HISTÓRICO
Cortuluá ahondó la crisis en Millonarios
  • Cortuluá ahondó la crisis en Millonarios | Colprensa
    Cortuluá ahondó la crisis en Millonarios | Colprensa
Colprensa | Publicado el 08 de abril de 2010

La goleada sufrida el pasado fin de semana por Cortuluá la pagó cara, muy cara, este miércoles Millonarios.

El equipo de Fernando Velasco llegó a Bogotá ardido, dispuesto a jugarse un compromiso destacado en la capital, por ello, se lució y se fue ganancioso a casa 2-0 empeorando más la crisis del cuadro azul, una situación que cada vez toma aumenta sus tintes más dramáticos.
 
Bastaron dos golazos de Jhon Montaño, uno al minuto dos y otro al 13, para prender la mecha del mal ambiente sobre el cuadro local. Los dos remates de media distancia, uno de rebote y otro de tiro libre desde fuera del área que dejó mal parado al arquero Juan Obelar, hicieron que la afición azul explotara.
 
Mientras los vallecaucanos estaban tranquilos manejando el balón, los tiempos del juego y los espacios; Millonarios no sabía qué hacer. No había claridad en la creación, la recuperación era nula y, por encima de todas las cosas, la credibilidad y confianza existente sobre Obelar se fue al piso, hecho que llevó, inclusive, a que el técnico Diego Barragán no lo sacara al campo para el segundo tiempo. 
 
Jhonny Hinestroza, Víctor Bonilla y Jhon Jairo Castillo fueron los motores que movieron al onceno de la visita. Cada uno de ellos hizo lo suyo del mediocampo hacia arriba, en tanto que en defensa Jhon Bonilla estuvo inmenso y en el pórtico Carlos Barahona respondió.
 
Ante la ausencia de hinchas tulueños en El Campín de Bogotá, los pocos aplausos surgidos en la noche se fueron a Luis Delgado, arquero suplente de Millonarios, quien tuvo tres brillantes cierres que evitaron que la victoria tulueña fuera mayor.
 
La imagen de un equipo ordenado, serio, bien parado en el campo, fue la que dejó Cortuluá en Bogotá. Mientras ellos estaban serenos y confiados en su buen juego, en la tribuna los hinchas del local sufrían, sostenían riñas que fueron bien controladas por la policía e, inclusive, amenazaron con ingresar al campo del juego cuando los ocupantes de las graderías de sur bajaron al primer piso prendiendo las alarmas en la fuerza pública. 
 
Con el dos a cero los vallecaucanos se fueron tranquilos a casa. Esta victoria les sirvió para tomar un segundo aire en su afán por salir de zona de descenso, mientras que los gritos ‘que se vayan todos, que no quede ni uno solo’, volvieron a retumbar en El Campín.