HISTÓRICO
Autoridades investigan la muerte de un policía antioqueño asesinado en Bogotá
Colprensa | Publicado el 07 de febrero de 2013

Cuando la Policía apenas se reponía de la muerte del patrullero Jairo Díaz, quien permaneció nueve días desaparecido y cuyo cadáver fue encontrado hace apenas 48 horas, sin que aún se conozcan las causas exactas de su deceso, un nuevo escándalo sacude a la Institución.
 
Se trata de la muerte del auxiliar de Policía Jorge Esteban Flórez Carvajal, natural del municipio de Angelópolis y quien justo este jueves cumpliría 19 años de edad.
 
Flórez murió en la tarde del pasado miércoles en extrañas circunstancias producto de un disparo de fusil que le propinó, de manera accidental, uno de sus compañeros.
 
Las autoridades investigan si fue un accidente o una acción premeditada.

Las primeras informaciones oficiales dan cuenta de que el auxiliar recibió el impacto en el pecho hacia las seis de la tarde de este miércoles, en hechos ocurridos dentro de la Estación de Policía de la localidad de Rafael Uribe Uribe, al surororiente de Bogotá.
 
El uniformado alcanzó a ser llevado con una grave herida al Policlínico del Olaya, donde murió una hora después.
 
Según explicó el subcomandante de la Policía Metropolitana de la capital del país, coronel Camilo Cabana, otros dos uniformados que se encontraban con la víctima al momento de registrarse los hechos tendrán que dar sus explicaciones ante la Fiscalía General, que asumió la investigación.
 
Su vida en Angelopolis
La tristeza se apoderó del barrio Horizontes, de Angelópolis, donde nació y creció el uniformado.
 
Jorge Flórez, su padre, no pudo ocultar su llanto al explicar que la víspera, en la noche, recibió una llamada de la Policía.
 
“Ayer (miércoles) como a las nueve de la noche nos informaron que nuestro hijo había sufrido un accidente cuando a uno de sus compañeros, quien estaba limpiando el fusil, se le disparó el arma accidentalmente”, contó entre sollozos.
 
Hincha del Atlético Nacional y amante de la música, el uniformado llevaba diez meses en la Policía, de los cuales duró tres en El Espinal (Tolima) y el resto en Bogotá.
 
“Hoy (jueves) le íbamos a celebrar sus 19 años, pero mire…”, dijo compungido el padre al recordar que la familia, aunque deja el caso en manos de las autoridades.