HISTÓRICO
“Creí que el sueño del fútbol había acabado”
  • "Creí que el sueño del fútbol había acabado" | Ray espera tener en la final la posibilidad de repetir la faena de Ditaires. FOTO EDWIN BUSTAMANTE
    "Creí que el sueño del fútbol había acabado" | Ray espera tener en la final la posibilidad de repetir la faena de Ditaires. FOTO EDWIN BUSTAMANTE
POR JOHN ERIC GÓMEZ MARÍN | Publicado el 10 de diciembre de 2012

Tras el gol de la clasificación del Medellín a la final de la Liga Postobón-II, hay una historia de sufrimiento y de momentos amargos, pero también de superación y de nunca renunciar a los sueños. Ray Vanegas compartió esa parte desconocida de su vida desde que dejó Sincelejo.

¿Cómo llegó usted al DIM?
"Soñaba con el fútbol y a los 9 años llegué a Turbo, donde me recibió el entrenador John Bernardo Ochoa, que en el 2005 me trajo al Medellín. En ese momento me cerraron las puertas en las inferiores, que porque era muy flaquito y ellos buscaban gente grande. Creí que hasta ahí llegaba mi sueño, pero gracias a Juliana, la hija del señor Jorge Osorio Ciro, me fui a vivir en Ditaires y a jugar con Sueños del Balón, para regresar al Medellín tres años después".

¿Cómo cambió?
"Tenía 15 años y llegué físicamente más formado y maduro. Empecé a hacer un nombre en las inferiores, iba alcanzando más experiencia. Y a los 17 años me empezaron a acercar al equipo profesional".

¿Qué recuerda de su debut profesional?
"Fue en febrero de este año en la Copa Postobón frente al Rionegro. (Risas...) Ese día me comí un gol increíble debajo del arco que me costó que me enviaran, de nuevo, a entrenar con las inferiores. Pero Dios tiene un propósito para cada persona y esa situación me hizo más fuerte. Una semana antes del juego con Itagüí me volvieron a integrar al equipo profesional".

Tras ese gol, usted resaltó mucho el apoyo de su familia y, sobre todo, el de su mamá, ¿cuéntenos un poco de ellos?
"Lo que pasa es que ella se vino a vivir conmigo hace dos años, porque yo no estaba comiendo bien, tenía la vida desordenada y estaba cogiendo rumbos equivocados. Entonces su llegada cambió todo. Y es que mi vieja, María Candelaria Zúñiga, ha luchado más que yo para que llegue lejos. El que se quedó en Sincelejo fue mi papá, Andrés Segundo Vanegas, que me dijo que tras el gol allá lo tienen asediado. Tengo cinco hermanos: cuatro hombres y una mujer".

¿El único futbolista en la familia es usted?
"No, tengo un hermano jugando en las inferiores del Junior que se llama Jhan Carlos".

¿Qué le dijo Bolillo el día que lo conoció?
"Que yo era un jugador fuerte, con muchas condiciones y que si me ponía las pilas iba a llegar lejos".

¿Y el domingo antes de ingresar a la cancha?
"Que fuera responsable pero que hiciera lo que me diera la gana".

¿Qué pasó por su cabeza tras la anotación?
"Sólo emoción, no pensé en nada y por eso me quité la camisa y ahora me están cobrando dos millones de pesos, pero gracias a Dios los paga el club".

¿Por qué el nombre de Ray?
"Por el jugador brasileño que jugaba en el Sao Paulo y era el diez de la Selección de Brasil. Cuando nací mi papá lo admiraba mucho".