia Castro, bibliotecóloga

 “La promoción de la lectura no se puede circunscribir a la literatura: hay otros textos, otras narrativas, otros lenguajes”.

“La felicidad de leer no se evalúa”: María Clemencia Venegas

Por: Andrés Felipe Salgado Céspedes
Aprendiz Área de Comunicaciones y Relaciones Públicas EL COLOMBIANO

Una bibliotecaria de corazón cuenta por qué la biblioteca es un espacio fecundo en el que nace el amor por la lectura, y la mente aprende y sueña por medio de los libros, las revistas… y el periódico.

Prensa Escuela invitó a María Clemencia Venegas Fonseca, quien es asesora del Plan Nacional de Lectura y Escritura “Leer es mi cuento” liderado por los ministerios de Educación y Cultura de Colombia, a dictar un taller para bibliotecarios sobre el reconocimiento del periódico como un recurso para diseñar estrategias de promoción de lectura y escritura.

María Clemencia Venegas Fonseca

Gloria Bermúdez, directora de la Corporación Rural Laboratorio del Espíritu; Javier Naranjo, escritor; y María Clemencia Venegas Fonseca, asesora del Plan Nacional de Lectura y Escritura “Leer es mi cuento”.

El encuentro se realizó el 10 de abril en las instalaciones de EL COLOMBIANO en Envigado, departamento de Antioquia, y contó con la participación de 31 personas, quienes debatieron acerca de cómo puede hacerse la biblioteca escolar un espacio más abierto al aprendizaje significativo y la creatividad.

Conversamos con María Clemencia sobre Prensa Escuela, la labor de los bibliotecarios y la pasión por la lectura.

¿Cómo ve el programa Prensa Escuela en Colombia, 20 años después de su instauración?

“Yo trabajaba en el Ministerio de Educación en 1993 cuando se instauró el programa en Colombia para acercar los estudiantes a la prensa.

 La intención siempre fue ofrecerles materiales que sirvieran como soporte de texto, datos e imágenes para que fueran abordados en el proceso escolar por ellos y los docentes.

20 años más tarde es una dicha ver que Prensa Escuela sobrevive -lo que muchas veces no ocurre con los proyectos en el país-, que hay personas trabajando con los estudiantes y los maestros, y que se ofrecen recursos modernos y actualizados”.

¿Qué percepción le dejó Prensa Escuela EL COLOMBIANO?

Me pareció maravilloso conocer y reconocer todo lo que EL COLOMBIANO ha hecho para ofrecer más material de trabajo a las personas: los insertos, las separatas y las demás implementaciones por su renovación.

La prensa es esencial para que los jóvenes ejerzan su ciudadanía y, como bibliotecaria que la ha usado para fomentar la lectura, pienso que esta permite desarrollar excelentes procesos de aprendizaje.

Ahora que soy funcionaria me doy cuenta que desaprovechamos el acceso a textos y a otros soportes porque no nos acercamos más a iniciativas como Prensa Escuela. Después de ver la experiencia de EL COLOMBIANO me llené de ideas y proyectos; hay que aprender de ella y compartirla”.

¿En qué está en este momento el Plan Nacional de Lectura y Escritura?

“Este plan es ejecutado por el Ministerio de Cultura y el de Educación. En este momento se está dando acceso a los niños a material de lectura y se están entregando colecciones que siembren bibliotecas, que formen a mediadores, padres de familia, docentes y otros estudiantes para que estos ayuden a educar a los demás.

Se ha llegado a 6.900 instituciones educativas y se creía que iban a ser 4.300, todo porque también se han vinculado empresas privadas y otras organizaciones. Nunca se había hecho una donación de ese tipo que busca sembrar iniciativas”.

¿Qué concluye de los encuentros de capacitación con bibliotecarios y docentes?

“Los bibliotecarios debemos unirnos con los docentes. No basta con que una biblioteca haga actividades por sí sola sino que, por ejemplo, un programa como Prensa Escuela debe tratar de conectarse siempre con los contenidos de los cursos y los currículos escolares. El periódico puede aportar mucho a ese proceso y fortalecer esa articulación.

Se deben diseñar actividades para llegar a los estudiantes en las que se relacionen campos como la literatura y el periodismo… es importante que los bibliotecarios y los docentes tengan mucha curiosidad y mucho deseo de saber”.

¿Qué es lo más importante para un bibliotecario que desee emprender o fortalecer el trabajo de fomento de la lectura y la escritura?

