HISTÓRICO
Chocó, a 15 km por hora
  • Chocó, a 15 km por hora | Archivo | EL COLOMBIANO
    Chocó, a 15 km por hora | Archivo | EL COLOMBIANO
Johel Moreno Sánchez | Publicado el 08 de septiembre de 2011

El estado de transitabilidad que presentan algunas vías del país no corresponde a la clasificación con la que se identifican en los mapas del país.

Calificar, por ejemplo, la vía a Quibdó como una carretera es una ofensa a la ingeniería, por decir lo menos, y un engaño para los incautos; una vergüenza para el país que sólo merece el calificativo de trocha. Basta recorrerla o escuchar las versiones de quienes deben encarar con frecuencia la terrible odisea del viaje u observar por internet los videos grabados por alguno de los usuarios que cubren el trayecto a Medellín.

Chocó es un departamento que ocupa el último lugar en materia de infraestructura vial pavimentada; y su capital, Quibdó, separada de la capital de nuestro departamento por tan sólo 225 kilómetros, aún continúa lejana.

Cubrir ese camino demanda entre 10 y 15 horas de viaje.

Quibdó es la única capital a la que no se puede llegar por vía pavimentada y no es gratuito el último registro de tránsito de 2007, de apenas 300 vehículos diarios y que poco ha debido crecer porque corresponde a un destino incierto e inseguro.

A poco más de dos años del accidente que cobró la vida de 43 personas, oportunidad que el Gobierno aprovechó y prometió, tras la adjudicación de un contrato por valor de $122.752 millones, pavimentar los 97 kilómetros de vía entre La Mansa y Quibdó antes del 2015, promesa que no parece se vaya a cumplir, al considerar que transcurrido el 50% del plazo, apenas se han pavimentado cerca de 10 Kilómetros desde Quibdó a Tutunendo y los recursos disponibles sólo alcanzarán para pavimentar otros 32 kilómetros.

Es la historia calcada de otras tantas carreteras del país que se repite y la vía al Chocó será otra más de la lista interminable, cuyo avance está bien lejos de ejecutarse a la velocidad que exige el progreso y el desarrollo.

Chocó merece mejor atención y no puede continuar siendo la tierra del olvido, desestimando sus riquezas hídricas y sus recursos naturales; un territorio en donde están dadas todas las condiciones esenciales para mejorar la calidad de vida de su población. Chocó no puede continuar dependiendo exclusivamente de su frágil economía: de la minería que muy poco le aporta al crecimiento económico y al bienestar social y de la explotación forestal, materia prima a la que no se le agrega ningún valor y cuya explotación representa una amenaza para los ecosistemas.

Este departamento presenta uno de los desarrollos industriales más bajos del país y la precariedad de su red vial ha obligado a utilizar sus ríos como únicos medios de comunicación. Los 350 kilómetros de costas sobre el litoral Pacífico son un potencial que daría para construir puertos pivotes (hub) o de transferencia modal, puertos de aguas profundas en sitios que están ya bien identificados y que, mediante modernas conexiones viales y férreas con los centros de producción y consumo, serían los proyectos de integración regional que catapultarían las economías de sus vecinos y de Antioquia como su aliado natural.