HISTÓRICO
Economía de la isla tambalea si pierde franja de mar
POR JUAN FERNANDO ROJAS T. | Publicado el 10 de noviembre de 2012
El temor cunde en cada esquina de San Andrés. De los cerca de 100.000 habitantes del archipiélago, los más preocupados son unos 1.000 pescadores artesanales y las empresas de pesca industrial Antillana y King Crab.

Según la Secretaria de Agricultura de la isla, de la franja de mar en disputa en el diferendo limítrofe con Nicaragua, proviene el 70 por ciento de las langostas, caracoles, meros, pargos, sierras, atunes y otros peces que mueven el tercer renglón de la economía insular, después del turismo y el comercio de bienes y servicios.

"Aquí la gente está muy pesimista y de llegar a perder esa franja de mar, la mayor riqueza natural se encuentra en esa zona en litigio, de donde proviene mucha de la alimentación de la población y que ofrecen restaurantes y hoteles", explica Alaín Manjarrez Flórez , presidente de la Cámara de Comercio de San Andrés.

En el caso de las empresas de pesca industrial, alimentan el único rubro exportador de la isla con la venta de langostas y caracoles procesados, especialmente al mercado estadounidense.

Al mismo tiempo, desde Nicaragua, llegan voces triunfalistas alimentadas por la sed de petróleo y gas que se estima tiene el subsuelo del ecosistema del archipiélago declarado hace 12 años por la Unicef como Reserva de la Biósfera. De ahí que habitantes, autoridades y ambientalistas se oponen a la exploración del potencial en hidrocarburos que tiene.

El pasado 4 de junio de 2012, el Tribunal Administrativo de San Andrés profirió un fallo de acción popular a favor de Coralina (Corporación para el Desarrollo Sostenible del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina), el cual ordenó a la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) suspender el proceso iniciado para la exploración y explotación de los bloques cayos 1 y 5 que en 2010 fueron adjudicados a las empresas Repsol, Ecopetrol e YPF.

"En caso de que el fallo sea adverso a Colombia, perderemos un potencial natural enorme", concluye Kent Francis James , presidente de la fundación Green Moon.