“Lo más importante es conocer sus libros y sus estudiantes. Tiene que leer y también conocer otras bibliotecas; el primero que tiene que vencer la reticencia a la lectura es el bibliotecario, no el niño ni el joven. Tiene también que desescolarizar las actividades porque, en la medida en que no se califiquen los ejercicios, la biblioteca será un espacio feliz.

Si el bibliotecario lee textos en voz alta amenos y entretenidos atraerá a quienes no sienten amor por la lectura, pero si insiste en leer los cánones de la literatura los va a aburrir más. Uno mismo tiene que hacerse lector y a uno no le evalúan la felicidad de leer”.

Sobre María Clemencia

María Clemencia es licenciada en Ciencias de la Universidad de Salford (Inglaterra), con una maestría en Educación de Wheelock College (Estados Unidos) y otros estudios. Fue durante 18 años bibliotecaria escolar y ha trabajado más de 13 años con el Ministerio de Educación de Colombia en diversos proyectos sobre lectura, materiales educativos y bibliotecas escolares.

Ha escrito libros como “Promoción de la lectura en la biblioteca escolar”, “Manual de campañas de lectura en América Latina”, “El texto escolar”, entre otros.

María Clemencia en seis

Una película: “Chicago” (2002) o “Love actually” (2003).

Una canción: Periódico de ayer de Héctor Lavoe.

Un libro: El país de la canela de William Ospina.

Un medio de comunicación: Revista Arcadia.

Un escritor: Paul Auster.

Un plan: tomar cerveza con los amigos y conversar.

Medios escolares, la memoria colectiva de la escuela

Compartimos un texto titulado: “Más que instrumentos, la memoria colectiva de la escuela” de Juan Carlos Ceballos Sepúlveda, docente investigador y quien fuera el coordinador del convenio entre Prensa Escuela y la Facultad de Comunicación Social-Periodismo de la Universidad Pontificia Bolivariana durante varios años.

Juan Carlos, quien está terminando un Doctorado en Comunicación en la Universidad Nacional de La Plata, Argentina, escribió este artículo para la edición 73 de la revista digital Trampas de la Comunicación y la Cultura, la cual es coordinada por RIDOCOM, un grupo conformado por estudiantes latinoamericanos del Doctorado.Trampas

Para Prensa Escuela es una alegría muy grande seguir contando con el apoyo de Juan Carlos y con productos académicos suyos porque ofrecen una mirada analítica y crítica sobre la comunicación, la educación y los medios escolares “como espacios de construcción colectiva que posibiliten la formación de ciudadanos críticos, propositivos y comprometidos con la transformación social” (1).

Esperamos, como Juan Carlos, que este texto sirva a maestros y estudiantes para comprender el contexto y la necesidad de los medios escolares en las instituciones educativas.

Más que instrumentos, la memoria colectiva de la escuela

Sobre Juan Carlos Ceballos Sepúlveda

Comunicador social y periodista. Especialista en Periodismo Urbano por la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB) de Medellín. Periodista, docente e investigador en la Facultad de Comunicación Social-Periodismo de la UPB (Colombia) (2).

1 y 2: cita y resumen del currículo de Juan Carlos Ceballos Sepúlveda tomados del artículo de su autoría, incluido en el número 73 de la revista Trampas de la Comunicación y la Cultura, publicación de la Secretaría de Investigaciones Científicas y Posgrado de Periodismo y Comunicación Social de la Universidad Nacional de La Plata, Argentina.

Anécdotas del Programa de Visitantes Conozcamos EL COLOMBIANO 2012

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El Programa de Visitantes Conozcamos EL COLOMBIANO es uno de los componentes de Prensa Escuela que ofrece visitas guiadas por las instalaciones del Periódico para conocer cómo se hace este. En 2012 contamos con la visita de 8.902 personas.

Estas visitas son guiadas por estudiantes universitarios de diferentes carreras.

Lee algunas anécdotas de los recorridos del 2012:

“A uno de los recorridos vino Jerónimo, un niño de seis años que está en Transición en un colegio con énfasis en inglés, por eso él siempre me decía miss. Cuando pasamos por la máquina Ferag (que tiene como función distribuir los periódicos en montoncitos de 100 o 200 ejemplares), me preguntó: ‘Miss, miss, miss, ¿mi papi me puede comprar esa máquina para que  cuente todas mis hojitas?’ ”.

