Amor abundante y sincero

Yo creo que al leer a Adam J. Jackson en su texto Los diez secretos del amor abundante, encontramos recomendaciones valiosas aunque de difícil manejo por nuestra tendencia humana a buscar el terreno llano y evitar el pedregoso.  Los caminos del amor no siempre son claros y despejados.

Según Jackson, el primer secreto del amor abundante es EL Poder del pensamiento. El amor comienza con el pensamiento.  Nos convertimos en lo que pensamos. Los pensamientos amorosos crean experiencias y relaciones amorosas.  Las afirmaciones pueden cambiar nuestras creencias y pensamientos acerca de nosotros mismos y de los demás.

El segundo secreto es El poder del respeto. No puedes amar a nada ni a nadie a menos que antes lo respetes.  La primera persona que merece tu respeto eres tú.

El tercero es El poder de la entrega. Si deseas recibir amor, ¡todo lo que tienes que hacer es darlo! Antes de comprometerte a una relación no te preguntes por lo que la otra persona te pueda dar, sino por lo que tú puedes aportarle a ella.  La fórmula secreta de una relación amorosa, feliz y para toda la vida es centrarte siempre en lo que puedes dar, en vez de en lo que puedes sacar de ella.

El cuarto secreto del amor abundante es El poder de la amistad.  Para encontrar un amor verdadero, primero debes encontrar a un amigo o a una amiga verdadera.  El amor no consiste en mirar a los ojos del otro, sino en mirar juntos en la misma dirección.  Si deseas introducir amor en una relación, primero debes aportarle amistad.

El quinto, es El poder del contacto físico.  El contacto físico modifica una de las expresiones más poderosas del amor, destruye barreras y crea vínculos entre la gente.  El contacto físico altera nuestro estado físico y emocional y nos hace más receptivos al amor.  El contacto físico nos ayuda a que el cuerpo sane y enternece el corazón. Cuando abres tus brazos, estás abriendo el corazón.

El sexto secreto es El poder del desprendimiento. “Si amas a alguien, déjalo libre. Si vuelve, es tuyo; si no lo hace, nunca lo fue”.  Incluso dentro de una relación amorosa, la gente necesita tener su propio espacio. Amar significa desprendernos de nuestros miedos, prejuicios, ego y condicionamiento.

El séptimo secreto del amor abundante es El poder de la comunicación. Cuando aprendemos a comunicarnos abiertamente y con sinceridad, la vida cambia.  Deja que la gente a la que amas sepa que la amas y aprecias.  Nunca tengas miedo a pronunciar las palabras mágicas: “Te quiero”.

El octavo, es El poder del compromiso.  Si deseas amor en abundancia, debes establecer el compromiso de lograrlo, un compromiso que se reflejará en tus acciones y en tus pensamientos.  El compromiso es la verdadera prueba de que el amor está presente. Si quieres tener una relación con amor, debes comprometerte a crear la relación que quieres.  El compromiso distingue una relación frágil de una sólida.

El noveno secreto del amor abundante es: El poder de la pasión. La pasión enciende el amor y lo mantiene vivo.  Una pasión duradera no proviene exclusivamente de la atracción física, sino que se origina gracias a un profundo compromiso, entusiasmo, interés y fascinación por la otra persona.

El décimo secreto del amor abundante es El poder de la confianza.  La confianza es esencial para establecer una relación con amor.  Si un miembro de la pareja está cegado por la sospecha, la ansiedad y el temor, el otro se sentirá atrapado y emocionalmente ahogado.  No puedes amar a una persona plenamente a menos que confíes en ella.

Yo creo que estos “poderes” pueden invitarnos a una reflexión seria en torno a nuestro egoísmo al momento de amar para elaborar una propuesta de amor sincero como lo hace el poeta colombiano Raúl Gómez Jattin:

Prometo no amarte eternamente, ni serte fiel hasta la muerte, ni caminar tomados de la mano, ni colmarte de rosas, ni besarte apasionadamente siempre.

Juro que habrá tristezas, habrá problemas y discusiones y miraré a otras mujeres y vos mirarás a otros hombres.

Juro que no eres mi todo, ni mi cielo, ni mi única razón de vivir, aunque te extraño a veces.

Prometo no desearte siempre. A veces me cansaré de tu sexo y vos te cansarás del mío. Y tu cabello en algunas ocasiones, se hará fastidioso en mi cara.

Juro que habrá momentos en que sentiremos un odio mutuo, desearemos terminar todo y quizás lo terminaremos…

Mas te digo que nos amaremos, construiremos, compartiremos.

¿Ahora si podrás creerme que te amo?

¿Existen cosas imperdonables en pareja?

hamburg-1508779__340Yo creo que una de las experiencias más difíciles en la vida de pareja es precisamente la del perdón; y más aún cuando la falta cometida hace daño y afecta la estabilidad del amor y hace perder la confianza en el otro.

En este mismo blog, publiqué algunas ideas de lo que creo, subyace en el fondo, acerca del perdón .

¿Qué es lo perdonable y lo imperdonable en pareja? Lo valioso de la pregunta radica en descubrir cómo ciertas posturas, desde el orgullo y el ego herido, impiden el proceso de sanación y restauración de la confianza y la credibilidad en el otro.

