HISTÓRICO
Brindis de Tres cordilleras
Manuela Bernal | Publicado el 11 de septiembre de 2008
Un producto "diferente y especial" es Tres Cordilleras, la cerveza que está en el mercado hace unos meses. Lo dicen después de un largo sorbo quienes la han probado.

La cerveza es la pasión de Juan David Vélez, conocido como Juanchi, desde que llegó a E.U. hace 12 años.

Todo comenzó al probar una extraña cerveza que lo animó a comprar su primer libro llamado The good beer book, para conocer más sobre este espumoso mundo.

Más adelante, en Washington, conoció una fábrica de cerveza artesanal. Miró a Marcela, su esposa, y le dijo que algún día montaría una fábrica como esa. Ella se rió y le contestó un poco escéptica: "este es el negocio número 25 que me has dicho que quieres montar".

Cuando terminó su maestría, buscó trabajo en la cervecería Sweet Water Brew, donde le dijeron que no le podían dar trabajo, pero él insistió tanto que lo recibieron por seis meses sin pago alguno.

Al cabo de este tiempo le habían tomado tanto cariño que lo contrataron y se quedó por seis años.

En noviembre de 2007 cuando regresaron a Colombia, Juanchi buscó a su amigo Andrés Bernal y lo convenció de montar Tres Cordilleras.

Tuvieron que tocar las puertas de muchos familiares, amigos y empresarios, hasta que por fin lograron conseguir 44 inversionistas que se enamoraron del proyecto.

"Tres Cordilleras es artesanal, y no quiere decir que se haga en una paila y se revuelve con cuchara, como muchos creen", dice. Artesanal se refiere a una empresa que no produce más de 15 mil barriles al año, que es más especializada y más pequeña.

"Esta es una cerveza suave y uno se puede tomar varias y no se siente hastiado. Es un sabor diferente a las demás", cuenta Esteban Aristizábal.

Y es que no importa la hora o la ocasión, siempre es un buen momento para recorrer las Tres Cordilleras.