Leidy Jakeline Correa Mazo
Guía del Programa de Visitantes Conozcamos EL COLOMBIANO
Estudiante de Comunicación Social y Periodismo
Corporación Universitaria Lasallista


“Un niño con discapacidad visual llegó a la visita. Al principio yo no sabía cómo acercarme a él… era un reto para mí lograr que con palabras y analogías el niño creara en su mente un mundo similar al que sus demás compañeros veían. Su curiosidad por tocar para poder sentir e imaginar era grande, hacía preguntas, estaba pendiente y agudizaba su oído, tanto así que con sólo tocar un montacarga y hacerle una pequeña descripción, inmediatamente reconocía el pip pib de su sonido avisando la reversa. Era muy bonito ver cómo la profesora y los compañeros colaboraban para que él creara ese mundo y lograra ver lo mismo que nosotros”.

Estefanía Alzate Arenas
Guía del Programa de Visitantes Conozcamos EL COLOMBIANO
Estudiante de Letras: Filología Hispánica
Universidad de Antioquia


“Una de las más bellas experiencias en este año fue guiar por las instalaciones del Periódico a un grupo de personas con deficiencia auditiva. Al principio sentí pánico, no obstante que la intérprete me tranquilizó diciéndome que podía hablar como siempre: en mi tono y a mi velocidad, pasé una vergüenza cuando estábamos en Redacción… les dije que se acercaran porque yo debía hablar en un volumen más bajo para no interrumpir el trabajo de los periodistas cuando Sandra, la intérprete, estaba a cinco centímetros de mí. Al final, fue una experiencia maravillosa porque jamás me había sentido tan escuchado”.

Juan David Villa Rodríguez
Guía del Programa de Visitantes Conozcamos EL COLOMBIANO
Estudiante de Comunicación Social-Periodismo
Universidad Pontificia Bolivariana

En adelante: quiero escuchar como los sordos

10.11.19

Por: Juan David Villa
Estudiante Comunicación Social-Periodismo UPB
Guía Programa de Visitantes Conozcamos EL COLOMBIANO

Así el sol salga y se esconda por los mismos dos aburridos lados, no todos los días son iguales: hay días, y no crean que voy a ponerle a este breve texto el tono de un poema de Barba Jacob, a los que Dios, la vida y el universo, de antemano ponen señitas.

Son los días en los que se cruza uno con seres extraordinarios o se le precipitan hechos rotundos que pasan una tijera por la línea curva de la vida, la cortan y ya nada vuelve a ser como antes.

Pues he tenido, la semana pasada, un día como esos. Era viernes por la tarde. Llovía y escampaba. A la sede de El Colombiano llegó el grupo para el recorrido guiado de rutina: ese es mi trabajo… acompañar grupos, desde niños curiosos hasta adultos mayores sorprendidos, por las instalaciones del periódico para mostrarles en hora y media cuánta gente, empeño e inteligencia son necesarios para que la edición diaria llegue mágica y puntual por debajo de la puerta o aparezca siempre colgada en la tienda del barrio bien temprano en la mañana, o se pueda consultar en Internet con avances constantes.

El grupo que llegó ese viernes de sol y agua era de estudiantes de fotografía. Todos sordos. Cuando me vio el gesto de sorpresa, que no era miedo, Andrea Mosquera, la intérprete, me dijo que tranquilo. Yo le pedí algunas recomendaciones generales, sobra decir que jamás me había comunicado con alguien que no pudiera escucharme y menos teniendo que acudir a un intérprete, y le solté algunas preguntas tontas.

Una de ellas: ¿hablo despacio? Digo tonta porque yo suponía que cada movimiento de su mano equivalía a una letra y que mientras yo pronunciaba una palabra en, digamos, dos segundos, ella necesitaría de por lo menos diez para construirla con sus dedos.

Yo siempre me había preguntado cómo esos intérpretes que aparecen en televisión en un pequeño recuadro podían traducir tan rápido al leguaje de señas lo que alguien decía a velocidad normal en el cuadro grande de la pantalla. En todo caso, al final me explicó Andrea que sus movimientos, de las manos y a veces del cuerpo, les iba formando ideas completas y no letras.

El nombre de una persona, y vaya si esto me sorprendió, no se forma con ese alfabeto de sordos que algunos venden en los buses, sino que a cada uno le corresponde un movimiento de acuerdo con una característica notable: a Juan Manuel Santos, presidente de la República, lo identifican, si no me falla la memoria, con el movimiento de un dedo, no recuerdo cuál, que recorre una ojera.

