HISTÓRICO
ACUARIMÁNTIMA
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Por JUAN JOSÉ HOYOS | Publicado el 21 de julio de 2012

Es una palabra difícil de pronunciar. La á acentuada de su cuarta sílaba lo deja a uno sin aire para decir el resto. La palabra la inventó el poeta Porfirio Barba Jacob hace casi un siglo. Así llamó a la ciudad remota y soñada de uno de sus más bellos poemas, una ciudad sagrada y ajena que él buscó toda su vida y jamás pudo hallar.

Pero también es una palabra llena de significado para miles de lectores. Es el nombre de una revista de poesía que se publicó en Medellín durante nueve años y que se convirtió en una leyenda en la Colombia de su época.

La crearon Elkin Restrepo, José Manuel Arango, Miguel Escobar, Orlando Mora y Jesús Gaviria un día de 1973 en que no tenían nada qué hacer salvo caminar a la hora del crepúsculo por la avenida Junín viendo pasar las muchachas.

La última edición se publicó en 1982. Después de su desaparición era un espectáculo entre cómico y triste ver a sus lectores más devotos ofreciendo cambiar números repetidos de su colección por un ejemplar ya agotado. Yo guardé muchas ediciones, pero me quedaron faltando algunos números, aunque traté en vano de conseguirlos negociándolos como si fueran láminas coleccionables de un álbum. Al final, regalé los que me sobraban a los amigos que perdieron sus revistas en trasteos, préstamos y separaciones.

“Al elegir el vocablo éramos conscientes de que marcábamos también la carta de la tradición, la nuestra y la de aquí y de allá, pese a que era una bandera vanguardista la que agitábamos”, cuenta el poeta Elkin Restrepo. “También porque en Bogotá y vecindades, a Barba, como se llama en casa a nuestro poeta maldito, no se le daban las consideraciones debidas, y esto nos molestaba… Y al valernos de él, queríamos señalar que nuestros eran también Carrasquilla, Epifanio, León, Fernando González, Abel Farina y los nadaístas”.

Hoy, después de treinta años, Acuarimántima vuelve a estar en manos de los lectores gracias a una muy bella edición de la colección Rescates, del Fondo Editorial de la Universidad EAFIT.

¿Por qué a nadie se le había ocurrido volver a editarla y rescatar del olvido una de las mejores revistas culturales que ha tenido Medellín a lo largo de su historia? Era una pregunta sin respuesta. Elkin Restrepo dice que la idea fue de Juan Luis Mejía, el rector de EAFIT, un apasionado lector de poesía a quien -por proyectos culturales como este- parece que le “están sentando bien los aires oxigenados del Alto de Las Palmas”, donde vive desde hace algunos años.

Los que tengan este libro con la colección completa de los 32 números de Acuarimántima, sepan que tienen en sus manos un tesoro. A ellos les digo: no vuelvan a perderlo. Y no olviden tampoco el verso del poeta Raúl Gómez Jattin:

La poesía es la única compañera. Acostúmbrate a sus cuchillos, que es la única.