Una camioneta para la jungla urbana

  • La Peugeot 3008. Foto: Cortesía marca.
    La Peugeot 3008. Foto: Cortesía marca.
  • Una camioneta para la jungla urbana
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  • Una camioneta para la jungla urbana
Juan Guillermo Moreno | Publicado el 07 de octubre de 2017

La segunda generación de la 3008 es aun más SUV que su primera versión, un crossover presentado al mundo en el Salón de Ginebra de 2008. Su aspecto es completamente distinto aunque conserva la configuración de cinco puertas para igual número de pasajeros y tracción delantera.

Todo esto montado sobre la plataforma EMP-2 (Efficient Modular Plattform) del Grupo PSA, que también llevan el compacto 308 y el Citroën C4 Picasso.

La 3008 viene de ser coronada como Car of The Year 2017 en Suiza (es la primera vez que un SUV logra este premio en 54 años de historia del galardón). A Colombia llega en tres versiones: Active ($99.9 millones), Allure ($109.9 millones) y GT Line ($119.9 millones), las dos primeras con motores tetracilíndricos multivalvulares a gasolina 1.6 THP de 165 caballos o Diesel 2.0 HDi de 150. La GT Line solo está con el propulsor 1.6. Todos son turboalimentados y se acoplan a una nueva caja automática llamada EAT6 de seis velocidades.

La versión probada por EL COLOMBIANO es la intermedia (Allure) con el motor 1.6 litros y 225 Nm, que se destaca por su agilidad, buena respuesta y entrega de potencia, rematada por una velocidad final más que destacable, además de una comodidad de rodadura superlativa, soportada por una excelente puesta a punto de las suspensiones, siempre y cuando la vía esté correctamente asfaltada, pues en suelo rizado sí se siente más seca de lo deseable y se nota mucho su trabajo.

El consumo es de alrededor de 39 kilómetros por galón en ciclo mixto (ciudad / carretera). Nos pareció bueno, dadas las prestaciones y su intensa capacidad de aceleración, que genera mucha seguridad al conducir este aparato, sobre todo a la hora de hacer sobrepasos o arrancar en pendientes pronunciadas.

Adentro

El puesto de conducción no es como el de cualquier otro automóvil. El cuadro de instrumentos, de 12,3 pulgadas, denominado i-Cockpit y completamente digital, no está enmarcado dentro de la circunferencia del volante sino en una posición más elevada para, según la marca, leer más fácil las indicaciones sin apartar tanto la vista de la ruta.

La información puede leerse de tres maneras, elegibles mediante un botón: por el sistema tradicional de cuadrantes, mínimo solo con la velocidad o personal con el complemento de los datos de consumos y distancias que brinda el computador de viaje.

El volante es muy particular, no es completamente redondo y su radio es claramente más pequeño. Es regulable en altura y profundidad y tiene mandos para operar el sonido, la telefonía y los datos del ordenador a bordo. De todas maneras, su maniobrabilidad es sencilla y la suavidad extrema.

El tablero central, aislado en un material que asemeja el cuero y orientado hacia el conductor, es amigable, los mandos son identificables, la pantalla, de ocho pulgadas, es táctil y su operación requiere aprendizaje, pero es manejable. Esta pantalla tiene cámara de reversa, sensores acústicos y visión cenital denominada “Visio Park”. El aire acondicionado digital enfría la cabina perfectamente.

La barra de cambios ofrece una sensación de calidad. El freno de mano se opera mediante un botón, hay numerosos espacios para desocupar los bolsillos, incluso algunos forrados en material aislante, una guantera generosa y, como particularidad, la versión probada tiene un cargador inalámbrico para teléfonos móviles. El encendido es por botón.

Los asientos, en tela, abrazan bien, son firmes, ergonómicos y el del conductor es ajustable manualmente en altura. La sensación espacial general es muy buena para su tamaño y atrás viajan cómodamente dos personas hasta de poco más de 1,80 mts. sin preocuparse mayoritariamente por el lugar para las piernas o la altura al techo, que es panorámico de cristal. Un tercero irá algo justo en el puesto central trasero. El baúl, completamente cuadrado, acomoda 520 litros sin plegar los asientos, que tienen anclajes Isofix para sillas de bebés.

Si bien Peugeot no está considerada como una marca Premium, los acabados que presenta en esta 3008 están a un nivel apreciable por los materiales que utiliza y la sensación general que se percibe exterior e interiormente. No hay maderas ni metales en los mandos pero se logra un terminado muy digno para un carro de este precio. Dos elementos de equipamiento que echamos en falta, fueron el sistema de detención del motor en esperas Start / Stop y las luces LED para iluminación nocturna.

