HISTÓRICO
Desacuerdo entre campesinos retrasa negociación con el Gobierno
  • FOTO JUAN ANTONIO SÁNCHEZ
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Colprensa | Publicado el 28 de abril de 2014

Aunque las peticiones son comunes, la división al interior de las dignidades campesinas no darían agilidad a los diálogos para conjurar el paro agrario, que inició este lunes.

A las instalaciones del Ministerio de Agricultura acudieron, por separado, distintos representantes y voceros a esgrimir los argumentos que los volcaron a la movilización.

La división quedó enmarcada en la mañana de este lunes, cuando cinco campesinos que llegaron a la sede del Ministerio aseguraron haber sido "excluidos" del grupo liderado por César Pachón, quien se presentó en horas de la tarde, desconociendo a los demás voceros autorizados.

Frente a esto, el viceministro de Desarrollo Rural, Aníbal Fernández, afirmó que "si hay divisiones o no, para el Gobierno es irrelevante en la medida que nuestra instrucción es sentarnos a trabajar y encontrar soluciones con todos los sectores".

Aunque el paro no tuvo el eco esperado en su primera jornada, César Pachón afirmó que este será "indefinido" hasta que "se llegue a unas reivindicaciones palpables para el campo".

Las reivindicaciones que buscan los líderes de las dignidades tienen que ver con el alto costo de los insumos, las deudas de los campesinos con los bancos, el replanteamiento de los tratados de libre comercio (TLC), y la política minera y de medio ambiente.

En materia de insumos, los campesinos argumentan que, pese a las medidas y el trabajo que viene adelantando el Gobierno, los beneficios no han llegado a los productores y el alto costo de estos restan competitividad al sector.

Ante dicha petición, el Ministerio ha dispuesto, entre otras medidas, un esquema para la compra masiva de insumos del agro, donde se busca que los gremios, asociaciones y dignidades se encarguen de comprar y distribuir directamente los fertilizantes y plaguicidas en todas las regiones del país y los distribuyan entre los campesinos agremiados en sus sectores. Así buscan reducir los intermediarios y los sobrecostos de los productos.

Los labriegos piden además que se replantee la política comercial de Colombia y cesen los TLC, puesto que, afirman, se han visto perjudicados por la inundación de productos importados en el mercado colombiano, sin que tengan condiciones para competir.

Este sería uno de los puntos más complejos del pliego de peticiones, puesto que el Gobierno ve en los tratados la posibilidad de llevar los productos agrícolas a mercados externos, lo que posibilitaría el desarrollo del campo.

Los campesinos piden también la condonación de los créditos, en lo cual el Gobierno afirma viene trabajando mediante la compra de cartera hasta por 20 millones de pesos, por parte de Finagro, con beneficios como tres años iniciales muertos sin intereses, siete años adicionales para cancelar la totalidad de la deuda y una menor tasa de interés.

Estos serán los puntos centrales de la reunión que sostendrá el ministro Rubén Darío Lizarralde este martes, a partir de las 7:30 de la mañana, con César Pachón y los demás líderes de las dignidades, con el objetivo de conjurar la protesta en su segundo día.