HISTÓRICO
Así es el DIM que se sueña Óscar Pérez
Por JAIME HERRERA CORREA | Publicado el 15 de junio de 2013
Sigue al pie de la letra el decálogo de valores que le dejó su difunto padre Luis Ramón.

No olvida las recomendaciones de su madre Isabel Teresa.

Vive agradecido por el apoyo incondicional de su esposa Luz Oliva Madrigal, con quien comparte el mayor regalo de la vida: sus dos hijos, Laura Juliana y Luis Felipe.

Y así, entre una educación muy apegada a la familia, el técnico Óscar Pérez Carrillo planea lao que será el Independiente Medellín 2013-2.

Sin dárselas de químico, aunque le iba demasiado bien manejando números en la universidad, este nortesantandereano prueba varias fórmulas para encontrar el equipo ideal que le devuelva la esperanza a la fanaticada y celebre por lo alto el centenario de la institución.

"Mi papá todo lo hace bien" dice Luis Felipe. "Es un papá ganador" agrega Laura. Y "él se merecía lo lindo que está viviendo" señaló su cónyuge.

Hoy, el orientador de 41 años está claro en lo que desea hacer en el Poderoso:

1. "Reforzar el equipo de mitad hacia adelante".

2. "No puedo depender de un solo delantero, más cuando Germán Cano tiene ofertas de muchas partes"

3. "Tener un equipo con salida constante por las bandas".

4. "El equipo debe mostrar un fútbol más constante si quiere ser protagonista".

Ese estudio, que le hizo evidente "la contratación de unos cuatro refuerzos" lo adelanta en su apartamento a punta de videos, "los repaso hasta seis veces para ver qué falencias y fortalezas tuvimos en los últimos encuentros", para encontrar el libreto adecuado que lo lleve a "responder en un equipo grande que está de centenario".

Los ladridos de su perro Tommy no lo desconcentran, porque tiene claro que "con él somos cinco en esta familia". por eso aprovecha las noches para bocetear los módulos tácticos y apuntar las estrategias que piensa implementar desde 28 de julio.

Tiene su columna vertebral
En sus planes está aprovechar al máximo la experiencia de la columna vertebral que tiene con el portero Leandro Castellanos, el central Diego Hérner, los recuperadores Amilcar Henríquez y John Viáfara, la dupla de volantes Giovanni Hernández-Cléider Alzate y el goleador Cano.

Los momentos de inspiración, al lado de su familia, de la cual también hacen parte ocho hermanos, han sido repetidos a partir de abril cuando fue encargado del equipo. Y eso que no lo había imaginado. "Mi plan era llegar en dos años a un club profesional".

Por ello está tan claro en lo que desea en la Liga Postobón-II recordando a cada instante la responsabilidad que asumió al decirle sí al reto de orientar un club con cinco estrellas y a 150 días de cumplir sus primeros 100 años de existencia.

"Nunca pensé en que me dejaran al frente del Medellín; recuerdo que le dije a mi señora que no me asustaba el reto y que quería asumir el compromiso con responsabilidad, más cuando tengo 20 años de experiencia y 22 títulos en la rama aficionada".

Con ello Óscar Pérez recuerda que ha sido un triunfador, lo que le hace pensar que manejar al DIM no le quedará grande, porque "soy un hombre de retos".

Ese carisma y su historial fue el que convenció a los nuevos dirigentes a inclinarse por él con la ilusión de que le cambie el panorama al conjunto escarlata.

Lamenta que por las próximas concentraciones no podrá acompañar a sus hijos en las tareas y pocas veces podrá hacerles los huevos revueltos con jamón ni los frijoles rancheros que tanto les agrada.

Sin embargo, Óscar es un convencido de que con "ese montón de cariño que recibe en la casa, la energía positiva que me mandan muchos hinchas, entre ellas una señora de edad que me echó la bendición para que me fuera bien desde el comienzo" y la fe en su trabajo lo harán un técnico inolvidable en club escarlata de Antioquia.

La vida le cambió "para bien" a este licenciado de Educación Física de la Universidad de Antioquia a partir de abril, ya que sus rutinas y metas son otras. Por eso quiere retribuirle a la institución la confianza, con buen fútbol y resultados para que se aleje el fantasma del descenso y el escudo del equipo aparezca para el 2014 con la sexta estrella.

Con ese fin esta semana se la dedicó a la elaboración del proyecto deportivo que piensa implementar a partir de mañana con el inicio de la pretemporada.

Del plan hace parte una semana de evaluaciones en la ciudad y la segunda parte de acondicionamiento en la altura del Oriente antioqueño, donde deben llegar los cuatro refuerzos que solicitó para que su programa no sufra alteraciones y pueda responder por el compromiso que asumió hace dos meses.

A Óscar Pérez nadie le prohibe soñar, pero es consciente de que la única forma de graduarse como técnico profesional en Colombia es haciendo una gran campaña y consiguiendo el título con Independiente Medellín, que en su nuevo Adn pretende jugar bien, agradar y ganar.