¿Por qué no ha salido otro como Montoya?

  • Juan Pablo Montoya.
    Juan Pablo Montoya.
  • Óscar Tunjo.
    Óscar Tunjo.
  • Gustavo Yacamán.
    Gustavo Yacamán.
  • Gabby Chaves.
    Gabby Chaves.
  • Tatiana Calderón.
    Tatiana Calderón.
Por julio césar acosta v. | Publicado el 26 de enero de 2018
8

a 10 millones de dólares vale participar en la IndyCar, la más importante en EE. UU.

15

millones de dólares es la tarifa más económica para sentarse en un equipo de F-1.

en definitiva

Después de 21 años de actividad, el colombiano Juan Pablo Montoya se mantiene vigente en el automovilismo. Entre sábado y domingo correrá las 24 Horas de Daytona en Estados Unidos.

Juan Pablo Montoya ha ganado tres veces las 24 Horas de Daytona. Y este fin de semana emprende una nueva aventura en la pista del Daytona International Speedway en procura de la cuarta corona de esta reconocida carrera que es la más tradicional e importante de Estados Unidos en pruebas de resistencia (larga duración en términos de tiempo).

De carácter fuerte, frentero e irreverente, Montoya es el ícono del automovilismo colombiano. Lo certifican las siete victorias y 30 podios que sumó en la Fórmula 1, único nacional en hacerlo, entre 2002 y 2006. Hoy sus victorias en el mundo de los autos lo mantienen vigente, además de resonantes triunfos en circuitos míticos, como Mónaco, Monza, Silverstone o Hockenheim y en toda clase de competencias en las categorías F-1 (la máxima del automovilismo), Nascar, IndyCar y Fórmula 3000 en las que ha dejado huella.

Su imagen, a los 42 años de edad, sigue siendo un atractivo para empresas comerciales, porque siempre que se monta en un carro da que hablar.

El bogotano continuó la labor que empezó en 1982 el antioqueño Roberto José Guerrero, pionero en la incursión de pilotos colombianos en pistas y carreras del mundo, abriéndose espacio en el complicado mundo de los autos. Ya en 1997 se había proclamado subcampeón de la F-3000 en Europa y un año más tarde campeón, éxitos que le permitieron llegar rápido, como piloto de pruebas, a la escudería Williams de la F-1.

Su traslado a Estados Unidos (1999) no pudo ser mejor. En la primera participación en la Cart, el evento más importante de carros de tipo fórmulas (vehículos monoplazas) en ese país, fue ganador. Este logro lo condujo al campeonato en que todo corredor quiere estar: la Fórmula 1, en 2001, defendiendo los colores de la escuadra Williams hasta 2004 y luego, en 2005, de McLaren.

Ascenso veloz

Su pasión por los autos y su conexión con Chip Ganassi lo pusieron en la Nascar, competencia que actualmente representa la categoría automovilística más comercial y popular de EE. UU. Allí estuvo entre 2006 y 2013.

Regresó a la IndyCar y en 2018, con el equipo Penske, empezará una nueva temporada, este fin de semana, corriendo el Weathertech Sportscar Championship de la Asociación Internacional del Deporte Motor (IMSA) en la categoría de prototipos (vehículos acondicionados para la resistencia) que incluye clásicas como las 24 Horas de Daytona y las 12 Horas de Sebring, dos de las pruebas más reconocidas del mundo.

Hoy, después de 21 años de actividad, continúa en el selecto grupo de pilotos en un deporte que demanda, además de capacidad para conducir, un millonario respaldo económico y tradición, ya que Juan Pablo procede de un país futbolero y ciclístico sin historia automovilística (ver recuadro).

“Será muy difícil superar lo hecho por Montoya. El solo estar en F-1 y lograr buenos resultados, es un listón alto para cualquiera que busque llegar a las grandes ligas”, dice Hernán Cuartas, gerente de Ecoparmo, uno de los clubes más importantes de los deportes de motor en el país.

“Lo que más gusta de Montoya es que no es un invitado de piedra en las competencias. Siempre está peleando por puestos importantes, y su forma arriesgada de conducir atrae. Es un ganador, constantemente está en boca de sus compañeros, rivales y patrocinadores. Eso le permite seguir vigente”.

Pero, y después de él ¿qué?... ¿Hay pilotos con capacidad y respaldo económico que puedan seguir sus pasos?

Tatiana Calderón, Gustavo Yacamán, Sebastián Saavedra, Gabby Chaves, Carlos Muñoz y Óscar Tunjo figuran detrás. “Son deportistas que nos dan nombre afuera pero que, difícilmente, por no decir que es imposible, podrán llegar a una Fórmula 1, un GP3 en Europa o sostenerse toda una temporada en IndyCar”, expresa Juan Manuel González, hoy en día el mejor piloto de carreras en el país..

Según él, competir en autos requiere de altas inversiones y no hay empresas en Colombia que las hagan en automovilismo” (ver recuadro).

