HISTÓRICO
CESE EL FUEGO DE LAS FARC
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Por YOHIR AKERMAN | Publicado el 19 de noviembre de 2012

No se puede negar que el anunció de la guerrilla de las Farc de hacer un cese de hostilidades unilateral por dos meses es un buen comienzo de la negociación.

Una buena noticia.

Puede que no lo suficiente, pero demuestra una buena voluntad y disposición del vocero de las Farc, alias Iván Márque z, para llegar a buen puerto con este proceso.

Sobre todo, porque hace tan solo una semana las Farc propusieron realizar una tregua navideña bilateral, a lo que el presidente Juan Manuel Santos , acertadamente, respondió que no haría concesiones militares y que por lo tanto a Cuba se llegaba a negociar sin tregua.

A esto, la guerrilla respondió con fuertes ataques, el fin de semana, en varias regiones del país, principalmente en Cauca y Chocó, lo que hacía prever que el diálogo iba a empezar con el pie equivocado.

Es claro que los ceses del fuego bilaterales en el pasado han significado ventajas para la guerrilla y ese es un error que no se puede repetir. Las Farc han logrado multiplicar sus frentes, aumentar sus tropas y mejorar su armamento durante estos ceses bilaterales, especialmente por los dineros del narcotráfico y porque las Fuerzas Armadas no las pueden atacar mientras hacen esto.

Un error.

Por eso la decisión unilateral de las Farc tomó por sorpresa a los negociadores, a la opinión y al país en general, ya que después de la negativa del Gobierno, esto no era de esperarse.

Ahora bien, la importancia de la noticia fue eclipsada por la decisión de la Corte de La Haya sobre la disputa entre Colombia y Nicaragua. Es claro que hoy Colombia tiene un mapa diferente, pero no sólo por las consecuencias del fallo de La Haya, sino porque el territorio se amplía y mejora sin el hostigamiento y los ataques de la guerrilla a poblaciones indefensas.

Ese es el país que hay que buscar tener de manera definitiva y para eso, el diálogo con esa guerrilla es la única solución. Hay que recibir con positivismo el anuncio de las Farc, así sea por dos meses.

No hay que ser demasiado optimistas, pero no se pueden desconocer los efectos de ese cese el fuego y lo que eso debe significar para mejorar el ritmo de las conversaciones con unos negociadores que en el primer encuentro parecían escuchar únicamente su voz.

Hacen bien los guerrilleros al hacer esto, y hace bien el Gobierno al no otorgarles un cese de las acciones militares. Ya que, aunque buen comienzo, a la guerrilla le falta aún mucho por demostrar para generar confianza, pero este es el momento de seguir demostrando su voluntad de diálogo.

Una negociación es un tira y afloje para llegar a puntos en común sobre un escenario futuro. Los negociadores de las Farc no pueden olvidar para qué están en esa mesa y dejar de intentar cosas imposibles como cambiar las políticas de Estado sobre aspectos estratégicos del país.

Si quieren reformar a Colombia, que lo hagan desde la democracia, con todas las limitaciones que esto tiene, pero convenciendo con las palabras y no imponiendo por medio de las armas.