¿Qué le dejas a tus hijos?

 

Yo creo que alguna vez en la vida nos hemos preguntado ¿qué les voy a dejar a mis hijos. Algunos preocupados por los temas económicos, pasamos la vida atesorando riquezas y luego nos damos cuenta que perdimos el tiempo importante y valioso para estar con ellos, precisamente buscando algo qué dejarles… ¡qué ironía!

 

Por estos días, me llegó un mensaje por Internet y decidí compartirlo con ustedes por lo profundo y al mismo tiempo práctico de su contenido. Habla de Jackson Brown Jr., un hombre común y corriente, padre ocupado en la felicidad de su hijo, quien en ese momento partía lejos de casa para iniciar sus estudios universitarios. Entonces le escribió unos consejos al muchacho y éste decidió fotocopiarlos y los distribuyó entre sus compañeros de estudio.

 

Tuvieron tanto éxito, que una editorial le pidió autorización a Brown para editar un libro con ellos.  El texto publicado bajo el titulo ‘Vivir Feliz’, se convirtió en un libro muy vendido por lo acertado de su contenido, pues podemos leer algo como esto:

 

  • Observa el amanecer por lo menos una vez al año.
  • Estrecha la mano con firmeza, y mira a la gente de frente a los ojos.
  • Ten un buen equipo de música.
  • Elige a un socio de la misma manera que elegirías a un compañero de tenis:busca que sea fuerte donde tú eres débil y viceversa.
  • Desconfía de los fanfarrones: nadie alardea de lo que le sobra.
  • Recuerda los cumpleaños de la gente que te importa.
  • Evita a las personas negativas; siempre tienen un problema para cada solución.
  • Maneja autos que no sean muy caros, pero date el gusto de tener una buena casa.
  • Nunca existe una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión.
  • No hagas comentarios sobre el peso de una persona, ni le digas a alguien que está perdiendo el pelo. Ya lo sabe.
  • Recuerda que se logra más de las personas por medio del estímulo que del reproche (dile al débil que es fuerte y lo verás hacer fuerza).
  • Anímate a presentarte a alguien que te cae bien simplemente con una sonrisa y diciendo: Mi nombre es fulano de tal; todavía no nos han presentado.
  • Nunca prometas, si no estás dispuesto a cumplir.

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