HISTÓRICO
Alonso en la balanza
  • Jorge Giraldo Ramírez | Jorge Giraldo Ramírez
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Jorge Giraldo Ramírez | Publicado el 07 de marzo de 2010

Acaban de conocerse los resultados de la encuesta Gallup sobre favorabilidad en la política colombiana. El alcalde Alonso Salazar es el más favorecido de todos los gobernantes y candidatos, ya que subió 11 puntos de imagen positiva para situarse en 67 detrás del mandatario barranquillero. La encuesta coincide con los dos años de su mandato, es decir la mitad del periodo, y el momento es bueno para hacer un balance.

Salazar empezó su gobierno en una situación muy desventajosa. Sucedió a un alcalde muy exitoso y lo hizo en medio de la recesión económica y el coletazo de las disputas entre bandas criminales. La coyuntura enfrió el optimismo paisa. Esto les dio pie a sus muchos adversarios para darle garrote. Medios como Radio Súper y Teleantioquia Noticias se ensañaron contra él; no hablemos de la prensa y la televisión bogotanas.

Sin embargo, el Alcalde mostró previsión en dos temas fundamentales. Le metió la ficha dura a la inversión para amortiguar los efectos sociales de la crisis y logró unas cifras buenas de generación de empleo. Y desde el primer día le plantó cara a los nuevos problemas de inseguridad, publicando los nombres de los nuevos mayores delincuentes y destapando la olla podrida en la Fiscalía y la policía. Con la acción de la fuerza pública los resultados empiezan a verse.

La Administración impulsó el programa de mínimo vital de agua, que es ejemplar a nivel nacional y favorece a los más pobres. Salazar se apersonó del problema de la calidad del diésel y logró que Ecopetrol empezara a atendernos mejor, lo que redundará en una mejora en la calidad del aire. Ha fortalecido los procesos de participación ciudadana y logró atraer más de un millón de turistas en el 2009, desplazando a Bogotá del segundo lugar.

Hay deficiencias. A funcionarios que serían buenos en tiempos normales, la situación dura les mostró rápido su nivel de incompetencia. Al final, el equipo de gobierno es demasiado irregular y la mayoría de los secretarios o afines no dan la cara. Los que sí le han puesto el pecho a la brisa son los concejales. Hay temas muy rezagados: Metroplús, cultura ciudadana, control de gases, chatarrización, la recuperación del centro. Falta control en las licencias de construcción encima de Las Palmas y para los casinos.

Hay poca química para las comunicaciones y el contacto ciudadano. El mal manejo de un tema sencillo como el de la clínica de la mujer lo demostró. Y ahora, el del estadio para el Deportivo Independiente Medellín. Al frente de los Juegos Suramericanos está una de las mejores funcionarias de las dos últimas administraciones, la señora Alicia Vargas. Mucha eficiencia pero poco corazón; manejó muy mal el tema del uso del estadio por parte de El Poderoso, mostró una inflexibilidad y arrogancia innecesarias y al final nos dejó despechados. Sin embargo, todo lo demás está saliendo a pedir de boca.

En buena hora el Alcalde tiene un respiro y puede darse una pausa para rematar la administración con fortuna, para bien de todos los habitantes de la ciudad y del Valle de Aburrá.