A Andrea, por los pequeños lunares sobre su pecho, ellos la nombran haciendo un movimiento de la mano sobre éste: como echándose sal.

Aunque Andrea me explicó sonriente, muchas veces, que podía hablar como siempre, a mi tono y velocidad natural, no pude evitar procurar una dicción exacta y fingida, mejor dicho, algo robótica.

Por la fuerza implacable del hábito, en plena Sala de Redacción, donde siempre es necesario decirle a los oyentes que se acerquen porque se debe hablar en voz baja, por esa fuerza gravitacional del hábito les dije que se acercaran lo más posible para que pudieran escucharme mejor…

¡Qué vergüenza! Sandra, sonriente y siempre a mi derecha, me dijo que si se acercan es posible que se confundan, que no alcancen a percibir con acierto sus señas, que podía yo hablar bajo porque, obvio, los únicos que me escuchaban era ella, que estaba a cinco centímetros de distancia, y un muchacho que estaba tomando fotografías, y quien dominaba también el lenguaje de señas).

Y, a propósito, era ese su interés: la fotografía. Los muchachos estudian fotografía, y algunos, como una chica de baja estatura y pelo rojo, son ya profesionales. Ella, trabajadora social.

Como su interés era la fotografía, muy amablemente Henry Agudelo, fotógrafo del periódico y ganador del Premio World Press Photo, les resumió el trabajo de los fotógrafos de El Colombiano y, ante el asombro de los muchachos y su absoluta atención, les mostró imágenes en la pantalla del computador.

Veinte minutos después, salieron de la Redacción agradecidos con Henry. Para ellos, gratitud es un movimiento de la mano derecha que, a nivel del pecho, se separa de la izquierda y se lleva al mentón –espero que no me traicione la memoria-.

Obedeciendo a otra de las recomendaciones de Andrea, intenté siempre mirar al grupo. Sin embargo, no pude dejar de sentir extraño el que ellos, en vez de mirarme a mí, miraran las manos de Sandra cuyos dedos movía raudos, a tono con un gesto exagerado de la cara, gesto sin el cual la comunicación sería, cuando menos, poco clara, cuando más, nula.

Pero también, debo confesarlo, jamás, jamás, había sentido que alguien prestara tanta atención a mis palabras que, claro, se iban a las manos de Sandra primero y entraban después por los ojos de ellos, siempre abiertos, siempre espabilados.

Su atención me lavó el alma. Tanta gente habla y tan poca escucha. No sé si el mundo siempre haya funcionado así, supongo que sí, pero hoy las dispersiones y los escasos momentos de calma han robado el derecho al silencio y la fuerza de la paciencia que escuchar requiere.

Pero bueno, prefiero no quejarme del mundo porque el mundo es y ya, es por encima de uno y de todos. Mas yo, con mi alma bien lavada, en adelante, por si acaso, abriré bien los ojos y limpiaré los oídos para escuchar tanto como escuchan los sordos. Así no me perderé de nada y me daré el lujo de sorprenderme.

Ellos, expresivos y alegres, se fueron cuando aún llovía. Me dijeron gracias: manos en posición de plegaria, luego la derecha hacia el mentón… Sandra me enseñó a decir “con gusto” en señas: mano derecha en el pecho y sutil movimiento de la cabeza. Yo, no obstante, llevé mi mano derecha, con torpeza como siempre, a mi mentón y después les estreché la mano.

Para qué sirven las palabras

Clara Tamayo Palacio
Coordinadora programa Prensa Escuela EL COLOMBIANO

“La lectura no es importante porque divierta, ni porque nos transmita información, sino por algo más trascendental: porque la inteligencia humana es una inteligencia lingüística. Sólo gracias al lenguaje podemos desarrollarla, comprender el mundo, inventar grandes cosas, convivir, aclarar nuestros sentimientos, resolver nuestros problemas, hacer planes. [...] Para que nuestra inteligencia sea viva, flexible, perspicaz, divertida, racional, convincente, necesitamos, en primer lugar, saber muchas palabras”.

José Antonio Marina, La inteligencia y la palabra
(mensaje para el día del libro de 1997 en Castilla-La Mancha)

Y después de Don José Antonio Marina, yo podría agregar que las palabras, también las del silencio, sirven como el arte, para hacer tangible el espíritu. Para mostrarnos que es posible ser en la medida de lo que decimos, de la forma como lo decimos.

