HISTÓRICO
Condenan a exguerrillero de las Farc por toma de Puerto Saldaña
Colprensa | Publicado el 07 de marzo de 2013
El Juez segundo especializado profirió sentencia condenatoria en contra de Élver Penagos Tabera por los delitos de homicidio agravado, terrorismo, desplazamiento forzado y hurto calificado y agravado.

De acuerdo con la sentencia, Penagos Tabera participó como integrante del frente 21 de las Farc en la toma al corregimiento de Puerto Saldaña, municipio de Rioblanco, ocurrida el primero y 2 de abril del año 2000 en horas de la madrugada.

Según el fallo, el sentenciado no podrá hacer uso del ejercicio de sus derechos y funciones públicas por un periodo de ocho años y cuatro meses; además, deberá pagar una multa de 421 salarios mínimos legales vigentes para el 2000 con destino a la reparación de las cinco víctimas muertas del atentado guerrillero, como también al Consejo Superior de la Judicatura.
 
Élver Penagos Tabera fue condenado doblemente por el delito de homicidio agravado en 2002. También cursa una condena en su contra de 40 años de prisión y 20 años de inhabilidad para el ejercicio de derechos y funciones públicas. Así mismo, presenta antecedentes penales por porte ilegal de armas.

Los hechos 
Según reza el fallo,  por más de 24 horas la población de este corregimiento y la Fuerza Pública estuvieron sometidas a los ataques de los integrantes de las columnas Héroes de Marquetalia, Joselo Lozada Cepeda y Jacobo Prías Alape del Frente 21 de las Farc.

De acuerdo con los testimonios allegados por la Fiscalía, los subversivos ingresaron al corregimiento gran cantidad de armamento de corto y largo alcance, granadas y cilindros bombas con el propósito de contrarrestar la presencia de las AUC en el sector o castigar a quienes le prestaran ayuda.
 
En la arremetida guerrillera murieron Fernando Cruz Bonilla, José Galicia Cabrera, Misael Leyton Palomino, José Lidimo Bernate y el subintendente de la Policía nacional, Nilson Rocha Caicedo. A esto se suma las heridas ocasionadas a siete personas, entre ellos, tres menores de edad.

Según la providencia, los ataques generaron tal terror y zozobra en los pobladores que los obligaron a desplazarse forzosamente hacia municipios como Rioblanco, Chaparral e Ibagué; siendo también objeto del hurto de algunas de sus propiedades y pertenencias.