HISTÓRICO
De La Ceja a...
De La Ceja a...
Por
Rodrigo Puyo Vasco

En su última edición el boletín cultural y bibliográfico del Banco de la República dedicó su contenido de fondo al recuento histórico de la trayectoria de importantes empresarios colombianos. Sobresale allí la monografía del ingeniero antioqueño José María Bernal, uno de los más destacados dirigentes empresariales y políticos del siglo anterior, quien también fue conocido por sus no pocos detractores como Chepe Metralla o Chepe Mijo.

Este raizal antioqueño, oriundo de La Ceja, se desempeñó como gerente de la Cervecería Unión, de Simesa, profesor de la Escuela de Minas de la cual fue egresado, de la Universidad Bolivariana de la cual fue uno de sus fundadores. También se desempeñó como Gobernador de Antioquia, Alcalde de Medellín, ministro de Hacienda y de Guerra y muy activo líder del partido conservador. En este singular puebleño, condición de la que nunca renegó, se configuraron unas de las características que en buena parte explican el porqué del progreso regional en el siglo anterior. De un lado José María Bernal tenía una formación religiosa, de disciplina y de esfuerzo personal, la que conjugaba con una muy curiosa visión moderna del mundo empresarial y de la necesidad de avances en la organización y en la tecnología de las nacientes industrias, sin lugar a dudas marcado por la famosa Escuela de Minas, en su momento, la mayor fuente de asimilación y difusión de teorías de manejo empresarial moderno. Ahora que tantos pretenden determinar el futuro de las Empresas Públicas de Medellín, debería recordarse cómo Bernal fue el verdadero gestor de las mismas, al promover el gran desarrollo de Río Grande obra que en muy buena parte dio la gran ventaja comparativa a la industria local y con coraje promovió derrotando a obstinados opositores del progreso. A este respecto fue famosa su frase "Río Grande será, se hará con los liberales, sin los liberales o contra los liberales". Igualmente su sentido de autoridad lo marcó en su trayectoria política pues sin desconocer la legalidad fue un decidido amigo del orden, tal como lo demostró en la famosa huelga del Ferrocarril de Antioquia que hubo de afrontar exactamente hace sesenta años y que dio lugar al apodo de "Chepe Metralla", con el cual lo apellidó Emilio Jaramillo, director del oposicionista periódico El Diario, por desgracia desaparecido. Su formación cristiana y política lo llevó a ser un decidido contradictor de las doctrinas comunistas pero igualmente a ser un divulgador permanente y lleno de convicción del llamado pensamiento social de la Iglesia, encarnado en las Encíclicas Sociales de León XIII, consideradas por él y por su compañero empresarial y de la política, el pensador Gonzalo Restrepo Jaramillo como parte indispensable del Evangelio que debería presidir las gestiones de gobierno o el sector privado.

Su propuesta económica como ministro de Hacienda marcó una etapa importante del pensamiento pragmático en la economía colombiana, pues afirmó que no importaba tanto que los bienes fuesen caros sino que existieran y hubiese con qué comprarlos. Por esta forma de pensar fue llamado como el Ministro de la "Teoría del ideal de la vida cara". Un gran proteccionista de la industria nacional, en sus negociaciones como Ministro en defensa del empresariado enfrentó la desigual competencia que desde entonces tenían los productos colombianos frente a los norteamericanos. Su oposición a la importación de cigarrillos extranjeros le ocasionó la burla constante del empedernido fumador y columnista Klim, Lucas Caballero, quien lo bautizó por tercera vez como "Chepe Mijo".

Aunque puede discreparse del enfoque teórico del historiador Molina en su trabajo sobre José María Bernal y las relaciones del empresariado y la política debe rescatarse y aplaudirse la semblanza basada en una buena investigación de uno de los más importantes antioqueños de la anterior generación.