HISTÓRICO
Con su salario, maestros hacen sumas y restas
  • Archivo | Según la Asociación de Institutores de Antioquia (Adida), ningún maestro oficial tiene salario profesional. Un licenciado bajo decreto 2277 de 1979, grado séptimo, devenga 1.030.490 pesos y el salario de un licenciado bajo el 1278 ubicado en la 2A es de 1.194.726 pesos (sin incluir el 2.5 de incremento). En ambos estatutos docentes, dicen, se ingresa lejos de la tabla oficial de salarios profesionales.
    Archivo | Según la Asociación de Institutores de Antioquia (Adida), ningún maestro oficial tiene salario profesional. Un licenciado bajo decreto 2277 de 1979, grado séptimo, devenga 1.030.490 pesos y el salario de un licenciado bajo el 1278 ubicado en la 2A es de 1.194.726 pesos (sin incluir el 2.5 de incremento). En ambos estatutos docentes, dicen, se ingresa lejos de la tabla oficial de salarios profesionales.
Ana María Chica Agudelo | Publicado el 14 de agosto de 2010

Mientras Jonathan Córdoba termina el mes estirando los últimos 30 mil pesos que le quedan, Damaris González anda dictando clases particulares porque el sueldo se agotó.

Con el último incremento definido para maestros regidos por el nuevo estatuto de profesionalización docente, el 1278 de 2002, el panorama en 2010 para ambos docentes no es muy alentador: 29.868 pesos más.

El aumento del 2.5 por ciento decretado el pasado 5 de agosto se le suma al 2 por ciento decretado para los empleados públicos en enero.

Con el 4.5 por ciento, como Jonathan y Damaris, los docentes que se ubican en el grado 2A del escalafón, quedan devengando 1.224.009 pesos.

En los días finales de su gestión, la anterior ministra de Educación, Cecilia María Vélez White, recibió una protesta del sindicato de maestros en demanda de una mejor remuneración y regímenes unificados. ¿Qué es lo que sucede? ¿Es que devengan poco?

Sumando los 400 del arriendo, los 300 de servicios, 160 en pasajes, el mercado y los gastos de dos hijos -uno en la U y otro terminando bachillerato- la docente de la Maestro Pedro Nel Gómez, dice, siempre se cuelga en 300 mil pesos mensuales.

De los 309.205 maestros en Colombia, 88.608 están regidos bajo el 1278, y de estos, la mayoría se ubican en aquel grado, según datos entregados por el Ministerio de Educación y la Federación Colombiana de Educadores, Fecode.

Frente al aumento, los maestros y sindicatos alegan que se les incumplió una promesa y el incremento adicional en los últimos días de la ministra, sin contar el 2 de comienzos de año, debió ser del ocho por ciento.

Aunque no hay un acto administrativo que lo sustente, explicó Jairo Arenas Acevedo de Fecode, la pasada Ministra en respuesta a una serie de reclamaciones sobre un mejor salario de ingreso a la carrera docente, se comprometió en 2007, a incrementar a tres años, un 24 por ciento el salario del escalafón.

El compromiso adquirido, que se cumplió en 2008 y 2009, respondía a la necesidad de ingresar con un salario superior al de los docentes regidos por el decreto 2277 de 1979, que a su vez los nivelaría con los profesionales egresados de las áreas sociales.

En Colombia, según el Observatorio Laboral de 2010, el salario de enganche de un profesional de estas áreas egresado en 2009, es 1.140.254 pesos.

Al constrastarlo con el salario de un docente de la 2A (licenciados y profesionales no licenciados), el de enganche es superado en un 7.3 por ciento.

Pese a que, con el incremento del 2.5 por ciento, Jonathan y Damaris ganarán 83.755 pesos más que los recién egresados, para ellos no es suficiente e insisten en el ocho prometido.

"Con el sueldo que tenemos, el tiempo que le dedicamos a la familia es mínimo", cuenta Damaris, quien para cumplir con los proyectos institucionales, revisión de cuadernos, diario de campo, planeación y otras tantas obligaciones, termina "trayéndose todo para la casa", sin contar que el tiempo restante se la pasa en el rebusque de unos pesos más.

"Si sumaras esas horas y las midieras con lo que recibimos es muy poco", considera.

El salario del maestro, según Arenas, debería permitir una dedicación exclusiva a la docencia. "Que no tenga que salir el maestro a manejar taxi por la tarde o vender libros y seguros".

La exigencia desde Fecode, "es que se les cumpla a estos maestros una expectativa y un compromiso generado desde el mismo Gobierno".