HISTÓRICO
Al colombiano no le rinde la plata en Venezuela
  • Por donde se les mire, a los colombianos que están en Venezuela y envían dineros a sus familias en Colombia, el cambio de los bolívares, ya sea por pesos o por dólares, les resulta ahora mucho más costoso. Abundan los casos de personas con obligaciones financieras que deben cubrir en Colombia, como los créditos hipotecarios, las tarjetas de crédito y otros préstamos.
    Por donde se les mire, a los colombianos que están en Venezuela y envían dineros a sus familias en Colombia, el cambio de los bolívares, ya sea por pesos o por dólares, les resulta ahora mucho más costoso. Abundan los casos de personas con obligaciones financieras que deben cubrir en Colombia, como los créditos hipotecarios, las tarjetas de crédito y otros préstamos.

  • Las remesas que se envían a Colombia ya no alcanzan.
  • Si se compran dólares en el vecino país resulta mucho más costoso.
  • El cambio del bolívar por pesos está a la mitad de finales de 2006.
Por
Uriel Cardona Martínez
Medellín

A los colombianos que se han ido a buscar fortuna a Venezuela ya no les alcanzan los ingresos para enviarles dinero a sus familias ni para pagar obligaciones financieras.

Por donde se le mire están en calzas prietas. El precio del bolívar frente al peso está de capa caída. Si compran dólares les salen más caros en el vecino país y al cambiarlos en Colombia reciben menos pesos, como consecuencia de la revaluación de nuestra moneda frente a la divisa norteamericana.

La situación es tan delicada que en las casas de cambio el valor del bolívar frente al peso viene de 82,5 centavos en octubre de 2006 a 50,5 centavos que se está pagando esta semana.

En diciembre 31 del año pasado se pagaba a 60 centavos por bolívar, en abril subió a 62 centavos y desde mayo viene por debajo de los 54 centavos.

Eso significa, ni más ni menos, de acuerdo con colombianos radicados en Venezuela consultados por EL COLOMBIANO, que la plata que mandaban antes para la familia y para cumplir sus compromisos financieros ya no les alcanza.

Como afirma Martha Castelblanco, quien trabaja en una empresa de confecciones en el vecino país, enviar a la familia un millón de bolívares equivale ahora a remitirles solo 550 mil pesos, lo que obliga a hacer sacrificios adicionales para poder cumplir con los dineros a los que ya los había acostumbrado.

Si la operación se hace cambiando los bolívares por dólares, también sale perdiendo.

Si se hace con los dólares oficiales, que autoriza la Corporación de Administración de Divisas (Cadivi), el dólar está a 2.150 bolívares. Así, quien manda 2 millones 150 bolívares, equivalentes a mil dólares, el que los recibe en Colombia apenas obtiene un millón 928 mil pesos, considerando la tasa de cambio oficial de ayer en Colombia.

"Como lo mire, salgo perdiendo, aunque es menos que cuando toca comprar los dólares en el mercado callejero. Allí están a 3.950 bolívares por dólar y en mayo llegó hasta los 5.000 bolívares por dólar", observó Martha Castelblanco.

A finales de 2006, el dólar paralelo se estaba cotizando a 2.600 bolívares y ahora está por encima de los 4.000 bolívares.

Cuentas claras
Para Julio Gómez, otro colombiano que lleva un año en Venezuela y trabaja en una empresa que presta servicios a las compañías petroleras del vecino país, el impacto del dólar callejero ha sido del ciento por ciento frente a la cotización oficial.

"Las cuentas son muy claras. Es como si le bajarán a uno el sueldo a la mitad y no podemos decirles a los empresarios que nos suban, porque les resulta más costoso y nos pueden quitar el trabajo", anota.

Señala, además, que remitir divisas por medio del Cadivi a la tasa oficial está muy restringido, porque hay mucho papeleo y se debe demostrar para quién va el dinero. Además, tiene que ser en primer grado de consanguinidad y por un monto hasta de 300 dólares.

En ese caso, observa Gómez, a los colombianos que viven en Venezuela les toca optar por comprar los dólares en el mercado paralelo, donde es muchísimo más caro, para después cambiarlo en Colombia donde sus familiares lo tienen que vender más barato.

"Con el mismo dinero en bolívares estamos comprando menos dólares. Toca hacer más sacrificios para poder cumplir con las obligaciones en Colombia", explica.

En el mismo sentido se expresó Luis Alberto Carvajal, otro colombiano que lleva 10 años en Venezuela, nación en la que se desempeña como gerente de una empresa.

Aquí, afirma, lo que se está dando es una caída del bolívar con respecto al peso y, cualquier ganancia que se trate de llevar a pesos se convierte en menos de la mitad.

"Mientras se pueda tener acceso a los dólares oficiales a 2.150 bolívares será muy bueno. Pero, en general, las personas y las empresas tienen que acudir al mercado negro y comprarlo a más de 4.000 bolívares, es decir a más del doble. Cuando se llevan esos dólares a Colombia se reciben menos pesos por la revaluación de la moneda. El problema es por punta y punta", señala Carvajal.

Daniel Rey, directivo de la Cámara de Comercio Colombo Venezolana, manifestó que el hecho de que el peso colombiano esté revaluado frente al bolívar se traduce en una desventaja en competitividad para los productos colombianos.

El analista destacó que para el venezolano resulta más costoso el producto colombiano, pues tiene que recoger más bolívares para comprar pesos.

Adicionalmente, la tasa que se maneja en la frontera es más delicada todavía, pues está a 50 centavos, lo que se traduce en que el venezolano va a tener que conseguir dos bolívares para obtener un peso y, en términos de intercambio, hace más costosa la mercancía colombiana.

La opinión
Martha Castelblanco, colombiana que trabaja en Venezuela

?A quien viva en Venezuela y quiera invertir en Colombia con lo que gana en bolívares ya no le alcanza la plata. En cambio, quien trae un millón de pesos de Colombia a Venezuela le va mejor, porque son dos millones de bolívares. Si hago una operación vía la frontera con un millón de bolívares en Colombia apenas van a recibir 550 mil pesos. Se pierde la mitad de la plata?.

Julio Gómez, colombiano que trabaja en Venezuela
?El impacto ha sido muy fuerte, tanto por la subida del dólar paralelo en Venezuela, que es el que se puede conseguir, así como por la revaluación en Colombia. Aquí compramos los dólares más caros y llegan más baratos a Colombia, lo que nos afecta a la hora de enviar dinero a nuestras familias y para cubrir algunas obligaciones de tarjetas de crédito y de préstamos?.

Luis Alberto Carvajal, gerente de una empresa venezolana
?Estoy pagando apartamento en Colombia con las remesas. Antes enviaba mil dólares, que eran 2 millones  800 mil pesos. Hoy, con los mismos mil dólares,  apenas son un millón 900 mil pesos. Eso significa, ni más ni menos, que hay que enviar más plata para poder pagar la obligación. Así no hay plata que alcance y ya muchos colombianos están optando por volverse al país?.



Earning in bolivares is not a good deal
Colombians working in Venezuela are now having to make greater sacrifices when sending their families in Colombia money.

The exchange rate of pesos per bolivares is half of what it was at the end of 2006; and, as one compatriot residing in Venezuela said, it is like making half a salary.

This week, 50 Colombian cents were the equivalent of one bolivar in the market, while the official rate was 90 cents per bolivar. In October of last year, however, the bolivar was at 82 cents.

To make matters worse, those Colombians buying dollars in Venezuela are forced to buy them at a higher rate, and those who receive them in Colombia get less pesos due to the drop in the dollar.