HISTÓRICO
Con Escobar vuelve la polémica
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Por MARIO A. DUQUE CARDOZO | Publicado el 21 de mayo de 2012

Vuelve Pablo Escobar a la televisión y con él, la polémica. En la pantalla se verán 60 capítulos de una serie titulada Escobar, el patrón del mal, y sin que se vea aún el primer capítulo ya hay posiciones encontradas frente a esta apuesta del Canal Caracol.

Apología al delincuente y al delito, antivalores, exaltación al mafioso y prejuicios sobre Medellín son los temores que aparecen al hablar de seriados y de Pablo Escobar.

"A la televisión como vehículo de educación y cultura, no le aporta nada, pues el tratamiento no es documental, ni responde a una investigación académica rigurosa, el modelo es ficción y la participación de víctimas no dejará de ser mas que algo anecdótico, por el contrario generalmente este tipo de series terminan en la opinión pública deformando el conocimiento de la historia", opina el investigador Gabriel Levy , sobre la futura serie.

Una afirmación que se sustenta en lo mostrado por las apuestas anteriores hechas por los canales privados, desde El Cartel de los Sapos, de paso por El Capo, hasta llegar a Rosario Tijeras, novela que creó polémica en la ciudad.

Y, sin embargo, para los críticos de televisión, contar la historia es casi que un imperativo: "Toda sociedad tiene que verse reflejada y analizada y estudiada en los medios, incluyendo la televisión. No creo que haya temas que puedan ser sistemáticamente vetados", opina el crítico de televisión Germán Yances.

Para el historiador y docente Eduardo Domínguez, "todo depende del enfoque del libretista. Soy partidario de que todo lo que la gente pueda producir o novelar, lo haga, porque eso es una catarsis social".

Y el jefe del pregrado en Comunicación Social de Eafit, Jorge Bonilla , señala que por sí mismas las series no son ni buenas ni malas y ayudan a mirar el pasado.

"El reto es ayudar a tener memoria histórica de lo que nosotros hemos sido. En ese sentido, que sea catalogada como una narconovela pues es que eso es lo que somos, un país en el que todavía el tema del narcotráfico y la ilegalidad juega un papel importante", agrega.

Medellín, en la mira
Escobar es un fantasma sin exorcizar de Medellín, una ciudad oscurecida por su sombra y que, 20 años después de su muerte, sufre el estigma de ser su patria chica.

"No se le puede seguir haciendo publicidad de este tema que le hizo daño a la ciudad y al país. Volver sobre estos hechos siempre generará miradas sobre Medellín y recordará esos elementos que hemos trabajado para superar", argumenta el exalcalde de Medellín Juan Gómez Martínez , a quien además le tocó enfrentarse al capo durante su administración.

Levy señala que, sin duda, el efecto sobre Medellín será negativo: "Definitivamente perjudican la imagen de la ciudad, pues en el público que la consume es inevitable asociar la ciudad con las imágenes de violencia que se muestren. Las narconovelas utilizan el morbo que produce la violencia, en particular la del narcotráfico, para garantizar audiencia".

Una afirmación en la que están de acuerdo no solo quienes lo combatieron, sino incluso están de acuerdo con la transmisión del seriado.

"Todo lo que se hable sobre Medellín sobre esos hechos y ese tiempo hará que se recuerde a la ciudad de esa manera y no como se está trabajando hoy en otro ambiente y otra cultura", afirma Domínguez. Pero, agrega, que "exponer a la gente a hablar de lo que ya pasó es una oportunidad de acabar de limpiar. Es una oportunidad de profundizar sobre el fenómeno y entenderlo mejor".

Al hablar sobre el estigma, Yances señala que el culpable no es el mensajero, sino los hechos. "No debemos esconder los temas, sino saber abordarlos, y sacar de allí algo positivo".

"Sucederá, claro", agrega la también experta en televisión Olga Castaño, en especial porque "los seriados son un elemento de exportación y la historia de Escobar, el patrón del mal, será lo que verán de nosotros afuera".

Eduardo Domínguez destaca, entonces, que maestros y padres de familia, tienen trabajo para que la novela sea aprovechada de una manera creativa y aleccionadora.

"Esto me remite a lo que pasó cuando se emitió a Rosario Tijeras. No conozco la serie y no sé con qué calidad se hizo. Pero tenemos que tener conciencia de que este es un fenómeno que lleva más de tres décadas, hace parte de nuestra vida cotidiana y no podemos dejar de reconocer que muchas de las expresiones y manifestaciones culturales tienen que ver con esto y con lo que nos ha pasado", anota el exalcalde de Medellín y ahora gobernador de Antioquia, Sergio Fajardo.

Villano o héroe
Tras la piel de Pablo Escobar está el actor Andrés Parra , el mismo que le dio vida a Anestesia en el Cartel de los sapos y a Jaime Cruz , en La bruja.

El personaje, dice, es el resultado de una investigación seria, que trata de acercarse lo más posible a esa realidad de Escobar. "Lo que van a ver es la radiografía de esa investigación, de los testimonios, de la carga periodística del personaje".

Porque cómo se vea a Pablo Escobar en la televisión es otro de los temas complejos sobre esta serie. ¿Un villano o un héroe? ¿Apología o sanción al narcotráfico?

"Esta serie va más allá del cliché del malo. Usted le pregunta a alguien joven sobre Pablo Escobar y no sabe quién fue, cuál fue su responsabilidad en la muerte de Luis Carlos Galán , qué pasó con el avión de Avianca o con la bomba del DAS y no sabe. Nos va a mostrar qué fue lo que convirtió a Escobar en el peor criminal y cómo terminó", dice Parra.

Para Óscar Henao, docente y rector del Colegio Benajmín Herrera, la nueva novela tendrá "un efecto fatal que hará que se empiece a señalar a Medellín por este asunto, y que tendrá un impacto negativo en el exterior a donde suelen vender estas producciones". Lamentó, además, "que lo que pesa en las grandes empresas de la televisión sea la registradora, sin medir las consecuencias".

Un riesgo alto que se corre cuando prima el criterio comercial. "La búsqueda de las audiencias lleva a presentar el tema de manera glamorosa y eso es nocivo", opina el crítico Yances. Y ese es uno de los puntos que más dudas genera en los espectadores, tal como lo reconoce Carolina Piñeros, de Red Papaz: "En general, como se ha mostrado este tema de la narcotv, es haciendo apología al delito, tan es así que los espectadores terminan del lado de los malos".

"En cómo se cuenta la historia, cómo se arman los personajes es donde uno podría hacer una crítica de la calidad y de si este tipo de seriados cumplen o no un papel en ayudarnos a pensar un pasado reciente del país", agrega Bonilla.

"Vamos a meternos en el mundo de los expresidentes, de Rodrigo Lara Bonilla, de Luis Carlos Galán ... Escobar permeó la sociedad completa: hay futbolistas, reinas, presentadores de televisión, humoristas, políticos. Es mostrarle al país que no solo mató gente inocente, sino a las figuras que podrían haber cambiado el país y, además, cómo corrompió a la sociedad", agrega Parra.

¿Qué falta? Espectadores formados, podría ser la respuesta. "Hay que formar un televidente crítico, que entienda que tras de todo hay un negocio y que por eso la violencia y el sexo ayudan a subir el rating", agrega Carolina, de Red Papaz.

Y que finalmente la serie, más que explotar los clichés y los estereotipos, sirva como dice Yances, como memoria de la sociedad: "mirarse para no repetir".