Por eso hoy, día del idioma, esta es una invitación a pensar quiénes somos, quiénes queremos ser, en razón de nuestras palabras. Y para recargar nuestro equipaje de ellas, qué mejor que leer.

Recomendados para leer en clase y en familia

El gigante egoísta

Por: Tatiana Jaramillo- promotora de Lectura de la Fundación Taller de Letras Jordi Sierra i Fabra. 

Esta historia, publicada por primera vez en 1888 en el libro El príncipe feliz y otros cuentos, evidencia la convicción que movió a su autor británico Oscar Wilde durante toda su vida: “el arte es necesario para vivir”.

El intenso disfrute de lo bello fue lo que promovieron esteticistas como Wilde. Por eso, la lectura de este cuento en su versión original podrá deleitar y conmover a niños y adultos por la sutileza de las descripciones y la belleza de sus imágenes y situaciones.

Un duchazo de conocimientos

En ocasiones es importante enriquecer previamente los conocimientos de los niños para un mayor disfrute de  lecturas como El gigante egoísta, donde el paso del tiempo está señalado por la llegada de las estaciones del año.

Como en nuestro país no hay cambios estacionarios los niños no tienen experiencias para comprender el tema, así que puede estimularlos a consultar por qué el verano, el otoño, el invierno y la primavera se presentan en algunos lugares de la tierra.

Vestir las estaciones

“Invitado por la nieve y la escarcha vino el viento del norte, que envuelto en pieles iba y venía rugiendo”.

Un rasgo encantador de este cuento es que los fenómenos climáticos son personificados: la nieve se la pasa lanzando copos, y la escarcha afilando estalactitas.

También se describe su ropaje. Así que puede animar a los niños a imaginar la ropa más adecuada para vestir a cada una de las estaciones como personajes.

¿Le sentará bien al señor Otoño vestir sandalias y bañador?  ¿O a doña Primavera llevar sombrero de lana, botas y paraguas? Si los ánimos crecen haciendo esta actividad podría representarse teatralmente la historia, incluyendo la actuación de las estaciones.

¿Dónde juegan los niños?

El jardín del gigante era el lugar de juego preferido por los niños de esta historia, hasta que éste decide echarlos e instalar el letrero: “Propiedad privada. Entrada prohibida”.

¿Conoce el lugar de juegos preferido de sus hijos? ¿Serán los espacios abiertos como parques públicos, canchas deportivas, calles y aceras del vecindario? ¿O serán los espacios cerrados frente al video juego, el computador o los juegos de mesa? Observe la cotidianidad de su hijo y juegue con él buscando un equilibrio entre la multiplicidad de espacios de juego que ofrece su entorno.

Cuentos de gigantes

La literatura tiene  bellas historias cuyos personajes son gigantes. Para conocer más sobre ellos, recomendamos los siguientes  títulos:

El gran gigante bonachón. Roald Dahl. Alfaguara.
Los últimos gigantes. Fancois Place. Ekaré.
Cuando los gigantes aman. Folke Tegetthoff. Fondo de Cultura Económica
El primer gigante. Tersa Durán. La Galera.
El grandulón oso barrigón. Tony Ross. El arca.

  Ricitos de oro

Por: Mauricio Andrés Misas Ruiz- promotor de Lectura de la Fundación Taller de Letras Jordi Sierra i Fabra.  

Este cuento tiene sus orígenes en un antiguo cuento escocés referido de las historias de Román de Renart en el que una zorra entra sin permiso a la casa de los osos. Con el tiempo la zorra de la historia se transformó en una anciana y más tarde en una niña de rubios bucles.

Según el pedagogo norteamericano Bruno Bettelheim, en este cuento no se resuelve un conflicto y no presenta un final feliz para enmarcarse dentro de los llamados cuento de hadas, por lo menos en la versión clásica de Robert Southey, que apareció en su obra The Doctor (1834 – 1837).

Sin embargo, la versión que presentamos hoy, posterior a la de Southey,  incluye un final feliz.

Dejando señas: Ricitos se pierde en el espeso bosque. Esta situación se puede aprovechar para enseñarle a los niños a conocer el trayecto a casa.

Un juego divertido para que siempre encuentren el camino es hacer una carrera de observación donde se destaquen los lugares significativos de los trayectos más usados y seguros.

