Las nuevas plazas vienen con vitrinas

  • Como nuevos puntos de encuentro, los centros comerciales han sabido recoger la falta de espacios de ciudad donde las personas confluyan. Foto: Juan Antonio Sánchez.
    Como nuevos puntos de encuentro, los centros comerciales han sabido recoger la falta de espacios de ciudad donde las personas confluyan. Foto: Juan Antonio Sánchez.
Publicado el 16 de marzo de 2015

“Somos seres gregarios y por eso vivimos congregados”, afirma el antropólogo y profesor de ciencias sociales de la Universidad Pontificia Bolivariana (UPB), Gustavo Muñoz, al referirse a los centros comerciales como nuevo punto de encuentro, al que se acude para satisfacer ciertas necesidades y tener un espacio propio de intercambio.

Desde el punto de vista de la antropología cultural y urbana, dice el profesor Muñoz, este fenómeno viene evolucionando a través de los tiempos ya que trascendió de la plaza al parque y del parque al centro comercial.

Esto se dio porque a los seres humanos les gusta intercambiar en espacios abiertos. “Claro es el ejemplo de que le guste ir a una finca, alquilar una choza para su disfrute el fin de semana con un grupo de amigos o la familia”, explicó.

El centro comercial más que un espacio o una plataforma de intercambio es, hoy por hoy, un estilo de vida, ya que todos por alguna razón o circunstancia del momento, por la época del año que se esté viviendo, acuden a ese lugar a encontrar lo que se quiere: comprar un producto, comer un helado, ir a cine, almorzar, o simplemente encontrar un lugar tranquilo y seguro para estar por unos momentos.

El espacio ideal
Desde otro punto de vista, se puede decir que el centro comercial está cargado de un intercambio económico y “podría calificarse como un paraíso consumista, porque siempre y en todo momento, una comunidad específica está en el centro comercial comprando algo que satisface su necesidad o su impulso de tener obtener algo de ese lugar”.

“El centro comercial se puede considerar como una burbuja de cristal, donde confluyen todas las perspectivas y tendencias, ya que denota todos los espacios y todos los momentos de intercambio, además que todas las modificaciones urbanas, económicas y sociales generadas en todas las urbes, se ven reflejadas en las transformaciones de estos espacios”, manifiesta el antropólogo y profesor Gustavo Muñoz.

Agrega que estas áreas monofuncionales destinadas al consumo y ocio de carácter semiprivado o semipúblico, “tiene como finalidad el consumo disfrazado porque allí se presentan con un atractivo surrealista difícil de rehuir, son modernos teatros en donde se reproduce una embellecida versión del mundo real, combinando en sintonía, el escenario, las luces, los personajes y la fastuosidad”.

También se puede hablar de la estratificación del centro comercial, “allí se presenta la utopía de un mundo estético, ordenado, homogéneo, libre de pobreza, violencia, poderoso imán, para una sociedad nostálgica de aquellos lugares públicos en los que se permitía la convivencia, el paseo y el descanso para las familias”, manifiesta.

Se refiere con nostalgia de aquellos espacios donde las personas luego de librarse de una jornada laboral, se permitían ir a un lugar donde pudieran caminar sin temor a ser sorprendidos por actos delictivos e insolencias juveniles, “status quo que se sostenía en los sentimientos de pertenencia, amor y arraigo al terruño, al barrio, que a su vez estaba cimentado en los valores, las normas y las costumbres que estaban cada vez más fortalecidas por la tradición y el respeto mutuo”.

Un sitio de encuentro
Así entonces podemos decir que el centro comercial es un lugar donde los seres humanos nos queremos reconocer en otras personas, identificarnos con los que allí van, porque estamos en el mismo espacio donde somos protagonistas y somos público. Podríamos decir que este nuevo espacio se convierte en una pasarela.

Asimismo se podría afirmar que las personas que van al centro comercial lo hacen, en algunos casos, con el fin de sentirse acompañados para no estar solos y ‘encontrarse’ con otra gente y tener la sensación de compañía.

