HISTÓRICO
Decisión del Papa Francisco de no visitar Castel Gandolfo disgusta a los vecinos
  • Decisión del Papa Francisco de no visitar Castel Gandolfo disgusta a los vecinos | Foto: Archivo
    Decisión del Papa Francisco de no visitar Castel Gandolfo disgusta a los vecinos | Foto: Archivo
Efe | Publicado el 18 de agosto de 2013

La decisión del papa Francisco de permanecer en el Vaticano trabajando y no veranear como es habitual entre los pontífices en la residencia estival de Castel Gandolfo, no ha sido bien acogida por los vecinos de esa localidad acostumbrados a acoger a los sucesores de Pedro desde hace 400 años.

La alcaldesa de la localidad, Milvia Monachesi, reconoció que para los paisanos es un problema el hecho de que Francisco haya decidido quedarse en el Vaticano todo el verano.

"La ausencia del papa ha hecho disminuir la afluencia de los turistas a Castel Gandolfo, y ésta ha penalizado sobre todo a la actividad del centro histórico, en particular, bares, restaurantes y tiendas de recuerdos", explicó la alcaldesa.

Los alrededor de 9.000 habitante de la localidad "ven al papa con admiración, solidaridad y cercanía pero naturalmente están disgustados", añadió Monachesi quien recordó que son 400 años que el pueblo recibe a los pontífices. "Es una tradición secular", sostiene.

El papa argentino, de 76 años, ha desertado de la tradición que tanto complacía a su antecesor, Benedicto XVI, quien escribió parte de la trilogía "Jesús de Nazaret" en la Villa Apostólica, mandada erigir en 1626 por Urbano VIII como residencia de verano papal.

Castel Gandolfo bañado por el lago Albano, se encuentra a 18 de kilómetros al sur de Roma y albergó durante dos meses a Benedicto XVI tras presentar el 28 de febrero su renuncia como papa.

El papa emérito ocupó un dormitorio en el que nacieron 50 niños durante la II Guerra mundial y durante su estadía acostumbraba a pasear por los bellísimos jardines y a leer, escribir y a escuchar música clásica en sus estancias acompañado, siempre que podía, de su hermano Georg Ratzinger.

"Aquí tengo todo, el lago, la montaña y veo el mar", afirmó Joseph Ratzinger nada más tomar posesión del palacio, una frase que el alcalde de la localidad grabó en una placa y colocó en la plaza de la Libertad.

Un temperamento el de Ratzinger completamente opuesto al de Jorge Mario Bergoglio, quien ha argumentado para no pisar este verano Castel Gandolfo que no ha hecho jamás vacaciones y prefiere no hacerlas ahora.

De hecho, durante este mes el papa argentino ha dictado medidas de reformas sobre la economía y las finanzas vaticanas, muy cuestionadas, sobre todo, por el papel de su banco, el Instituto para las Obras de Religión (IOR).

Pero el papa argentino tiene también una razón añadida para no trasladarse a la Villa Pontificia que ha albergado a quince papas.

Cuando fue preguntado recientemente por una niña por qué en Vaticano no vivía en los apartamentos del Palacio Apostólico y prefería hacerlo en el convento de Santa Marta, el pontífice respondió que no le gusta estar solo y prefiere departir con cardenales y personal de la curia con los que convive.

Y es que el veraneo en el Palacio de Castel Gandolfo con los jardines ocupan 55 hectáreas de terreno, un territorio más grande que el Vaticano, según fuentes vaticanas, supone un plan que no se adecúa a la personalidad extravertida del Francisco más proclive a darse baños de multitud y a charlar con quien le parezca que a permanecer solo en el más idílico de los paisajes.

El día de la Asunción sí acudió a la localidad para celebrar la Eucaristía y rezar el Ángelus, además de visitar a una monjas de clausura, pero la estancia duró poco menos de seis horas.

Aprovechando la breve visita de Francisco, la alcaldesa le regaló un cuadro de una Virgen con niño pintado por una argentina que se ha instalado a vivir en la pueblo y le expresó su deseo de que el próximo año repose en Castel Gandolfo.

"Confiamos en que el año próximo venga a estar entre nosotros", dijo la alcaldesa aunque reconoció que "este papa es imprevisible, no podemos hacer proyectos".

El propio Francisco desveló el día que recibió en audiencia a las selecciones italiana y argentina que de vez en cuando en el Vaticano le recriminan que es "indisciplinado" y él responde con un "¿Pero no os habéis dado cuenta de qué pueblo vengo?".

Ante la ausencia del papa, la alcaldía de Castel Gandolfo está organizando un programa cultural alternativo, un festival de música de jazz y rock los fines de semana, además de cursos de percusión y música africana y recorridos enogastronómicos.