Dejando señas: Esta actividad la puede complementar con la lectura en voz alta de los cuentos: ¿Dónde está el libro de Clara?, de Lisa  Campbell, editorial Juventud y El perro de Madlenka, Peter Sis, de Lumen.

Grande-pequeño: Con los niños más pequeños puede propiciar que identifiquen los tamaños de papá oso, mamá osa, osito, y de las sillas, los platos y las camas que usaban, para luego animarlos a encontrar esas diferencias entre las personas de la familia ¿quién es más alto: papá o mamá, el niño o la abuela?, por ejemplo, o entre algunos objetos de la casa.

También puede leer con los niños el libro Soy grande, soy pequeño, de Kathy Stinson, editorial Ekaré. Este tipo de actividades favorece el desarrollo del pensamiento lógico matemático.

¿Qué comen los osos? Usted puede invitar a los niños a explorar libros de animales para conocer más sobre los osos o la página de internet de la National Geographic http://nationalgeographic.com

Al finalpuede motivar a los  niños para que busquen un alimento que crean que tiene el sabor de la sopa de osito, la que se tomó Ricitos de oro, y que lo compartan con otros amigos para que entre todos elijan un sabor para la sopa de osito.

Los osos de peluche: Hay varios cuentos que abordan el tema de los ositos de peluche, puede leer algunos de ellos con los niños y luego proponerles que describan sus ositos de peluche y relaten, para los demás compañeros o familiares, alguna historia vivida con ellos.

Estos son algunos títulos relacionados: Elmer y el osito perdido y El príncipe Pedro y el osito de peluche, ambos de David Mackee, editorial Norma; ¡Osito! ¿dónde estás? de Ralph Steadman, editorial Fondo de Cultura Económico.

Los tres cerditos

Por: Juan Pablo Hernández Carvajal- director de la Fundación Taller de Letras Jordi Sierra i Fabra

Orígenes de la historia

La primera versión escrita de esta historia proviene de un cuento popular inglés publicado en 1813 en el cual tres gansos son perseguidos por una zorra que quiere comérselos, sólo el mayor de ellos logra engañarla gracias a una sólida casa de ladrillos que ha conseguido construir.

Otra versión se encuentra en el libro “Cuentos de hadas ingleses”, publicado por Joseph Jacobs en 1892; en esta aparecen los tres cerditos que construyen sus casas con distintos materiales.

El lobo derriba las casas de los dos primeros cerditos  y se los come,  pero no puede derribar la casa de ladrillos del tercer cerdito, por lo que intenta entrar por la chimenea, este cerdito lo espera con un caldero de agua hirviendo y lo cocina.

Finalmente, en la versión de Katharine Briggs publicada en su libro “Cuentos populares británicos”, editado por Siruela, los dos primeros cerditos huyen y se refugian en la casa del tercero, y entre los tres engañan al lobo al hacer que se queme cuando intenta entrar por la chimenea.

La adaptación publicada en esta edición de El Colombiano sigue la versión de Briggs.

Prepara una función de cuentería

De todas las narraciones tradicionales esta es una de las que mayor aceptación tiene entre el público infantil. La sencilla y precisa caracterización de los personajes y su secuencia narrativa son elementos que facilitan la comprensión y el disfrute de la historia.

La pedagoga y escritora argentina Ana Pelegrín, en su libro La aventura de oír, de la editorial Anaya, nos ofrece una serie de técnicas para aprender a contar cuentos.

Esta es una recomendación básica que se puede poner en práctica:

Seleccione el cuento a narrar, lea varias veces la historia hasta apropiarse de ella, escriba un guión argumental con los elementos a contar, visualice los personajes y asuma su rol, memorice las fórmulas verbales que presente la historia, dele expresividad a la voz, ensaye su presentación y narre el cuento en voz alta.

Los tres cerditos y el desarrollo de la personalidad

Bruno Bettelheim en su libro Psicoanálisis de los cuentos de hadas destaca la simbología que encierran los personajes de este cuento y las acciones que realizan en favor del proceso de crecimiento y desarrollo de la personalidad de los más pequeños.

Opina el autor que el niño, identificándose con cada uno de los tres cerditos, comprende que las personas evolucionan y que el crecimiento tiene grandes ventajas, ya que el tercero y mayor de ellos es quien finalmente vence al enemigo gracias al trabajo, la inteligencia y la planificación racional.