En Marcha

El arranque, como ya dijimos, es por botón, ubicado en la parte baja de la consola central. Una sensación curiosa que nos quedó es que el pedal del acelerador está muy agachado, lejos del pulsador del freno, pero el recorrido es normal aunque parece que se hubiera “caído”.

Sacar a la 3008 de la inmovilidad es una maniobra muy sencilla para el motor y rápidamente se alcanza una velocidad crucero. El ruido al interior de la cabina es perfectamente tolerable y permite conversar con soltura. Cuando se conduce con los vidrios abajo y a buena velocidad en autopista, sí se cuela una turbulencia molesta, independiente de si se lleva o no el techo de cristal abierto.

El turbo ingresa a unas 1.800 rpm y no hace notar su entrada de manera abrupta. Se siente un leve empujón y la entrega de potencia es pareja. La caja EAT6 es una de las principales virtudes de este carro, va desgranando las marchas solidariamente con las necesidades de aceleración y la caída de revoluciones es mínima entre cambio y cambio, empujando de manera lineal sin “enloquecerse”, como suele suceder en cajas con menor número de velocidades. Cuando se le exige al pedal baja de manera no muy dramática y siempre encuentra el desarrollo ideal en toda circunstancia.

Esta caja tiene un modo de operación manual mediante levas tras el volante, pero estas no giran con el aro, lo cual hace muy incómoda su operación en curvas para subir o bajar las velocidades mediante este sistema, restándole agilidad si nos ponemos en modo “racing”.

Otra opción para el manejo es el modo Sport, que mejora el sonido del motor, las reacciones generales y retrasa los cambios, permitiendo que las revoluciones lleguen a la línea roja antes de pasar a la siguiente marcha. Por la intensidad de la aceleración y el arrojo de potencia, se recomienda la utilización de este modo en vías abiertas y con buen espacio. Su uso en ciudad es incómodo y desaprovechado.

Cuando se marcha en vías perfectamente asfaltadas la calidad de rodadura es tan notoria que la suspensión parece neumática. La carrocería se balancea e inscribe muy bien en curvas y el trato a los pasajeros es más que bueno, sumado a unas reacciones al volante rápidas y precisas.

Cuando nos encontramos con superficies rizadas, de pavimento cambiante o en destapado, sí se nota la sequedad del sistema, que “cae” más fuerte de lo deseado y se siente mucho su trabajo. Esto no resulta molesto en demasía, pero un oído muy avisado sí lo apreciará.

En terreno destapado, precisamente probamos la 3008 en altura y nos encontramos con que su carrocería de 22 cms de despeje al suelo en general sortea muy bien los baches y zanjas. Solo en algunas ocasiones rozó los bajos del cárter sin comprometer la mecánica.

Tiene varios modos de conducción en terrenos difíciles mediante un sistema denominado Advanced Grip Control operable mediante una rueda selectora en la consola, que modifica el control de tracción según transitemos en arena, barro, nieve o que apaga el control de estabilidad (maniobra recomendable solo en situaciones de manejo controladas).

También hay un sistema que ayuda en la velocidad de descenso en pendientes. Las llantas, en medida 225/55 R18 y firmadas por Continental, no tienen queja alguna y dejan una buena sensación de seguridad.

Hicimos la prueba de frenado de emergencia a alta velocidad y la distancia de detención fue más que satisfactoria (35 mts.a 80 km/h), sin que las ruedas perdieran adherencia ni la cabina trayectoria, pese a que imprimimos toda la fuerza al pedal.

En conclusión

La Peugeot 3008 adquiere un aspecto más todoterreno con este diseño, de muy buena factura en lo visual. Tiene una calidad de acabados y presentación muy digna y es una buena competidora en un segmento poblado por opciones de casi todas las marcas y orígenes. La potencia y velocidad final satisfacen casi cualquier requerimiento cotidiano y su altura sobre el piso y equipamiento la inscriben dentro de las camionetas “full equipo”. Interesante alternativa este producto francés.

Contexto de la Noticia

informe ¿y cuáles son las rivales de la 3008?

Se enfrenta en el mercado nacional a camionetas medianas como las Ford Escape, Honda CR-V, Mazda CX-5, Kia Sportage, Chevrolet Equinox, Hyundai Tucson, Volkswagen Tiguan, Jeep Renegade, SEAT Ateca, Nissan Qashqai, y Renault Captur.

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