El centro comercial se ha convertido en una gran plaza pública para ver y ser vistos, las personas buscan dejarse ver en un lugar seguro donde también se puedan divertir, por eso eligen este lugar donde confluyen diferentes sociedades.

Son, también, un lugar para compartir con la familia y, no sólo para ir de compras, sino ha sido elegido como un lugar compacto donde se tiene todo a la mano y se pueden divertir, esparcir, luego de una semana laboral.

Una parte fundamental, las personas buscan un lugar donde puedan encontrar todo si necesidad de hacer tantos desplazamientos, a esto lo podríamos llamar oferta comercial. Otro punto es dónde se puede encontrar lo que se necesita: encontrar un banco, una peluquería. Y otra parte lo que se busca es la diversión. Uniendo esos tres aspectos se logra tener un espacio “que lo tiene todo”, conocido como centro comercial.

Estas urbes se han especializado en ofrecer un producto para cada miembro de una familia, lo que hace que todos se desplacen hasta allá para adquirir algo puntual, entonces se puede decir que siempre pasa algo para cada uno de sus integrantes.

“Como seres humanos, nos gusta ver gente, aunque todo el mundo no va para que lo vean con paquetes de las marcas más costosas, sino porque en realidad quieren suplir una necesidad que tienen, recibir un servicio y, son las interacciones sociales, como un tipo de acción colectiva, las que explican de manera mayoritaria la asistencia de las personas al centro comercial”, señala el profesor Muñoz.

En conclusión, se denomina el centro comercial como nuevo punto de encuentro y de intercambio, ya que “se ha convertido en un lugar de congregación, interacción, en el que podemos sentirnos acompañados y el cual permite mostrarnos”.

Contexto de la Noticia

Claves 4 razones para ir a los centros comerciales

1.
Todo en el mismo lugar
Está claro: la posibilidad de solucionar todas las necesidades en un solo sitio es ideal. No se trata solo de ir a comprar ropa. Los diferentes grupos bancarios, por ejemplo, suelen ubicar sucursales en la mayoría de centros comerciales. Así que ese tipo de “vueltas” se hacen allí.
2.
Socializar
Lo dice el antropólogo Gustavo Muñoz: en nuestras actividades lúdicas está el pasear, el caminar, el encontrarnos con los otros. Esa es una posibilidad que hoy brindan los centros comerciales, reemplazando los espacios de antaño y que aún se necesitan.
3.
Divertirse
Los centros comerciales alrededor del mundo tienden a fomentar su apuesta por el entretenimiento y la diversión. Estamos lejos de que ofrezcan una piscina, como el gigantesco West Edmonton Mall, de Canadá, pero sí son sitios para la realización de espectáculos.
4.
Por el vitrinismo
Según cifras de una encuesta realizada por Fenalco, en Bogotá, un 19% de los visitantes de centros comerciales suelen ir a “vitrinear”. Sin embargo, para los centros comerciales se trata de clientes potenciales. Es decir, caminar por ahí no es una mala idea.

Porque entre varios ojos vemos más, queremos construir una mejor web para ustedes. Los invitamos a reportar errores de contenido, ortografía, puntuación y otras que consideren pertinentes. (*)

 
¿CUÁL ES EL ERROR?*
 
¿CÓMO LO ESCRIBIRÍA USTED?
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS

Datos extra, información confidencial y pistas para avanzar en nuestras investigaciones. Usted puede hacer parte de la construcción de nuestro contenido. Los invitamos a ampliar la información de este tema.

 
RESERVAMOS LA IDENTIDAD DE NUESTRAS FUENTES *
 
 
INGRESE SUS DATOS PERSONALES *
 
Correo electrónico
 
Teléfono
 
Acepto términos y condiciones
LOS CAMPOS MARCADOS CON * SON OBLIGATORIOS
Notas de la sección