HISTÓRICO
Ataque cruel y devastador
  • Fernando Vergara, AP-Tierradentro, MontelíbanoLas balas dejaron así la casa de un campesino de Tierradentro. Sin contar con la estación de Policía, que quedó destruida, ocho viviendas resultaron afectadas por la incursión armada de las Farc.
    Fernando Vergara, AP-Tierradentro, Montelíbano
    Las balas dejaron así la casa de un campesino de Tierradentro. Sin contar con la estación de Policía, que quedó destruida, ocho viviendas resultaron afectadas por la incursión armada de las Farc.
  • Albeiro Lopera, Reuters-MonteríaFamiliares de varios de los 17 patrulleros muertos fueron hasta el comando de la Policía, en Montería, para esperar la entrega de los cadáveres.
    Albeiro Lopera, Reuters-Montería
    Familiares de varios de los 17 patrulleros muertos fueron hasta el comando de la Policía, en Montería, para esperar la entrega de los cadáveres.
  • El presidente Álvaro Uribe visitó la zona junto al director de la Policía, general Jorge Castro, y el comandante de las F.M., general Freddy Padilla.
    El presidente Álvaro Uribe visitó la zona junto al director de la Policía, general Jorge Castro, y el comandante de las F.M., general Freddy Padilla.

  • Dijo que hubiera dado la vida por la de sus hombres.
  • Las Farc también atacaron dos carros en que civiles intentaron huir.
  • Teniente Fredy López relató cómo vivió la incursión guerrillera.
Colprensa, Montelíbano
A las seis de la tarde, ocho horas y media antes de que los guerrilleros de las Farc hicieran el primer disparo, los policías de Tierradentro, corregimiento de Montelíbano (Córdoba), sabían que los subversivos estaban cerca.

"Intuíamos que la toma era inminente. Nos atrincheramos, dimos aviso a nuestros superiores. Estábamos esperándolos", contó ayer desde su cama en el hospital San Jerónimo, de Montería, donde se recupera de un disparo en el pie, el teniente Fredy Armando López Vargas, comandante del puesto de Policía del corregimiento.

Los habitantes de Tierradentro también tuvieron noticias de las intenciones de las Farc y esa noche "se retiraron de forma preventiva de sus casas", agregó el oficial, uno de los sobrevivientes de la arremetida guerrillera del miércoles pasado.

Los rumores empezaron a oírse desde la semana pasada, cuando varios campesinos alertaron de la extraña presencia de gente que antes no se había aparecido por el lugar.

En la carretera destapada que de Puerto López conduce a Tierradentro, la principal vía de acceso al municipio, varios "obreros" empezaron a adelantar trabajos para mejorar la vía.

Dijeron que trabajaban para Obras Públicas.

Al parecer, serían de la guerrilla y habrían sido quienes instalaron las minas en la principal vía al corregimiento.

Llegó la hora
López y sus cerca de 70 hombres se prepararon. Cuando pidieron refuerzos advirtieron que la carretera, al parecer, estaba minada.

Las primeras explosiones y disparos se oyeron hacia las 2:30 de la madrugada.

"Nos atacaron desde varios puntos, con cilindros de gas, rockets, granadas de 40 milímetros y ametralladoras. El ataque fue más hostil en el norte de la jurisdicción y los hombres de ahí salieron más afectados", relató a Caracol radio.

Pasadas poco más de dos horas, la superioridad numérica de las Farc comenzó a hacer mella en las filas de la Policía.

"Eran como unos 500 guerrilleros (...) respondimos con fuego hasta donde pudimos, pero no pensamos que el ataque fuera tan cruel, tan devastador..."

Los ilegales violentaron varias viviendas y las utilizaron como trinchera para atacar a los uniformados.

El apoyo aéreo llegó cuando iban siendo las 5:30 de la mañana y, al filo de las seis, los subversivos comenzaron a replegarse por la serranía de San Jerónimo, en dirección al nudo de Paramillo.

Antes de escapar, los guerrilleros incineraron un bus de servicio público en el que algunos de los habitantes trataron de huir del caserío.

Y también atacaron una camioneta en la que viajaban más de 10 personas. Tres de ellas resultaron heridas, pero alcanzaron a llegar hasta el hospital local de Puerto Libertador, el municipio más cercano.

Hasta la madrugada del miércoles, cuando la Policía perdió a 17 de sus hombres, el teniente López se sentía un buen líder.

"Hubiera sido más si hubiera podido sacar a todos con vida (...) Cada vez que sentía que uno de ellos caía, parte de mi se iba con ellos... hubiera dado mi vida para que esos muchachos no hubieran muerto".

Responsables
Según el Ejército, detrás del ataque a Tierradentro están Jhover Man Sánchez Arroyave (a. el Manteco), jefe del frente 58, y Alfredo Alarcón Machado (a. Román Ruiz), jefe del frente 18.

Del primero, las autoridades saben que hace presencia en límites de Antioquia con Chocó y con Córdoba, en especial en las zonas de Batata, Saiza y río Verde.

Fue condenado, en ausencia, a 40 años de prisión por la muerte de 119 personas, el 2 de mayo de 2002, en Bojayá (Chocó), durante un combate entre las Farc y el bloque Élmer Cárdenas.

A Alarcón Machado, la Fiscalía lo sindica de dirigir y participar en más de 11 incursiones armadas, entre 2001 y 2002, durante la disputa con las Auc por la región, y en las que mató a civiles, quemó fincas, robó ganado, asaltó locales y provocó desplazamientos.

La más reciente incursión se remonta al 10 de diciembre de 2002, en el cerro La Juana, donde se produjo quizás el más fuerte enfrentamiento con las Auc y en el que murieron, por lo menos, 30 personas.

Dos muertos en Fusagasugá
Tres muertos y cuatro heridos era el saldo preliminar que se conocía anoche de la explosión de un carro-bomba, en Fusagasugá (Cundinamarca).

El comandante de la V División del Ejército, general Gustavo Matamoros, aseguró que cuatro de las personas afectadas con la explosión iban en el vehículo que llevaba el artefacto explosivo.

El oficial señaló que, según testigos, habrían visto a los pasajeros del vehículo minutos antes en una cafetería.

El vehículo era un campero Willys, de placas GRC-524, que estalló en la entrada del barrio San Antonio, vía que de Fusagasugá conduce al municipio de Aguaditas, en Cundinamarca.