HISTÓRICO
Los blogs descubren el cielo de La Loma
  • Catalina Restrepo y Johnattan son dos jóvenes de San Javier La Loma, quienes han documentado sus vivencias así como la historia de su barrio, en los blogs que hacen parte de un proyecto denominado ConVerGentes.
    Catalina Restrepo y Johnattan son dos jóvenes de San Javier La Loma, quienes han documentado sus vivencias así como la historia de su barrio, en los blogs que hacen parte de un proyecto denominado ConVerGentes.
  • Las imágenes de La Loma son el insumo para muchas bitácoras.
    Las imágenes de La Loma son el insumo para muchas bitácoras.
  • El grupo se ha capacitado para conocer la técnica de publicación.
    El grupo se ha capacitado para conocer la técnica de publicación.
  • La tecnología es un aliado para estos jóvenes que quieren expresarse.
    La tecnología es un aliado para estos jóvenes que quieren expresarse.

  • Internet para ellos es mucho más que un lugar para chatear.
  • Graban en video y escriben historias que se comparten con ciberlectores.
  • Un grupo de jóvenes documenta lo que pasa en su barrio en blogs.
Poer
Natalia Estefanía Botero
Medellín

Por una carretera sinuosa que empieza en San Javier, se llega a La Loma, un barrio enclavado en la montaña, al Noroccidente de la ciudad, en donde los jóvenes hacen videoblogging y cuentan sus vivencias a través de bitácoras personales.

En el computador de la Biblioteca La Loma, un grupo de estos jóvenes, que suman 25, pasan las fotos y muestran sus blogs. Johnnatan García se detiene en una imagen con una vista inédita. "Es la ciudad vista desde La Loma", asegura.

Muchas de estas zonas del barrio son extrañas, incluso para sus habitantes, quienes se acostumbraron, en otras épocas, a no pasar por allí cuando cargaban el lastre de la violencia.

"Nos preocupa la historia del barrio", dice Gabriel Jaime Vanegas Montoya, el coordinador de la biblioteca.

Para él, el punto de partida es contar cómo se llega hasta allí y dónde queda esta zona, olvidada quizás para algunos.

Por ello, equipados con cinco cámaras digitales, una videograbadora y conexión de banda ancha, ahora todo lo que allí sucede se relata.

Documentar
Así, estas historias, con un punto de vista fresco, van a los blogs, algunos de ellos íntimos y personales, como el de Carmen Pan y Agua, llamado Baúl de Letras, en el que refleja su pasión por la literatura.

"Es una forma de expresión", que no tenía antes, dice Carmen.

Con 15 años, Catalina Restrepo publica con regularidad en su blog, que se llama Cosas del alma.

Se trata de decir "lo que va surgiendo, realidades que observé y darle sentido al título", dice sonriente.

Ahora Catalina tiene "el privilegio de contar con ellos", los bloggers, como se denominan.

Sus compañeros se contagian de lo que escribe y le dejan comentarios. Enriquecen su particular manera de ver el mundo. Sin embargo, su ejercicio no se queda allí, pues lo que escriben puede ser leído por cualquiera en el ciberespacio, que visita el sitio que los aloja a todos en http://convergentes.wordpress.com.

Esa posibilidad de que otros estén en desacuerdo y hasta los critiquen los asusta y entusiasma. Es una tribuna de expresión de sus opiniones. Eso lo saben y por ello, para hablar de sus cosas eligen nombres para sus blogs como "Qué piensas de...", "El extraño mundo" o "Producto mental".

Ya no son palabras escondidas en un baúl, ahora se ven como un grupo que trasciende las fronteras de su barrio para decir que no es un lugar de nadie, como afirma Johnattan, y para afirmar al mundo que en los cielos de La Loma hay mucho por decir y contar.

La opinión
??Ya no se utilizan los computadores con que cuenta la biblioteca solamente para  chatear, ahora sirven para recuperar la memoria del barrio, contar las vivencias, encontrarse  y construir concimiento?
Gabriel Jaime Vanegas M., coordinador Biblioteca La Loma.

Una idea que suma voces en el mundo
El que hoy estos jóvenes de La Loma tengan un lugar en el mundo para expresarse comenzó con una iniciativa llamada Hiperbarrio de Global Voices, que ha implementado proyectos en Sierra Leona, Bangladesh y Bolivia, y lleva uno más en Medellín, en Santo Domingo Savio. Sobre la experiencia, Álvaro Ramírez, quien estuvo dirigiendo algunos talleres en La Loma dice: "Accedí a intercambios e interacciones sin precedentes con gente talentosa y soñadora que comparte mi fascinación por los nuevos medios". Su experiencia se puede leer en http://otexto.net.