HISTÓRICO
"Aunque el mundo no se acabe, estoy preparado"
  • Estos son los implementos de supervivencia de Andrés Pérez para un eventual "caos colectivo". FOTO CORTESÍA ANDRÉS PÉREZ
    Estos son los implementos de supervivencia de Andrés Pérez para un eventual "caos colectivo". FOTO CORTESÍA ANDRÉS PÉREZ
Por JUAN DIEGO CARTAGENA ORTEGA | Publicado el 20 de diciembre de 2012

Aunque muchos científicos e investigadores aseguraron que el fin del mundo no será este 21 de diciembre, Andrés Pérez, un ingeniero de sistemas, se preparó para una eventual destrucción que pueda colapsar a la población.

Andrés vive en un apartamento en Envigado, en el sector de La Abadía, y es allí donde mantiene en un lugar seguro los implementos básicos para afrontar el apocalipsis durante por lo menos ocho días.
 
"Yo soy muy prevenido y no es que crea en lo que dicen sobre los Mayas, sino que esa presión colectiva que se generó sobre un posible fin del mundo hizo que tomara la decisión de tener implementos básicos de supervivencia", afirmó.
 
Para Andrés, lo más seguro es que el mundo no se acabe este viernes. Pero, según él, es probable que el miedo que genera en la gente este tema haga que colapsen los bancos, los supermercados no tengan suministros y las estaciones de servicio de gasolina tampoco funcionen.
 
"Si todo explota y nos morimos pues no hay nada que hacer, pero si hay una descompensación y en los bancos no hay plata es mejor tener algo de efectivo", aseguró Pérez.
 
Quedarse sin suministros es una de las cosas que más teme este ingeniero, que ya vivió una experiencia similar a causa de un huracán en Estados Unidos. Según cuenta, la gente entra en pánico al estar en esa situación y el hecho de ver a los demás comprando suministros hace que todos quieran hacer lo mismo.
 
Por eso Andrés y su esposa, Alejandra López, decidieron comprar enlatados como atún, verduras y fríjoles, y además de pilas y velas, llenaron los carros de gasolina porque "seguramente pocas bombas funcionarán".
 
Y aunque no cree en las profecías Mayas, dice que es posible que el mundo tenga algún tipo de cambio que podría alterar el sentido de las cosas positiva o negativamente.
 
"El empuje social sobre este tema ha sido mucho más fuerte que del año 2000 -cuando muchos también manifestaron que sería el apocalipsis- y por eso tal vez se percibe más el miedo", indicó.
 
Lo único seguro para Andrés es que por ahora el mundo no se va a acabar, "eso será en millones de años", sin embargo, lo que sí es innegable, y aplica perfectamente para este ingeniero, es que hombre prevenido vale por dos.