HISTÓRICO
EL AÑO ECONÓMICO 2012: UNA EVALUACIÓN PRELIMINAR
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    EL AÑO ECONÓMICO 2012: UNA EVALUACIÓN PRELIMINAR |
Por RODRIGO BOTERO MONTOYA | Publicado el 02 de enero de 2013

El desempeño de la economía colombiana, puede considerarse como satisfactorio, sin ser espectacular, habida cuenta del entorno internacional. El crecimiento estimado, del orden de 4%, es inferior tanto al promedio histórico como a las expectativas de los analistas. Ese crecimiento pudo haber sido mayor, en ausencia de las heridas auto-inflingidas en los sectores de obras civiles y construcción. Los datos definitivos permitirán determinar si la desaceleración del tercer trimestre obedece a un tropiezo ocasional o si señala un cambio de tendencia. Los términos de intercambio siguen siendo favorables al país, gracias a los precios internacionales de los commodities. El menor dinamismo en el consumo de los hogares se refleja en el moderado ritmo de expansión del mercado interno.

La evolución del nivel general de precios tuvo un comportamiento positivo. La inflación, de menos de 2.8% anual, está anclada dentro del rango establecido por el Banco de la República. El sector externo también registró avances, con exportaciones por valor de unos US$ 60.000 millones y una cifra similar para las importaciones. Empiezan a tener efecto la entrada en vigencia del TLC con Estados Unidos y los acuerdos de integración profunda con los países integrantes de la Alianza del Pacífico: México, Chile y Perú. La apertura hacia la economía mundial se refleja en los abundantes flujos de inversión extranjera directa y en la creciente proyección internacional de las empresas colombianas.

El sector financiero demuestra tener suficiente capacidad para impulsar la bancarización y para suministrarles préstamos de consumo a los hogares y facilidades de crédito, a plazos razonables, al sector productivo de la economía. Los bancos colombianos han consolidado una participación significativa en la actividad financiera centroamericana. La solidez del sistema financiero nacional, y de las instituciones de regulación y supervisión, permitieron sobrellevar la quiebra de Interbolsa sin experimentar un descalabro sistémico.

El mercado laboral registra un incremento en la creación de empleo formal y una reducción de la tasa de desempleo. No obstante, las distorsiones originadas en la legislación pertinente se traducen en un mercado laboral segmentado e inequitativo, y en elevados niveles de informalidad. Dentro de ese orden de ideas, la reducción parcial de los parafiscales contemplada en la reforma tributaria representa un avance considerable. Estimula a las empresas a contratar mano de obra adicional y contribuye a mejorar la equidad.

Las perspectivas para el 2013 van a estar determinadas por un panorama externo confuso. La Unión Europea no ha logrado forjar un consenso para garantizar la supervivencia del Euro. La recuperación de la economía norteamericana sigue siendo frágil. En lo que respecta al vecindario, la incertidumbre acerca de la transición política en Venezuela, dificulta hacer previsiones acerca del rumbo de la relación económica bilateral. La política macroeconómica debe enfocarse a consolidar los equilibrios alcanzados y a reducir la vulnerabilidad del país a choques externos. Lo cual implica elevar la productividad, así como aumentar el ahorro y la inversión, con el fin de mejorar la competitividad internacional de la economía.