HISTÓRICO
Compre carro a la medida del bolsillo
POR JOSÉ ALEJANDRO PÉREZ M. | Publicado el 01 de marzo de 2013
El desarrollo del mercado automotor también ha obligado a que las entidades financieras dinamicen su oferta de créditos para facilitar la compra de este bien.

Ya las alternativas no se reducen al simple crédito con una cuota fija y un plazo que no superaba los 36 meses y que era uniforme para todo tipo de vehículo.

Hoy, como en las sastrerías, se puede hablar de modalidades de crédito sobre medida.

Los sistemas
El crédito de consumo, fondos de empleados, la financiación especializada en autos y el leasing, son algunas de las modalidades más usadas.

El crédito de consumo tiene la desventaja de ofrecer tasas más altas, un plazo más reducido y más exigencias al perfil del cliente.

El uso de financiación a través de fondos de empleados es una modalidad importante- señala Blanca Nelly Hernández, gerente regional de Occiauto- y puede ofrecer tasas subsidiadas, pero se limita por el cupo que tenga el fondo para aprobar este tipo de créditos.

El leasing, que ya no cuenta con la ventaja tributaria de deducciones por el pago del canon de ese arrendamiento financiero, es útil cuando el usuario del vehículo no quiere que este incremente el monto de su patrimonio (el carro figura a nombre de la firma de leasing).

"El leasing de vehículo ha penetrado como una nueva cultura de gestión financiera y fiscal, la cual utiliza el consumidor cada vez más para el manejo de sus finanzas personales", dice Luz Adriana Bohórquez, gerente regional de Sufi.

El flujo paga
Explica Blanca Nelly Hernández que lo más importante al momento de evaluar un crédito, es establecer el flujo de caja y la periodicidad de ingresos.

No es lo mismo un plan de pagos de un empleado asalariado, con un ingreso mensual fijo, al que se debe diseñar para una persona que recibe sus ingresos en ciclos muy determinados, como un ganadero, o un agricultor. En el primer caso la modalidad es por cuotas mensuales fijas (variando el porcentaje que va a interés) y no doce, sino catorce cuotas (usando las primas).

Para los segundos es viable diseñar planes de pagos semestrales o trimestrales según su ciclo de cosecha o liquidación de hato.

Aunque existen plazos hasta 84 meses, Blanca Nelly Hernández recomienda no extenderse tanto tiempo en ese crédito, porque por la depreciación al momento de cambiar de carro, su valor será muy bajo y lo que podría ser la cuota inicial de otro modelo, se va diluyendo.

Y como las tasas pueden seguir bajando, en el largo plazo los usuarios podrían encontrar que su crédito lo pueden pagar más rápido porque sería menos el porcentaje de la cuota que se abona a intereses.