Versiones de Los tres cerditos animadas y musicalizadas

Visita el sitio web www.youtube.com y escribe la frase “Los tres cerditos original Disney”. Allí podrás encontrar este cuento clásico en la versión de Walt Disney realizada en 1933.

Esta versión, acompañada de música y animación, sigue la historia original y agrega una variante interesante tomada del cuento Blancanieves y los siete enanitos en la cual el lobo, a la manera de la madrastra de Blancanieves, se disfraza en varias ocasiones con el fin de engañar a los cerditos.

Otra versión muy buena es la de Looney Toons titulada Trío de músicos bailarines, donde los cerditos son músicos y sobreviven del lobo al refugiarse en la casa del tercer cerdito, finalmente el lobo trompetista se une al grupo formando todos una banda de jazz.

Canta con los tres cerditos

La cantautora española Rosa León realiza una bella composición musical a partir de la historia de Los tres cerditos, intenta ponerle música. También la puedes escuchar en: www.yes.fm/musica/Rosa-Leon/los-cochinitos 

Los cochinitos ya están en la cama,
muchos besitos les dio su mamá.
Y calentitos todos en pijama,
dentro de un rato todos soñarán.

Uno soñaba que era un rey
y que al momento pedía un pastel,
su gran ministro le hizo traer
quinientos pasteles sólo para él.

Otro soñaba que en el mar,
en una lancha se iba a remar,
mas de repente, al embarcar,
se cayó de la cama y se puso a llorar.

El más pequeño de los tres,
un cochinito lindo y cortés,
ese soñaba con trabajar
para ayudar a su pobre mamá.

Y así soñando sin despertar,
los cochinitos pueden jugar.
Ronca que ronca y vuelve a roncar,
al país de los sueños se van a pasear.

El flautista de Hamelin

Por: Catalina Morales Moreno- promotora de lectura de la Fundación Taller de Letras Jordi Sierra

Este cuento tiene sus orígenes en el siglo XIII y está basado en un hecho real en el que un joven con ayuda de su flauta destierra una plaga de ratas de la ciudad alemana de Hamelin.

Sin embargo, la historia tuvo tanta repercusión que se convirtió más tarde en leyenda. Se tiene referencia de un vitral en la iglesia de Hamelin que data del año 1.300 y narra con imágenes este hecho. Lamentablemente fue destruido en el siglo XV.

Hoy día se puede contemplar, en dicha iglesia, un vitral inspirado por el anterior y elaborado por el artista Hans Dobbertin.

Los Hermanos Grimm hicieron su propia versión dando a conocer el cuento por todo el mundo.

Existen otras versiones en las que los niños desaparecen para siempre. El cuento que hoy presentamos es una de las tantas versiones recogidas de los cuentos de tradición oral europea, por lo tanto se desconoce el autor.

Siguiendo la música

Será divertido que los niños vivan el cuento El Flautista de Hamelin como si fuesen los auténticos protagonistas de la historia, se puede proponer un juego de seguimiento rítmico con las manos y con los pies, a las órdenes del líder y al compás de la música ejecutarán los movimientos. El que se equivoque saldrá del juego.

 Un ratón de plastilina

Elaborar ratones en plastilina es ideal para recrear la escena en que estos roedores invadieron a Hamelin. Necesitará plastilina gris para hacer el cuerpo, la cabeza, las orejas y la cola; rosada para el hocico y blanca y negra para ojos y bigotes. Es recomendable  consultar un manual de plastilina.

Cumplir con las promesas

En el cuento, el alcalde engaña al flautista para que libere al pueblo de la plaga, ofreciéndole una recompensa que luego se niega a pagar. Es apropiado leer el cuento en voz alta y proponer una reflexión en torno al engaño y a las consecuencias que esto trae.

La Sirenita

Por: Tatiana Jaramillo. Promotora de Lectura de la Fundación Taller de Letras Jordi Sierra

La leyenda

Este cuento fue escrito en 1813 por Hans Christian Andersen, inspirado en la leyenda danesa que cuenta cómo los cantos de las sirenas embrujaban a los hombres del mar.

Se dice que un humilde pescador fue atraído por los cantos de una joven sirena quien renunció a su inmortalidad a cambio de tener el aspecto de una mujer y conseguir ser amada por un hombre.

