Mercado justo, un camino de esperanza
El comercio justo, a diferencia del mercado tradicional donde prima el criterio meramente económico, ofrece además otros elementos que tienen que ver con valores éticos y que abarcan aspectos de justicia social y cuidado del medio ambiente. Es un modelo voluntario que facilita la interactuación de productores, en nuestro caso agropecuarios o rurales, con compradores que adquieren estos bienes a un precio que no solo cubre los costos, sino que provee bienestar a las familias que los produjeron. En el mundo 5 millones de trabajadores y sus familias se benefician de este tipo de mercados en 49 países.
|