HISTÓRICO
Bogotá: entre cero basuras y caos sanitario
Por SERGIO A. NARANJO M. | Publicado el 17 de diciembre de 2012
La aplicación del nuevo modelo para la prestación del servicio de aseo que impondrá desde hoy el alcalde Gustavo Petro, en Bogotá, tiene en expectativa a la ciudadanía porque aunque es transitorio, si no funciona podría llevar la ciudad a un caos sanitario.

En la Capital se producen a diario 6.000 toneladas de basura y de ahí la preocupación si el sistema de recolección falla. "Si se pone de acuerdo con los operadores actuales, no vamos a tener ningún traumatismo, sino, sí lo tendremos", dijo el presidente del Concejo de Bogotá, Darío Fernando Cepeda.

"Le pedimos a la Superintendencia de Servicios Públicos que en caso de que la ciudad quede inmersa en problema sanitario de recolección de basuras, pida la intervención del Gobierno Nacional", agregó.

El problema con el sistema de basuras que vive Bogotá, se origina en que, a diferencia de Medellín y otras ciudades del país, el modelo es de carácter privado. Es decir, mediante concesión los privados prestan el servicio de aseo, que incluye desde la recolección de basuras hasta la tala de árboles.

Hasta ayer había cuatro operadores (Lime, Atesa, Aseo Capital y Ciudad Limpia), que tenían a la ciudad dividida en seis zonas, pero la Alcaldía decidió cambiar el modelo, por dos razones: una sentencia de la Corte Constitucional sobre los recicladores y la llegada de Petro al Palacio Liévano.

La Corte le ordenó al Distrito en 2011 que incluyera "en condiciones de igualdad material a la población recicladora" y eso obliga, según el alcalde, a pagarles a los recicladores la tonelada al mismo precio que se les paga a los operadores.

Y el plan de desarrollo Bogotá Humana contempla reducir la cantidad de desechos que produce la ciudad. Y, según Petro, para eso había que cambiar el modelo.

Como varios de los contratos con los privados se vencían anoche, se eligió el día de hoy como fecha cero para implementar el nuevo modelo, que se mantendrá por un año, hasta que se haga una nueva licitación que incluya las metas del gobierno local.

¿Improvisación?
Pese a los argumentos, a Petro le llovieron las críticas, pero la ley lo autoriza a aplicar el sistema que él considere y en eso está blindado. El problema para él podría surgir en la implementación, pues le dio competencia a la empresa Aguas de Bogotá para que preste el servicio de aseo y a través de ella licitó 80.000 millones de pesos para la compra de camiones, que el pasado viernes se entregó a las empresas Daewoo y Navitrans y que tardarán meses en llegar.

Esa maniobra, para distintos expertos, es preocupante pues "el Acueducto está invirtiendo unos dineros en vehículos para recoger desechos, a sabiendas de que en siete u ocho meses se abrirá la licitación y no sabemos si la empresa pueda operarlos. Ahí habrá un detrimento económico".