HISTÓRICO
Duro con los ebrios al volante
Rogelio Vallejo O. | Publicado el 07 de octubre de 2010
El solo hecho de que un conductor esté alicorado es muestra fehaciente de irresponsabilidad y descaro ciudadano, que debe ser castigado con rigor.

Es inconcebible seguir tolerando que por avenidas, calles y carreteras circulen vehículos con semejantes diablos al volante.

Me gusta el proyecto de ley que contiene "privación de la libertad durante las primeras 48 horas sin beneficio de excarcelación a los conductores que sean sorprendidos en cualquier estado de embriaguez".

Colombia tiene que parar en seco la serie de atropellos de muchos ciudadanos díscolos y repelentes que les parece "que manejan mejor borrachos"; los tales "guapos" de las películas mexicanas de vaqueros sin brillo mental.

Considero que la medida debería contener la suspensión del pase por un año.

El tema hay que tratarlo con rigor, reitero, pues es infame el número de inocentes peatones que han pagado los platos rotos de estos "suicidas y homicidas" que es el binomio que les cabe a esos delincuentes.

Es el calificativo que merecen todos aquellos que manejan aún con una cerveza o un trago de ron en la cabeza.

Es bueno que se aproveche la coyuntura para poner en cintura a los conductores de tractomulas, pues en ocasiones en las carreteras exceden los límites de velocidad.

Muchos de ellos "creen" que están solos en la vía, convirtiéndose por ello en unos estorbos aterradores para la fluidez del tráfico liviano.