Descubriendo Dinamarca

El ambiente en que se desarrolla esta historia de barcos y paisajes submarinos está profundamente relacionado con la geografía de este país escandinavo compuesto por 406 islas.

Busque con los niños información sobre Dinamarca, su ubicación en el mapa, las historias y personajes de su mitología vikinga.

En Internet se encuentran bellas fotografías de la escultura de La Sirenita ubicada desde 1913 a la orilla del mar en su capital Copenhague. La figura es el símbolo de esta ciudad donde Andersen, hace ciento ochenta años luego de muchas dificultades, pudo triunfar y dejar de ser “el patito feo” del arte danés.

Sirenas: seres fascinantes del mar

Leer sobre el origen, costumbres y poderes de las sirenas, mitad mujeres – mitad peces que hechizan con sus cantos a los humanos, es una experiencia que puede fascinar a los niños por el encanto que tienen estos seres mágicos.

Sus raíces mitológicas, en las que eran también mujeres – pájaro, pueden ayudarnos a entender porqué, al final del cuento, La Sirenita no retorna a las aguas sino que levanta vuelo.

Amores imposibles

La experiencia del enamoramiento no es exclusiva de los adultos, también los niños buscan declararse, reconciliarse, celebrar ser correspondido o expresar enojo por un desengaño amoroso.

La Sirenita es, sin duda, una historia de amor imposible, situación que tampoco es ajena a los niños, pues ¿quién no se enamoró de su profesor o profesora en la primaria?

Además de este clásico de Andersen, otras obras como El libro de los chicos enamorados de Elsa Bornemman o la película Mi primer beso de Howard Zieff, ayudarán a los más pequeños a comprender tempranamente la complejidad del amor.

Afirma Elena Poniatowska que si se dan buenas lecturas a los niños tendrán después menor necesidad de los libros de autoayuda.

Simbad el marino

Por: Consuelo Marín Pérez. Promotora de lectura de la Fundación Taller de Letras Jordi Sierra

El marino de la alfombra voladora

Simbad el Marino es, al lado de Alí Babá y los cuarenta ladrones, otra de las más conocidas aventuras de Las mil y una noches.

Estas historias han sido difundidas de manera especial por el cine pues desde 1936 se han hecho películas basadas en la historia de Simbad, la más reciente ha sido Simbad: la Leyenda de los Siete Mares, una película de dibujos animados del año 2003 dirigida por Patrick Gilmore y Tim Johnson.

 La ciudad de las alfombras

El lugar de residencia de Simbad era la hermosa ciudad de Bagdad. Usted puede motivar a los niños y niñas a indagar más sobre ella: por ejemplo, que puedan identificar en un mapamundi dónde está ubicada, que conozcan por qué ha sido importante para la humanidad, las características de su arquitectura, su religión y costumbres así como los productos artesanales más característicos.

Adentrándose en este último aspecto llegarán a las alfombras, entonces puede animarlos para que aprendan a dibujar algunos de los diseños propios de ellas.

Es importante que los niños puedan establecer relaciones con su entorno e identificar también los aspectos que caracterizan la ciudad o pueblo donde viven.

Simbad, el cargador

 En efecto, para ganarse el pan, Simbad (el cargador) se veía obligado a cargar pesados paquetes y vivir de las monedas que le daban.

¿Los niños han visto personas en nuestra cultura que desempeñen este oficio? ¿Dónde trabajan, qué cargan?

Indagar sobre estos aspectos del oficio del cargador o cotero como se le conoce en nuestra cultura ayuda a que los niños valoren los diferentes trabajos que realizan las personas y propicia la construcción de una mirada universal al descubrir que muchos de nuestros oficios también se desempeñan en otras regiones.

Criaturas fantásticas

… ¡apareció un dragón que lanzaba inmensas bocanadas de fuego! Además del dragón, en esta historia se mencionan varios personajes fantásticos: gnomos, genios encantados y gigantes.

En la Enciclopedia de las cosas que nunca existieron: criaturas, lugares y personas de la editorial Anaya de España puede encontrar información más específica, para compartir con los niños sobre el origen y poderes de estas criaturas.

¿Para qué se utiliza el marfil?

–Una banda de traficantes de marfil me apuntaba con sus rifles –dijo Simbad el Marino. ¿Los niños conocen el marfil? ¿Saben para qué se utiliza y por qué es tan valioso? Usted los puede animar a explorar más sobre este tema, además puede buscar videos o información sobre la vida de los elefantes.