Algunas personas afirman: “yo no perdono, porque me la vuelve a hacer”.  Y en verdad no hay certeza en cuanto al cambio de conducta del otro o su completa toma de conciencia en relación con el daño causado a su pareja y por supuesto así mismo.

Entonces la propuesta de trabajo gira más bien, en torno a cómo, cada uno de nosotros, aprende de sí mismo en el proceso de perdonar.

Lo importante es que yo perdono…en vez de buscar que el otro cambie…pues se trata de un camino muy personal.

Afortunadamente existe la esperanza de que el cambio sea un darse cuenta responsable que cada quien realiza…desde su libertad y su conciencia.

Humanizando la empresa

Yo creo que en las empresas es posible identificar y fortalecer los diferentes valores del recurso humano para lograr adecuados sistemas de gestión integral en la organización.

Para nadie es un misterio, que el motor que mueve las empresas, los negocios y las organizaciones en general no es el capital económico, sino su capital humano.

Entonces el mantenimiento de dicho capital es obligatorio a la hora de hacer balances en términos de productividad, seguridad y accidentalidad.

Algunos directivos han tomado conciencia de cómo los riesgos psicosociales se pueden disminuir en la organización creando una cultura rica en valores.

Esto supone un conjunto de acciones no sólo educativas, sino también estratégicas, desde las políticas de las empresas en los procesos de selección de personal, diseño de cargos y evaluación de desempeños, dependiendo de factores de personalidad, identificación con el trabajo y percepción de justicia por parte de los empleados al interior de las organizaciones.

Es importante contar con un grupo humano quien desde su formación personal, a nivel familiar, educación primaria, media-vocacional y profesional, aporte a la empresa los valores aprendidos en la casa, en el centro de educación, en el grupo de referencia.

Lo que queremos insinuar es que la empresa no es sólo el lugar para educar al empleado, sino el momento para vivir lo que se ha aprendido a nivel social en la calle, en el hogar; pues el empleado aporta todo eso al vincularse laboralmente.

Las investigaciones de la psicología industrial y organizacional lo demuestran al decir que la empresa es una pequeña sociedad donde se reflejan los valores de quienes la integran. Es decir, si vengo de un lugar donde la costumbre es gritar, es probable que vaya a gritar en el sitio de trabajo.

Si vengo de un lugar donde el respeto, la responsabilidad y el servicio son el denominador común de esa familia, voy a reflejarlo en mi sitio de labor.

Es aquí donde cabe preguntar: ¿Qué tipo de educación en valores reciben nuestros jóvenes? ¿Cuál es la escala axiológica que impera en nuestra sociedad postmoderna?

De otro lado se ha descubierto que la salud ocupacional está directamente relacionada con los valores éticos, estéticos, intelectuales, culturales y sociales que poseen los empleados de una empresa y su percepción de equidad, igualdad y compromiso de la organización para con ellos.

Entonces es fácil suponer que la seguridad integral de una empresa debe estar basada en los valores colectivos e individuales de sus miembros.

Algunos de los principales valores que en términos de los expertos en seguridad integral, aportan al bienestar laboral y a la reducción de factores de riesgo psicosocial son:

  • CALIDAD
  • COMUNICACIÓN
  • CONFIANZA
  • CREATIVIDAD
  • ESFUERZO
  • ESPIRITU POSITIVO
  • EXCELENCIA PERSONAL
  • HONESTIDAD
  • LABORIOSIDAD
  • LEALTAD
  • PROACTIVIDAD
  • RESPETO
  • RESPONSABILIDAD
  • SERVICIO
  • SOLIDARIDAD
  • TOLERANCIA

El compromiso es, encarnar estos valores desde la casa, para lograr ambientes de trabajo más humanos y productivos.

La mentira hace morir la confianza en la palabra

En estos días estaba releyendo a Fernando Savater y me reencontré con su afirmación en torno a la mentira, cuando dice que “…la mentira es algo en general malo, porque destruye la confianza en la palabra- y todos necesitamos hablar para vivir en sociedad-.”

Creo que el problema no está tanto en el acto de mentir, actividad creativa de algunos, como en el proceso de creerme yo mismo la mentira, y lograr que otros también sean víctimas de ella.

Entonces la realidad no existe si no mas bien como la percepción filtrada de lo que mis deseos o temores me permiten ver. Es decir veo, lo que me permito ver. Oigo lo que me conviene oír y deshecho lo que siento inaceptable.

También es cierto que algunas mentiras son necesarias y hasta obligatorias.

Pero, ¿qué sucede cuando no soy capaz de enfrentar la realidad?

Definitivamente, no estamos preparados para la verdad absoluta, ya que para poder vivir, se hace urgente una especie de anestésico que nos tamice la realidad por lo cruel y despidada.

La fenomenología enseña a ver las cosas como son… sin embargo, quién o qué asegura que ¿las cosas son lo que son?

¿Es real la realidad?, al estilo de Paul Watzlawick, o ¿es una construcción hipotética, desde mi subjetividad?

Yo creo que me sigo diciendo mentiras, para poder continuar en el camino de la vida, con la esperanza de que tu me amas, cuando en realidad te amas.