HISTÓRICO
Colombia abre sus puertas al iPhone
Natalia Estefanía Botero | Publicado el 17 de agosto de 2008
"Lo compro o no lo compro, lo compro o no lo compro...", estas cuentas que podrían equipararse a las que se hacían con el famoso juego de deshojar margaritas, son las que algunos usuarios empiezan a hacer frente al anuncio de los operadores Movistar y Comcel, los cuales traerán a Colombia el iPhone, de Apple, el próximo jueves.

Sin embargo, la duda se extiende a quienes ya compraron la primera generación del dispositivo y que quieren saber si podrán "legalizar" su teléfono, pues muchos de ellos los compraron en el exterior o en la ciudad, y a través de un procedimiento de desbloqueo, lo usan sin la restricción del fabricante que lo ató al operador AT &T, por dos años.

El ingeniero de Sistemas, Jean Paul Galeano, fue uno de los que adquirió el preciado equipo, que además de servir como teléfono, permite reproducir música y video, y acceder a internet.

Desde que conoció el anuncio de la salida del iPhone, desde el pasado 11 de junio, y que se vende ahora en 70 países, empezó a consultar en diversos foros en internet sobre los cambios. Hasta constatar por sus propios medios las grandes bondades no lo comprará

Entre estos cambios se encuentran la posibilidad de utilizar las redes de tercera generación (3G) del operador, lo que permite tener mayor velocidad en la transmisión de datos.

Esto se traduce en cargar las páginas de internet con mayor rapidez y, eventualmente, en gastar menos kilobits por segundo (Kbps), al bajar un archivo.

Como si fuera poco, el iPod 3G se le mete al rancho a una de las estrellas de la telefonía móvil, el Blackberry, que se destaca en la gama de teléfonos inteligentes (el iPhone también lo es), el cual permite recibir correo electrónico en la cuenta y de allí en el teléfono, en segundos, en lo que se conoce técnicamente como push mail.

Así, puede recibir correo de Outlook bajo esta modalidad y como novedad, las citas de la agenda y los contactos.

Todas estos cambios confirman la mejora, aún sin contar el bajón de precio, pues el anuncio de Apple confirmó la teoría de que en tecnología, a veces hay que esperar para recibir lo mejor. De 500 dólares (versión de 16 GB) que valía el objeto del deseo, en su primera versión, pasó a 199 dólares (la versión de 8GB), en la actualidad.

Pero, ¿realmente es así de buena la oferta? Por ahora, Comcel no revela la estrategia de planes y mantiene una página para registrar los datos de quienes están interesados en adquirirlo.

Movistar, por su parte, aún no ha fijado la fecha en que habilitará sus redes para que funcionen en la tecnología 3G, y si bien indica que lo hará en el segundo semestre, ya Comcel le lleva una ventaja en cuanto a la implementación del servicio, que funciona desde comienzos de 2008.

Sin embargo, de acuerdo con lo que ha ocurrido en otros países, podría ser fácil deducir el aumento de la inversión debido a la tarifa del plan de datos, que toca adquirir, para tener los beneficios de correo en el móvil, con lo cual se utilizaría el dispositivo al 100 por ciento.

"Para hacer la inversión, tendría que ver los planes; que los costos fueran muy buenos", agrega Jean Paul.

Amor a primera vista
Cuando ingeniero naval, experto en temas móviles, Carlos Enrique Ortíz Rangel tuvo un iPhone en sus manos, fue amor a primera vista, no solo por los funcional y elegante, sino porque el sistema operativo de su nuevo juguete es estable, como él declara.

En su bolsillo derecho lo carga en tanto que en el izquierdo reposa el gadget al que le declaró fidelidad eterna: una Palm Tungsten T3.

A pesar de ello, con la minuciosidad propia de un cacharrero, ha desmenuzado el iPhone, no solo como una pieza de hardware digna de admirar, por su diseño y la innovación en la pantalla táctil, sino como un intrincado dispositivo en el que guarda más de 100 programas, la mayoría de ellos de terceros. Con uno de ellos, ingenioso y útil, logró pasar guardar sus contactos de una sim card al dispositivo, sin tener que digitarlos manualmente otra vez.

Esta es una de las primeras razones por las que no va a comprar un iPhone 3G, pues no cree que el fabricante y los operadores le garanticen que siga utilizando las utilizando las mismas aplicaciones que descargó que descargó en su equipo.

Algunas de ellas, como Locate Me, lo han sorprendido. En este caso, sin necesidad de acudir al GPS de fábrica del dispositivo, es capaz de rastrear cuántas celdas celulares existen en el área cercana, lo que permite revelar la posición del usuario.

Asegura que no estaría dispuesto a pagar un plan de datos, y cree que una alternativa sería utilizar el Wi Fi (comunicación inalámbrica), que se activa de forma automática, sin necesidad de configuraciones adicionales, y que le daría acceso a internet y a los correos gratuitos.

Otro de los inconvenientes que visualiza es la duración de la batería, pues la tecnología 3G consume mucha energía, por lo que en el caso de un usuario extremo podría ser de un día.

Ortiz Rancel, director de la revista de tecnologías móviles Stylus, presume que la inmadurez de las redes 3G en el país, hará que se tarde la posibilidad de sacarle provecho a la potente tecnología que trae el dispositivo.

A ello se suma un hecho, que es común, no solo para este, sino para otros dispositivos, y es que el usuario termina comprando lo último del mercado, pero "no sabe cómo sacarle provecho", lo que hace que la tecnología termine por volverse, sin duda, realmente costosa.