HISTÓRICO
ÁLVARO VILLEGAS MORENO, EL REFORMADOR
  • ÁLVARO VILLEGAS MORENO, EL REFORMADOR |
    ÁLVARO VILLEGAS MORENO, EL REFORMADOR |
Por ÓSCAR HERNÁNDEZ M. | Publicado el 29 de abril de 2013

Pocos hombres como este insigne antioqueño de vuelo internacional nos quedan cuando se ausculta la historia inmediata del país y específicamente de nuestro departamento y nos topamos con su presencia que puede perfectamente entrar en la galería de los titanes y visionarios que han engrandecido a Colombia. Durante sus gobiernos tanto en el departamento como en nuestra capital, el doctor Villegas Moreno tomó en sus manos firmemente las riendas para mejorar, moralizar, perfeccionar.

Con solo sugestión y presencia en el nacimiento de Hidroituango se justificaría su trabajo en bien de sus conciudadanos y de todo el territorio colombiano que habrá de ser impulsado por las aguas del Cauca. Pero es que su mano de avanzada, su pensamiento futurista, se encuentran en prácticamente todas las actividades, recreando, vitalizando, moralizando y enriqueciendo. Ahora veo un libro sobre el exgobernador y exalcalde titulado Secretos de un líder, escrito o asesorado por Germán Jiménez Morales, que deben leer todos aquellos que quieran ver completa, lujosamente completa, la historia de nuestro departamento.

Y no es por este libro solamente que conozco la trayectoria del doctor Villegas Moreno. Desde mucho atrás, cuando el doctor Villegas se empantanaba recorriendo nuestras montañas y nuestros valles, nos encontramos en lo profundo de nuestra tierra, en Murrí, donde iba de visita, siempre en busca de soluciones para la gente de menos poder en este mundo. Yo andaba en mi oficio de periodista también con el barro en las rodillas. Recuerdo que al final de la tarde me dijo: con mucho gusto lo llevo en el helicóptero. Y no tuve más que una respuesta: ¿y qué hago con la mula doctor Villegas? Gracias por el libro Secretos de un líder, y qué líder; gracias por todo lo que ha hecho.

PAUSA. Dice un bárbaro: hay que casarse joven... y con frecuencia.

HIJOS. Hay padres con muchos hijos y eso lo sabemos desde el Antiguo Testamento, especialmente, porque en el nuevo las prioridades son para otras materias. Aquí, en Antioquia, tanto hombres como mujeres hemos puesto muy alto el listón y pocos lugares de la tierra hay con los récords que aquí detentamos. Para no ir muy lejos tengo el ejemplo de mi abuela materna que se dio el "gusto" de traer al mundo o no de traer sino de recibir a diez y ocho muchachitos que en el momento de nacer se convirtieron automáticamente en mis tíos. Y contar diez y ocho tíos ya es bastante. Tanto que si me ponen a decir nombres no paso de los cinco o seis. Y no es ingratitud, es que para recordar el nombre de diez y ocho parientes se necesita utilizar un aparato que se llama tablet. No me alcanzó el papel para contarles que el doctor Roberts, creo que gringo, tiene cinco mil hijos. Pero, vamos, no así como así, porque el docto trabaja vestido en su oficio de inseminador artificial. No hay que pensar siempre sobre las cosas... como han sido y son las cosas.