HISTÓRICO
Alcaldía sanciona 40 negocios de La 33
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Por JOSÉ F. LOAIZA BRAN | Publicado el 03 de abril de 2013

Representantes del comercio nocturno se reunirán hoy con la Alcaldía de Medellín para analizar en detalle las causas que llevaron a la autoridad a ordenar la reducción del horario a 40 locales de la avenida 33.

Por decisión de la Secretaría de Gobierno, ahora 10 negocios del licor están autorizados para funcionar hasta las 3:00 a.m; los demás deberán cerrar una hora antes.

Según el secretario de Gobierno de Medellín, Jorge Mejía Martínez, la extensión de horario es un reconocimiento al cumplimiento de los compromisos del programa Rumba Segura, como incentivo a los negocios que han tenido buen comportamiento y respetan las normas de convivencia.

"Cuando observamos que un comerciante incumple con lo pactado, recortamos el horario", señaló el funcionario.

La decisión del recorte ocurre seis meses después del fallo de una acción popular que favoreció a un grupo de residentes en su queja por los niveles de ruido y la ocupación del espacio público entre otros aspectos que a su juicio afectan la tranquilidad.

"Si a alguna zona de la ciudad hemos sometido a un seguimiento riguroso, es la 33", anotó Mejía Martínez.

Destacó que incluso se canceló de manera definitiva la licencia de funcionamiento de un establecimiento que violó de forma reiterada las normas de convivencia.

La presidente de la Federación de Comerciantes de la Noche (Fedecón), Ana Lía Suárez Velásquez, manifestó que se reunirá con el Subsecretario de Orden Civil, para conocer en detalle los motivos y los argumentos jurídicos de la decisión.

Entre tanto, señaló que miembros de la junta directiva de Fedecón analizan cada caso de los afectados por la medida, que se aplicó cuando los propietarios de los establecimientos pretendieron renovar la extensión de horario a través del Programa Rumba Segura.

Pese a la sanción, Ofelia Correa, abogada de los residentes de la avenida 33, favorecidos en su reclamo de acción popular, considera que el problema no es la hora de cierre sino el cumplimiento de los protocolos exigidos para la rumba en temas como los niveles de ruido y la seguridad.

Según la abogada, los residentes del sector no se oponen a la presencia de locales comerciales de funcionamiento nocturno, sino que piden controlar de manera efectiva el ruido, el desorden y el tránsito, de acuerdo con las normas.