Tratamientos libres de antibióticos

  • Las personas suelen medicarse a su juicio, casi siempre tomando antibióticos indebidamente que no curan la enfermedad y, por el contrario, generan resistencia bacteriana. IMAGEN SSTOCK
    Las personas suelen medicarse a su juicio, casi siempre tomando antibióticos indebidamente que no curan la enfermedad y, por el contrario, generan resistencia bacteriana. IMAGEN SSTOCK
Cristina Calle Ortiz | Publicado el 09 de agosto de 2018

Itis es un término genérico que indica la migración de células blancas o de defensa a algún órgano, generalmente como respuesta a estímulos de un cuerpo extraño, un agente tóxico, un agente infeccioso, como hongos, virus y bacterias, o porque el cuerpo funciona mal y reconoce como extraño segmentos de él que no debería. Estos estímulos generan enfermedades autoinmunes y autoinflamatorias cuyos nombres termina con la raíz itis.

Aunque todos los órganos son susceptibles de una invasión por estas células; es decir, de adquirir una inflamación o infección, hay unos que son más comunes para todos y por eso las personas suelen medicarse a su juicio, casi siempre tomando antibióticos indebidamente que no curan la enfermedad y, por el contrario, generan resistencia bacteriana.

¿De qué itis hablamos? ¿Cómo sabemos cuáles requieren antibióticos? ¿Cuándo ir al médico? Mauricio Andrés Quintero Betancur, médico internista, afirma que lo primero a entender es que las infecciones pueden ser de tipo viral o bacteriano, y que el tratamiento con antibióticos solo es necesario y útil cuando la infección es generada por una bacteria, por tanto, no es lógico tomarlos ante un malestar viral. Comprendamos los casos más comunes de infección y su debido tratamiento:

1. Tracto urinario

Más frecuente en mujeres que en hombres, las infecciones urinarias se clasifican en dos grandes grupos: altas, que comprometen los riñones y los uréteres; y bajas, que afectan la vejiga y uretra. El médico Mauricio Andrés Quintero aclara que en su mayoría estas infecciones sí son de tipo bacteriano, sin embargo el 50% de las cistitis —infección baja— se curan solas, tratando los síntomas con antiinflamatorios. Se requiere antibiótico únicamente cuando se demuestra que hay gérmenes bacterianos mediante un cultivo y se presentan síntomas, pues es normal convivir con bacterias en la uretra, pero no siempre manifiestan efectos secundarios.

Dolor bajito, ardor cuando se orina, orinar de a poquitos, quedar con ganas y tener sangre en la orina son los síntomas de la cistitis. Por su parte, las infecciones altas vienen acompañadas de dolor lumbar, fiebre y muchas veces producen diarrea como un acto reflejo del cuerpo. En todos los casos que se tenga sospecha de tener una infección por bacteria es necesario hacer los exámenes que demuestren el tipo de germen, pues de esto depende el antibiótico adecuado para tratarlo. El mal hábito de tomar un antibiótico “solo porque ‘ya he tenido cistitis’, lo único que hace es que eventualmente ningún antibiótico será útil”, agrega el experto.

En promedio, es normal que una mujer tenga una infección urinaria al año, pero si se tienen dos infecciones en seis meses es recomendable estudiar más a fondo la infección con el especialista en urología. En niños debe ser atendida siempre por el médico, pues en ellos puede desencadenar alteraciones de la vía urinaria.

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2. Tracto intestinal

El término genérico para las infecciones del tracto gastrointestinal es gastroenteritis, y en su mayoría son de tipo viral y no bacteriano. Su causa siempre es por una transmisión fecal oral; es decir, por mala higiene que llega al tracto gastrointestinal y se manifiesta con síndrome diarreico. Las características de la deposición —aguda, persistente o crónica— ayudan a diferenciar el tipo de gastroenteritis. La más usual dura menos de dos semanas, el virus sale solo del cuerpo y únicamente se requieren medicamentos para calmar los síntomas.

Sin embargo, en casos poco comunes, la diarrea dura más de dos semanas, es abundante y tiene sangre, además, el paciente luce muy intoxicado y con fiebre. Cuando esto ocurre el doctor Mauricio Quintero asegura que lo correcto es acudir al profesional de la salud, quien seguramente hará exámenes y empezará a tratar la enfermedad como bacteriana y a buscar el germen que la produce.

Solo en estos casos es necesario recurrir a los antibióticos, pero no a cualquiera sino al indicado según el tipo de bacteria que arroje los resultados de los exámenes. Para atender una infección viral se puede acudir a un médico general, para una bacteriana se remite a internista o gastroenterólogo.

3. Sistema respiratorio superior

El grueso de las infecciones que ocurren en este sistema, como la faringitis, amigdalitis, rinitis, sinusitis y otitis, se deben a factores virales y su tratamiento es inefectivo, es decir, en ninguna farmacia existe un medicamento para acabar con el virus, pues “los tratamientos antivirales son reservados para patologías muy especiales como epidemias”, explica el doctor Mauricio Quintero, “y las infecciones comunes no requieren medicación porque en ellas el virus sale solo del cuerpo”, agrega.

La inflamación genera alteraciones secundarias como fiebre, malestar, congestión y obstrucción de las vías aéreas; los medicamentos entonces que se recomiendan son los que disminuyen los síntomas, mas no se debe caer en el error de tomar antibacterianos, como amoxicilina o ciprofloxacina, porque no tienen relación con el origen de la enfermedad. “Estas infecciones pueden iniciar virales y complicarse con una bacterias, pero las manifestaciones son diferentes y saltan a la vista”, asegura Quintero. En estos casos hay purulencias en la zona infectada y la toxicidad de la persona es mucho mayor, “el mensaje es que no toda tos requiere antibiótico”. En infecciones crónicas se recomienda la visita a especialista en otorrinolaringología y nunca automedicarse.

Contexto de la Noticia

Para saber más Zoom a las bacterias

Las bacterias conviven en el cuerpo, no siempre son malas. Tienen un alto potencial para generar resistencia a los antibióticos, para replicarse entre ellas y para transmitir su resistencia. Por esto la toma indiscriminada y exagerada de antibióticos es hoy una de las mayores amenazas para la salud mundial, la seguridad alimentaria y el desarrollo, según la Organización Mundial de la Salud, que publicó este año la lista de 12 familias de bacterias que hoy necesitan nuevos tratamientos debido al mal uso que se le ha dado al medicamento que las combate.

Cristina Calle Ortiz

Hago parte de la Unidad de Revistas de EL COLOMBIANO. Entre mis temás están las tendencias, la literatura y la gastronomía.

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