HISTÓRICO
Bond, el espía más solitario del mundo
  • Bond, el espía más solitario del mundo | FOTOS CORTESÍA
    Bond, el espía más solitario del mundo | FOTOS CORTESÍA
Por LAURA VICTORIA BOTERO | Publicado el 01 de noviembre de 2012

Tres aspectos se repiten en las reseñas que de Skyfall ha realizado la prensa europea: el planteamiento de Javier Bardem como villano, la soledad que inunda a Bond y la renovada presencia británica en la producción dirigida por el estadounidense Sam Mendes.

Por primera vez desde que Daniel Craig encarna al superespía, es el villano el que ocupa más protagonismo en la prensa. El Mundo de España destaca que "Bardem ofrece una interpretación sencillamente memorable; un trabajo que le emparenta directamente con los mejores villanos que durante el último medio siglo han dado la réplica al agente. Justo al lado del más grande de todos: Scaramanga (Christopher Lee ) y sus tres pezones".

Predecible reflexión venida de la prensa ibérica respecto a su estrella favorita en Hollywood. Pero que el británico The Guardian afirme que Bardem es quien provee "los momentos que elevan a Skyfall del lugar de la eficiencia al de la inspiración" es diferente.

Afirman en este tabloide inglés que el personaje de Raoul Silva , a cargo de Bardem, rompe los estereotipos del villano en la saga y que la representación de hombre malvado contrasta con un espíritu abandonado que, también está acompañando a James Bond . Dice el crítico David Ribet que esta vez encontramos a un agente secreto "menos sofisticado pero mucho más humano y vulnerable que sus predecesores".

Y es que la cinta arranca con la pérdida masiva de agentes secretos. La imagen de Judy Dench sola ante una fila de ataúdes cubiertos con banderas refleja el hecho de que M se está quedando sin aliados y que pesa sobre los hombros del 007 la responsabilidad de recuperar la credibilidad para la agencia de su Majestad.

La relación con el concepto inglés, que se dibujó incluso en la ceremonia inaugural de los Juegos Olímpicos, es, a juicio de The Guardian otro elemento que le agrega valor al episodio 23 de esta saga.

"El hecho de haber sido estrenada en el Royal Albert Hall y no en otra sala de cine, reafirma que James Bond es más británico que nunca. No solo por el uso de locaciones en el Reino Unido, sino por su relación con las tradiciones nacionales.