HISTÓRICO
Bancolombia sigue de compras
  • Bancolombia sigue de compras | ILUSTRACIÓN MORPHART
    Bancolombia sigue de compras | ILUSTRACIÓN MORPHART
EL COLOMBIANO | Publicado el 23 de febrero de 2013

En desarrollo de su estrategia de expansión e internacionalización, Bancolombia aseguró la compra del 100 por ciento de las acciones ordinarias y el 90,1 por ciento de las acciones preferenciales del Banco HSBC de Panamá.

Como se sabe, esta transacción tiene un valor aproximado de 2.100 millones de dólares y constituye la operación más grande realizada por un banco colombiano fuera del país.

Con esta compra, Bancolombia consolida la presencia que desde hace 40 años tiene en la República de Panamá y se convierte en el líder entre las entidades financieras del país con activos en el exterior.

No hay que olvidar que a finales de 2012 adquirió el 40 por ciento del Banco AgroMercantil (BAM) de Guatemala y que en 2007 se hizo con el Banco Agrícola de El Salvador, siendo esa la primera incursión de la banca nacional en Centroamérica.

El HSBC Panamá es el segundo banco más grande de la nación centroamericana en términos de participación de mercado en depósitos y colocaciones locales. Sus activos totales tienen un valor estimado de 7,6 miles de millones de dólares, cuenta con 420.000 clientes y 57 sucursales. Además de la operación bancaria, tiene otras líneas de negocio.

Desde 2011, el HSBC definió su interés en concentrar su intervención en Latinoamérica en los que considera son los tres principales mercados de la región: Argentina, Brasil y México. Esto ha dado lugar a la venta de activos que posee en diferentes países latinoamericanos.

Algunas entidades financieras colombianas, como el Banco Davivienda y el Banco GNB Sudameris, han adquirido parte de dichos activos. Esto ha ampliado la participación de la banca nacional en la región, aunque ésta se concentra, en buena parte, en Centroamérica.

Panamá constituye un mercado financiero atractivo gracias a que cuenta con un marco jurídico amigable a la creación de bancos y entidades financieras (lo cual facilita la competencia); a la estabilidad jurídica que se tiene y que favorece la inversión extranjera; y a la relación estrecha que hay entre el regulador del sistema y las entidades reguladas, la cual facilita la marcha de los negocios bancarios.

El sector financiero panameño tiene unas características muy particulares que lo diferencian de otros sistemas centroamericanos. Entre ellas están, la ausencia de un banco central, el uso del dólar como la moneda oficial, bajas barreras de entrada al sistema y leyes que protegen las cuentas cifradas y el secreto bancario.

Según el Foro Económico Mundial, y gracias al buen manejo que se le ha dado a su economía, Panamá ocupa, en materia de competitividad mundial, el puesto 40. Entre las naciones latinoamericanas es la segunda luego de Chile, que se ubica en el puesto 33.

En materia de desarrollo del mercado financiero, esta nación ocupa el primer puesto entre las latinoamericanas y en cuanto al grado de sofisticación de los negocios, se ubica en el puesto 50, no muy lejos de otros países, como Chile y Brasil. Todo esto hace de Panamá la economía más competitiva de Centroamérica.

No le sobran razones a las directivas de Bancolombia que ven al mercado financiero panameño como "creciente, sólido y rentable".

Sin duda, la expansión internacional de Bancolombia es un gran logro, pero no debe olvidarse que el sistema financiero colombiano todavía tiene mucho espacio para ampliarse, mejorar y profundizar en beneficio de sus clientes y accionistas.