Así las cosas, excepto Tatiana Calderón que competirá en GP3 inglés y Gabby Chaves que lo hará en IndyCar (EE. UU.), nuestros automovilistas tendrán que resignarse a participar en campeonatos de menor valía

Contexto de la Noticia

Hacer un piloto de automovilismo tiene un costo alto

El antioqueño Juan Manuel González cuenta que ha tenido grandes limitantes para llegar a las grandes ligas del automovilismo. Y, básicamente, por falta de apoyo económico.

En su caso, para estar en un campeonato medianamente atractivo, como el de Caterham de Inglaterra (de importancia en Europa), necesita más de mil millones de pesos por temporada. Y por eso debe consolarse con participar en las pocas carreras que hay en Colombia. Tener capacidades y un carro son las otras dos condiciones. Un piloto comienza su carrera a los 5 años conduciendo karts (los bólidos más pequeños) y cuyo costo por temporada nacional se estima en cerca de 40 millones de pesos.

El siguiente paso es ir a un país con tradición automovilística. Por lo general, los colombianos incursionan en campeonatos de Estados Unidos que están más al alcance, pero deben tener, según Gustavo Yacamán, padre del “Tigrillo”, un presupuesto cercano a los $300 millones. En la división Barber la cifra puede ascender a los $800 millones. De ahí para arriba, los costos ya son astronómicos, advierte el dirigente Hernán Cuartas. En Indy Ligths, por ejemplo, sentarse en una silla del campeonato anual cuesta, aproximadamente, $2.000 millones y en el caso de la Indy se tienen que desembolsar casi 9 mil millones.

Tatiana Calderón, la más cercana a f-1

La bogotana de 24 años debutó en 2017 como piloto de pruebas de Sauber de la Fórmula 1 (la máxima categoría del automovilismo) y compitió en la GP3 (máxima división europea que sirve de antesala a la gran carpa de la velocidad). Este año seguirá con Sauber y su mayor objetivo es ser piloto oficial en F-1.

¿Por qué continúa vigente Juan Pablo Montoya?

“Porque sigue siendo un piloto muy rápido, ha ganado en todo lo que ha corrido. Tiene un gran talento y sus resultados han permitido que pueda seguir activo. Por fortuna, el automovilismo es uno de los deportes en los que puedes seguir compitiendo con más edad que en otros. En Nascar hasta, hace muy poco, corría Marc Martin con más de 50 años”.

¿Hay algún piloto nacional que se pueda acercar a F-1?

“Infortunadamente esta especialidad es muy costosa, necesitamos apoyo de las empresas privadas como patrocinadores. Ahí es donde a Colombia le ha faltado. Yo he sido muy afortunada de contar con el respaldo de la Escudería Telmex-Claro y de Coldeportes. Pero, por ahora, no veo más colombianos con posibilidades de llegar a F-1”.

¿Usted es la que está más cerca en este momento?

“Correr en Fórmula 1 es muy difícil, pero creo que hoy hemos dado un paso muy importante al estar vinculados con un equipo del campeonato mundial. Seguimos luchando por lograrlo algún día”.

El automovilismo colombiano parece estancado...

“Creo que hace falta una iniciativa en el Gobierno que lo promueva. Por ejemplo, en Argentina las marcas de carros tienen exenciones tributarias e incentivos para participar en el deporte. En Colombia solo hay un autódromo (Tocancipá) y tampoco contamos con suficientes patrocinadores que nos permitan -a los pilotos- cubrir los gastos”.

¿Cuál es el mayor impedimento para llegar a los grandes campeonatos?

“El costo. Es un deporte excesivamente caro. Correr en la F2 (categoría que reemplazó a la GP2 -campeonato de menor escala-) se necesita más de un millón y medio de euros (cerca de 3.500 millones de pesos colombianos). Conseguir el apoyo para algo así no es fácil”.

¿Se deben ganar campeonatos como GP2, GP3, Indycar u otros para que los tengan en cuenta en F-1?

“Sí, pero no solo eso; hoy se necesita mucho más, lo más importante: llegar con un patrocinador”.

OPINIóN hay juan pablo para mucho rato

Ramiro Londoño
Presidente Autoclub La Montaña
“Es un piloto que por su calidad y amor por el automovilismo estará vigente muchos años. Un corredor de punta que se molesta cuando va en puestos secundarios y da que hablar en todas las competencias que participa; así lo hemos visto”.
Juan Carlos García
Piloto antioqueño
“Mantenerse en las grandes competencias no es nada fácil y lo que ha hecho Juan Pablo es de un deportista de alta calidad. No muchos han ganado grandes premios en Fórmula 1, o han sido campeones”.
Óscar Tunjo
Piloto colombiano que corre en Europa
“En Colombia se necesita una figura tan relevante en el automovilismo como Juan Pablo Montoya para que regrese el interés por este deporte, como cuando él estuvo en F-1, Nascar e IndyCar, y nuestro automovilismo sonaba”.
Julio César Acosta Valencia

Comunicador social periodista UPB. Cubro deportes a motor

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS