HISTÓRICO
¿BUQUES A LA DERIVA?
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    ¿BUQUES A LA DERIVA? |
Por ANA MERCEDES GÓMEZ MARTÍNEZ | Publicado el 14 de septiembre de 2013

La que termina ha sido una semana rara, enrarecida y llena de contrastes.

Se posesionaron los nuevos ministros. Cada uno tiene su historia, como todo ser humano. Lo único que les pido ahora es que sean coherentes y trabajen por el bien de todos los colombianos y no por favorecer a unos, en detrimento de otros.

Para ser más clara: que no sean jefes de campaña ni especie de detergentes para mejorar la imagen de algunos, de cara a las elecciones de 2014.

¿Aceptarían por patriotismo, sabiendo que su período termina el siete de agosto de 2014? ¿O aceptarían porque están seguros de que Juan Manuel Santos será reelegido para un segundo mandato? Y si es así, ¿quién o qué les dio la seguridad al respecto?

El CTI condujo a la cárcel al doctor Óscar Arboleda Palacio. ¡Qué tristeza verlo en televisión con las manos atrás, esposado, como el peor delincuente… ¿Dónde queda la presunción de inocencia consagrada en la Constitución? Quítele las plumas a una gallina y vuélvaselas a poner. ¿Es posible? Confiemos en la probidad de la Justicia, porque la confianza es lo último que se pierde.

Me ha vuelto a la memoria la imagen de un motociclista en llamas, víctima del carro bomba que explotó en la Plaza de Toros La Macarena de esta ciudad, en la época del tristemente llamado Cartel de Medellín. Pues allí un camarógrafo se encargó de hacer las tomas para el noticiero en el que trabajaba. En ese momento pensé y escribí que dicho camarógrafo lo que debería haber hecho era soltar la cámara e intentar apagar las llamas que acabaron por segar la vida del motociclista. Que ahí primaba el deber de salvar una vida sobre la función periodística.

¿Por qué recordé esta escena dolorosa? Porque en los disturbios del 29 de agosto un policía del ESMAD en Bogotá se tiró sobre una terrorista envuelta en llamas. La indecisión de la terrorista sobre a quién dirigir el explosivo hizo que le detonara en sus manos. Pues el policía logró apagar las llamas y con otros compañeros la montó en una ambulancia y fue llevada a una clínica. Esos actos heroicos de la Fuerza Pública prácticamente no tienen registro en los medios. En cambio…

En cambio, muchos medios repitieron una y otra vez, (y siguen repitiendo), que el ESMAD se excedió, que hirió levemente a algunos reporteros. ¿Acaso los miembros del ESMAD no tienen derecho a defenderse de los desmanes del terrorismo cuyo objetivo es matarlos? Quienes usaron explosivos no eran ni son mansas palomas.

¿Creerán algunos que el dolor por la sangre derramada sólo se debe manifestar cuando las víctimas son personas camufladas o periodistas que se exponen en medio de los desmanes de agitadores profesionales?

¿Dónde están las fotos de la esposa de un agente policial que murió en los disturbios? Y no estoy diciendo que le metan la grabadora en la boca y disparen las cámaras para resaltar su dolor por el asesinato de su esposo. No. Eso sería morbo, más del morbo del que muchos estamos hastiados. Lo que pasa es que esta esposa dio a luz a una bebita que nació sin padre porque éste fue asesinado.

¿Alguien contó lo que les pasó a los agentes que en moto llegaron a Engativá, al pie del aeropuerto Eldorado, para auxiliar al compañero que estaba bajo los escombros del CAI que apoyaba al sector? Pues dicen los vecinos, en medio del miedo, que las cuatro entradas al parque en donde estaba el CAI habían sido cerradas con varias hileras de alambres de púa. Esto hizo que los policías cayeran heridos mientras sus motos encendidas, como locas, giraban haciendo más macabra la escena.

¿Qué medios han analizado con seriedad y dolor de patria, la situación de la carretera, vuelta carreteable, que conduce a Tibú, Norte de Santander? ¿Y qué medios han publicado lo que dicen en voz baja, muertos del terror, los habitantes de este golpeado municipio? Pues los ciudadanos saben por dónde van y vienen los guerrilleros a y desde Venezuela. No olvidemos que Tibú es zona estratégica por su ubicación y riqueza minera, como también lo es Arauca. En ambas zonas, miembros de la Fuerza Pública han muerto tratando de defender el país.

Para terminar, pido a los que saben que me expliquen la declaración, diez meses después del Fallo de la CIJ en La Haya, del presidente Santos y de su Canciller. No les entendí. Y todo ciudadano tiene el derecho a que le hablen claro. Lo que sí parece es que tal declaración fue emitida para que los colombianos, que somos tan olvidadizos, olvidemos la baja imagen de quienes conducen este buque que, como tantos otros, parece a la deriva.