Somos ricos y estamos llenos de necesarios innecesarios

Yo creo que somos ricos y no nos hemos dado cuenta. Aunque algunos se sienten muy pobres, a pesar de todos los beneficios que la vida les regala, entonces pienso que más allá de la estratificación socio económica, que por supuesto marca, el concepto de riqueza o pobreza tiene mucho más que ver con la actitud frente a la existencia, que con la capacidad adquisitiva.

Se escucha por ahí, que esa persona “es tan pobre, que dinero es lo único que tiene”.  Y por supuesto conocemos muchas personas que a pesar de las limitaciones económicas, están llenas de alegría y espíritu creativo.

¿En donde está la diferencia? Yo creo que está en la forma de mirar el mundo. Pues gracias a la manera de percibir, se puede observar un mismo fenómeno de dos maneras opuestas. Por ejemplo cuando se contempla medio vaso con agua, el pesimista dice en forma contundente: “veo medio vaso de agua vacío”. En tanto el optimista sostiene que está frente a un vaso medio lleno de agua. Entonces si es el mismo vaso con agua, ¿por qué es posible encontrar diferentes puntos de vista?

Las explicaciones pueden ir desde la carga bioquímica que nos hace depresivos, o el estilo educativo frente a la desesperanza aprendida o la manera social y cultural de ver el mundo con cierto dejo pesimista.

La esperanza existe, más aún cuando somos ricos en creatividad, y manejo optimista de las oportunidades. Y cuando a pesar de la adversidad somos capaces de ver la puerta que se abre en medio de la incertidumbre.

Somos ricos en solidaridad, y en acompañamiento hermanado, como lo demuestran las campañas sociales en busca de ayuda para el más necesitado.

Y somos ricos en alegría y amistad cuando un cercano está triste y confundido.

Así como somos ricos en epítetos y frases malsonantes cuando se trata de agredir y censurar el quehacer de los demás.

A veces se nos olvida que somos ricos. Y vemos pobreza donde no la hay e ignoramos riqueza pues no vemos la fuente…porque creo que no es un problema de cuenta bancaria si no más bien de conciencia de abundancia, pues rico es aquel que no necesita y hay ciertas necesidades creadas innecesariamente.

¿Qué le dejas a tus hijos?

affection-1866868_960_720Yo creo que alguna vez en la vida nos hemos preguntado ¿qué les voy a dejar a mis hijos.

Algunos preocupados por los temas económicos, pasamos la vida atesorando riquezas y luego nos damos cuenta que perdimos el tiempo importante y valioso para estar con ellos, precisamente buscando algo qué dejarles… ¡qué ironía!

Por estos días, me llegó un mensaje por Internet y decidí compartirlo con ustedes por lo profundo y al mismo tiempo práctico de su contenido. Habla de Jackson Brown Jr., un hombre común y corriente, padre ocupado en la felicidad de su hijo, quien en ese momento partía lejos de casa para iniciar sus estudios universitarios. Entonces le escribió unos consejos al muchacho y éste decidió fotocopiarlos y los distribuyó entre sus compañeros de estudio.

Tuvieron tanto éxito, que una editorial le pidió autorización a Brown para editar un libro con ellos.  El texto publicado bajo el titulo ‘Vivir Feliz’, se convirtió en un libro muy vendido por lo acertado de su contenido, pues podemos leer algo como esto:

Observa el amanecer por lo menos una vez al año.

Estrecha la mano con firmeza, y mira a la gente de frente a los ojos.

Ten un buen equipo de música.

Elige a un socio de la misma manera que elegirías a un compañero de tenis:busca que sea fuerte donde tú eres débil y viceversa.

Desconfía de los fanfarrones: nadie alardea de lo que le sobra.

Recuerda los cumpleaños de la gente que te importa.

Evita a las personas negativas; siempre tienen un problema para cada solución.

Maneja autos que no sean muy caros, pero date el gusto de tener una buena casa.

Nunca existe una segunda oportunidad para causar una buena primera impresión.

No hagas comentarios sobre el peso de una persona, ni le digas a alguien que está perdiendo el pelo. Ya lo sabe.

Recuerda que se logra más de las personas por medio del estímulo que del reproche (dile al débil que es fuerte y lo verás hacer fuerza).

Anímate a presentarte a alguien que te cae bien simplemente con una sonrisa y diciendo: Mi nombre es fulano de tal; todavía no nos han presentado.

Nunca prometas, si no estás dispuesto a cumplir.

Muestra respeto extra por las personas que hacen el trabajo más pesado.

Haz lo que sea correcto, sin importar lo que otros piensen.

Dale una mano a tu hijo cada vez que tengas la oportunidad. Llegará el momento en que ya no te dejará hacerlo.

Aprende a mirar a la gente desde sus sandalias y no desde las tuyas. Ubica tus pretensiones en el marco de tus posibilidades.

Recuerda el viejo proverbio: Sin deudas, sin peligro.

No hay nada más difícil que responder a las preguntas de los necios.

Aprende a compartir con los demás y descubre la alegría de ser útil a tu prójimo. (El que no vive para servir, no sirve para vivir).

Acude a tus compromisos a tiempo. La puntualidad es el respeto por el tiempo ajeno.

Confía en Dios, pero cierra tu auto con llave.

Recuerda que el gran amor y el gran desafío incluyen también ‘el gran riesgo’.

Nunca confundas riqueza con éxito.

No pierdas nunca el sentido del humor y aprende a reírte de tus propios defectos.

No esperes que otro sepa lo que quieres si no lo dices.

Aunque tengas una posición holgada, haz que tus hijos paguen parte de sus estudios.

Haz dos copias de las fotos que saques y envíalas a las personas que aparezcan en las fotos.

Trata a tus empleados con el mismo respeto con que tratas a tus clientes.

No olvides que el silencio es a veces la mejor respuesta.

No deseches una buena idea porque no te gusta de quien viene.

Nunca compres un colchón barato: nos pasamos la tercera parte nuestra vida encima de él.

No confundas confort con felicidad.

Nunca compres nada eléctrico en una feria artesanal.

Escucha el doble de lo que hablas.

Cuando necesites un consejo profesional, pídelo a profesionales y no a amigos.

Aprende a distinguir quiénes son tus amigos y quiénes son tus enemigos.

Nunca envidies: la envidia es el homenaje que la mediocridad le rinde al talento.

Recuerda que la felicidad no es una meta sino un camino: disfruta mientras lo recorres.

Si no quieres sentirte frustrado, no te pongas metas imposibles.

La gente más feliz no necesariamente tiene lo mejor de todo… simplemente disfruta al máximo de todo lo que se encuentra en el camino.

Pregunto: ¿cuál es la frase importante, que te repites para darte ánimo en los momentos difíciles y que se la escuchaste a tu padre o a tu madre y ahora se la enseñas a tus hijos?

Me gustaría que escribieras esas frases en el espacio de comentarios del blog, para compartirlas y así otros, también nos motivemos a continuar el sagrado arte de vivir.

Yo creo que es mejor dejar “buena educación y formación” que dinero; pues como decía Roosevelt “educar mental y no moralmente a un niño, es educar un peligro para la sociedad”.