HISTÓRICO
Comunidad salva sus bosques
  • Comunidad salva sus bosques | Los habitantes de la región vigilan la selva que les pertenece para evitar daños. FOTO CORTESÍA NICOLÁS ARMS
    Comunidad salva sus bosques | Los habitantes de la región vigilan la selva que les pertenece para evitar daños. FOTO CORTESÍA NICOLÁS ARMS
POR RAMIRO VELÁSQUEZ GÓMEZ | Publicado el 21 de enero de 2013

En tres años, las casi 1.000 familias chocoanas de Cocomasur han evitado la emisión de 100.000 toneladas de carbono a la atmósfera gracias a su decisión de proteger 13.000 hectáreas de bosques que les pertenecen.

En 30 años serán 2,8 millones toneladas evitadas por el primer proyecto REDD colombiano que ha recibido el sello VCS (Verified Carbon Standard), el más exigente del mercado voluntario de carbono, certificado que reconoce que se ha reducido la deforestación en ese ecosistema evitando la emisión de esa cantidad de carbono. Es el primer proyecto mundial en emitir bonos REDD en un territorio con título colectivo.

En contravía de lo que otros deciden, tumbar el bosque, el Consejo Comunitario de Comunidades Negras de la Cuenca del Río Tolo y Zona Costera Sur (Cocomasur) decidió participar en el proyecto Corredor de Conservación Chocó-Darién.

Con eso se asegura la conservación de la selva, la preservación de la flora y de la fauna. Con la obtención del VCS se pueden generar recursos económicos para la comunidad, explicó Mauricio Salazar, director del proyecto.

"Estamos conversando con un rango de compradores que incluyen una empresa de agricultura (café), una petrolera, una minera, un banco y una revista ambiental. Lo interesante es que hemos visto mas interés dentro de Colombia de lo que habíamos imaginado", dijo Brodie Ferguson, antropólogo norteamericano, fundador de Anthrotect, empresa que se unió con la comunidad para desarrollar la iniciativa.

De Cocomasur participan nueve Consejos Comunitarios Locales en Acandí, norte del Chocó. Con los dineros que comiencen a entrar se pagará la inversión y quedarán recursos para que la comunidad invierta de acuerdo con su plan de etnodesarrollo.

El trabajo realizado entre Anthrotect y Cocomasur, apoyado por el Fondo para la Acción Ambiental y la Niñez, ha permitido fortalecer la comunidad, preservar los bosques y cuidar la biodiversidad.

Los habitantes de la región viven de la pesca y de algunos cultivos. "Es una economía campesina marginal, de subsistencia", indicó Salazar.

El proyecto había recibido ya otro reconocimiento.