HISTÓRICO
Denunciar en la Fiscalía obliga una espera de 3 horas
  • Denunciar en la Fiscalía obliga una espera de 3 horas | En la noche solo se reciben denuncias de los delitos considerados de alto impacto. La queja por la restricción es frecuente entre la ciudadanía. FOTO EDWIN BUSTAMANTE
    Denunciar en la Fiscalía obliga una espera de 3 horas | En la noche solo se reciben denuncias de los delitos considerados de alto impacto. La queja por la restricción es frecuente entre la ciudadanía. FOTO EDWIN BUSTAMANTE
POR JOSÉ F. LOAIZA BRAN | Publicado el 24 de enero de 2014

Celular apagado y cédula en mano. Tome su turno en la máquina y siéntese a esperar a que lo llamen de uno de los módulos. Con esta instrucción, impartida por el personal de seguridad, ingresan quienes asisten a diario a interponer una denuncia penal en la Unidad de Reacción Inmediata de la Fiscalía (URI), en el denominado "búnker" de la entidad.

Al sufrimiento por ser víctima de un delito, cualquiera que sea, se suman las tres y hasta cuatro horas que pasan para formalizar los hechos ante las autoridades judiciales.

Mataron a dos hermanos suyos el domingo en la noche en un municipio del norte del Valle de Aburrá y la impotencia anida en una mujer que cada tanto compara el número de su turno con el que indica la atención de un nuevo caso —revelar su nombre podría ponerla en riesgo mayor al que se expone por amenazas que dice cargar de parte de combos del oriente de Medellín—. Frente a los cinco módulos de atención habilitados, de los cuales dos funcionan al mediodía, 20 ciudadanos esperan como ella sentados en una primera sala de la URI.

En 50 minutos, mientras llega su turno, cuenta sus últimos 18 años de vida que la ahogan desde que salió de Tuluá, donde primero fue amenazada por un grupo guerrillero. A su carácter de líder comunitaria en los sitios a los que ha llegado, su afinidad por corrientes políticas de izquierda e incluso su culto religioso atribuye el asedio de los violentos que esta semana alcanzaron a sus hermanos.

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Para facilitar a la ciudadanía el acceso a la justicia, el director de Fiscalías de Medellín, Germán Darío Giraldo, acordó esta semana autorizar a los comisarios de familia e inspectores de policía para recibir denuncias por delitos.

El funcionario explicó que ante problemas que tuvieron en diciembre con los trámites de denuncias, acordaron que debían implementar un sistema que no le tome al ciudadano más de 10 minutos en hacer la gestión.

Señaló que entre las soluciones está incentivar las denuncias escritas, lo que evitaría ir hasta las dependencias de la Fiscalía a narrar los hechos, lo que demora entre tres y cuatro horas. Con esta iniciativa en marcha, el funcionario que reciba el relato del ciudadano sobre lo ocurrido, investigadores de la entidad harán los trámites y contactarán a la persona para darle a conocer el número del radicado y el nombre del fiscal asignado.

También como parte de la solución se instalaron tres salas de denuncia móvil en el centro de Medellín. Así mismo, fueron autorizados los comisarios de familia e inspectores de policía para recibir denuncias de delitos. Destacó incluso ajustes en la URI, para hacer más ágil la atención.

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—Fue una muerte muy violenta, me dijo el que les hizo la necropsia —algún nudo se la viene de pronto a la mujer mientras habla y le quiebra la voz—. Pero cuando yo llegué ya se estaban descomponiendo y los mandaron a enterrar.

Desde que le comentaron que habían asesinado con disparos de fusil a dos hombres con su apellido —que no es común en Antioquia—, luego de buscar en medios de comunicación el hecho y buscar también por hospitales y morgues hasta que dio con ellos, a los tres días del asesinato, luego de la lucha porque no quedaran como N.N. y de que se iniciaran las investigaciones, el periplo la tenía allí, esperando y ya no sabía qué denunciar primero, si las amenazas en el Valle, las de Medellín o la muerte que ahora sentía rondando. Cuando le llegó la hora se acercó a uno de los dos funcionarios que atendían a toda esa gente que esperaba.

—En este país no hay justicia —dijo.

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Para el subcomandante de la Policía Metropolitana, coronel Erick Rivas, las dificultades para recibir las denuncias son de carácter nacional. El oficial sostiene que el tema ha sido abordado incluso por el presidente Juan Manuel Santos.

"Hay avances en el caso de la denuncia de hurto de automotores, que se estaban haciendo unas pruebas en Bogotá, y el objetivo es avanzar", anota el coronel Rivas.

Propone que al ciudadano se le entregue un número de identificación y que pueda saber en qué estado y a quién le llegó la denuncia para hacer un seguimiento y tener claro ante quién le corresponde instaurar la denuncia.

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Algunas personas se duermen por momentos en la sala. A una mujer con un bebé en brazos le recomiendan instaurar una demanda contra el padre de la menor por el incumplimiento de sus obligaciones como padre y un hombre cuenta mientras espera, de la compra de un carro sobre el cual pesaba un embargo que ahora amenaza con volverse contra él.

Una hora en la primera sala de atención de la URI y la mujer de los dos hermanos asesinados busca respuesta a sus temores en la justicia.

Cedo el turno a otra persona, para cualquiera que tiene que regresar a la oficina en la tarde es momento de dejar la diligencia para otro día. En la puerta, donde hay que apagar celular y tener la cédula, otro encargado de la seguridad sugiere volver el lunes. Explica que es solo un primer filtro y luego la espera "puede ser más larguita". Lunes y martes la atención comienza a las 6:00 a.m. y de miércoles a viernes, a las 8:00 a.m.

—Puede venir desde las 7:30 de la mañana para estar con tiempo.

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Pasaron casi dos horas para que la mujer que denunciaba amenazas y el asesinato de sus hermanos volviera a salir.

Pasó a otra sala, volvió a esperar (ahora solo 20 minutos) y formuló su denuncia ante un fiscal.

—Me dijeron que qué pretendía, yo les dije que era solo un protocolo para que si me pasa algo, se sepa que hice lo que me mandaba la justicia.

Le entregaron y le encargaron llevar a la Policía y al Ministerio del Interior documentos con un pedido de protección para ella.